Ray Beltran pk13042014 c5e8eJessie Vargas se proclamó nuevo monarca (regular) superligero de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). El estadounidense se impuso en duelo de invictos al ruso Khabib Allakhverdiev, en la antepenúltima pelea de la cartelera celebrada el 12 de abril en el MGM Grand de Las Vegas, en la que el combate estelar fue la revancha entre Manny Pacquiao y Timothy Bradley.

Jessie “La Nueva Generación” Vargas, quien hacía carrera como ligero (147 lb.) y bajó a las 140 libras para retar al ruso, escaló al ring con un peso visiblemente superior al de Khabib “El Arcón” Allakhverdiev.

En un cerrado choque, de los que siempre despertarán polémica no importa quién salga con el brazo en alto, Vargas se llevó el favor unánime de los jueces con dos boletas de 115-113, y una tercera, 117-111, que no se ajustó en ninguna medida a lo acontecido en el encordado.

El retador comenzó la refriega imponiendo su jab ante un monarca que poco o nada hizo en los dos primeros asaltos para incomodarlo. La falta de agresividad del nacido en Kurush se mantuvo hasta el cuarto capítulo cuando conectó un derechazo que aturdió momentáneamente al norteño.

El ruso comenzó a soltar mejor sus manos en los asaltos intermedios, aunque siguió sin encontrar respuestas defensivas para el jab de Vargas, quien retomó la iniciativa en el séptimo ante el constante asedio de Khabib.

A 20 segundos del final de la octava ronda, “El Arcón” Allakhverdiev sufrió una cortada sobre su ceja izquierda, por un cabezazo accidental, que despertó la posibilidad de que el duelo se fuera a las tarjetas antes del gong final.

Los último rounds fueron sumamente cerrados, aunque el ruso se mantuvo como el agresor y Vargas, en su rol de sitiado, dejó de emplear su mejor arma, el jab, con la misma frecuencia.

A pesar del aparente dominio del titular defensor en los asaltos intermedios y, con menos claridad, en los finales, los encargados de impartir justicia coincidieron en otorgarle el veredicto unánime a Vargas. Allakhverdiev (19-1-9 KOs) sumó así su primera derrota desde que debutara en un ensogado profesional en 2007.

“El Arcón” ponía en juego por segunda vez su condición de campeón regular de las 140 libras de la AMB. El zurdo ruso, de 31 años, llegó a “Sin City” precedido de una victoria por la vía del cloroformo en el undécimo round, frente al francés Souleymane “La Sensación” M'baye (40-5-1, 22 KOs), en julio de 2013.

En aquella refriega, celebrada en Monte Carlo, Mónaco, “El Arcón” expuso por primera vez el cetro de la AMB que conquistara en noviembre de 2012, a expensas del dominicano Joan Guzmán (33-1-1, 20 KOs). Al quisqueyano lo despojó de su invicto después de enviarlo a la lona en el tercer asalto, camino a una decisión técnica en la octava fracción por una lesión de Guzmán en su rodilla. El ruso también ostentaba el menos prestigioso galardón de las 140 libras por la Organización Internacional (OIB).

El prometedor prospecto estadounidense Jessie Vargas, de 24 años, quien nació en California pero creció y reside en Las Vegas, decidió descender en la báscula una categoría de peso (de las 147 a las 140 lb.) en busca de la oportunidad de pelear por un cetro del orbe.

Vargas había registrado su último triunfo por fallo unánime el pasado octubre, ante el ghanés Ray Narh (26-4-0, 21 KOs), un contrincante de cierto renombre considerando que en 2012, quitó la etiqueta de imbatido al ex monarca del planeta de la Organización Mundial (OMB), el norteño Mike Alvarado (34-2-0, 23 KOs)

Su manager Cameron Dunkin y la promotora Top Rank habían esperado pacientemente por esta oportunidad, y Vargas, aunque en disputada decisión, supo aprovecharla adjudicándose una faja del planeta en la meca del boxeo profesional. En su vigésimo cuarta presentación desde que se estrenara en el pugilismo rentado en 2008, primera pactada a 12 rounds, Jessie “La Nueva Generación” Vargas (24-0-0, 9 KOs) se proclama rey de las 140 libras por la AMB (y también titular del apócrifo cinturón OIB).

El penúltimo combate de la noche, previo al esperado duelo estelar Pacquiao-Bradley II, debía medir al puertorriqueño Román “Rocky” Martínez (27-2-2, 31 KOs), frente al mexicano Raymundo “Sugar” Beltrán, en la división de los pesos ligeros (135 lb.), pero debido a una repentina enfermedad viral del boricua, el sinaloense terminó cruzando guantes con el afgano nacionalizado canadiense Arash Usmanee.

Usmanee aceptó la pelea con pocos días de antelación a pesar de tratarse de un duelo contra un contrario de nivel y experiencia en las 135 libras, sopesando el envidiable despliegue mediático que recibiría por el solo hecho de actuar como “telonero” de la anticipada revancha entre el filipino y el estadounidense, además de las posibles implicaciones de una victoria frente al azteca de cara a un título del orbe.

Ambos peleadores llegaban precedidos de dos decisiones polémicas en sus compromisos previos.

Beltrán sufrió un criminal despojo el pasado septiembre, en el Scottish Exhibition Centre, en Glasgow, Escocia, ante el entonces monarca de la OMB, el local Ricky “Rickster” Burns (36-2-1, 11 KOs). A pesar de vapulear a Burns a lo largo de toda la contienda, fracturarle la mandíbula en el segundo round y llevarlo a la lona en el octavo, el azteca recibió como ingrato premio a su aplastante superioridad una decisión dividida en su contra.

La suerte de Usmanee también ha sido dudosa: en enero de 2013, fue derrotado en polémico fallo unánime por el cubano Rancés Barthelemy (19-0-0, 12 Kos); y en agosto del mismo año, no pudo pasar de un abucheado empate que benefició al dominicano Argenis Méndez (21-2-1, 11 KOs), vigente campeón de la Federación Internacional (FIB).

El duelo Beltrán-Usmanee enfrentaba entonces a dos titulares mundiales del peso ligero que no portaban sus bien ganadas coronas: el sinaloense, la versión OMB; el afgano-canadiense, la de la FIB. Además de la mala suerte, ambos contrincantes exhibían otras similitudes: la estatura, 5,8 (1,73 cm); y la edad, 32 años.

Decidido esta vez a no dejar dudas, Beltrán dominó categóricamente a Usmanee de campana a campana, dictando el ritmo de pelea y aprovechando su –evidente– mayor peso corporal.

El afgano derrochó coraje, pero en el boxeo el valor no siempre es sinónimo de victoria. El mexicano conectó el mayor número de golpes, los de más solidez, y fue simplemente demasiado rival para un Usmanee que no dio paso atrás y mostró un plausible espíritu temerario que le permitió anotarse al menos la séptima y octava fracción.

Aunque la reyerta careció del frenético ritmo que se presagiaba, atendiendo al tradicional estilo fajador de los dos contrincantes, fue un duelo entretenido que culminó con una nota alta, en el último round, con ambos púgiles intercambiando. El resultado (aun cuando Nevada siempre será el paraíso de las malas decisiones) no llegó acompañado de ningún suspenso. Las boletas de Burt Clemens y Dave Moretti coincidieron en un 117-110, mientras Glenn Feldman entregaba un 118-110, todas para Beltrán (29-6-1, 17 KO).

Con este importante triunfo ante un rival competente como Arash Usmanee (20-2-1, 10 KO), el orgullo de Los Mochis, Sinaloa, se coloca a las puertas de un nuevo asalto a un trono universal. A la espera está el dueño de la faja de la OMB, Terence “Cazador” Crawford (23-0-0, 16 KOs), quien en marzo último destronara a Ricky Burns, en los predios del escocés.

Haz clic aquí si quieres Responder, Responder a todos o Reenviar el mensaje

Comenta sobre este articulo