Scott Quiggs k21042014 e9a7aTras su reciente victoria, el campeón mundial británico Scott Quigg afirmó con grandes ínfulas que está ansioso por enfrentar a los mejores púgiles de la división supergallo, para demostrar que es el número uno de las 122 libras.

El invicto Quigg (28-0-2, 21 KOs) derrotó en el segundo asalto al surafricano Shifhiwa Munyai, el 19 de abril en Manchester, Gran Bretaña, donde hizo la tercera defensa exitosa del título “regular”.

Munyai (24-2-1, 12 KOs) sustitutó al venezolano Nehomar Cermeno, quien es el monarca “interino”, pero tuvo que ceder el puesto debido a problemas con la actualización de su visado. .

Quigg, de 25 años, fue elevado a “campeón regular” tras ser reconocido el cubano Guillermo “El Chacal” Rigondeaux “supercampeón”, después de unificar la corona con la de la Organización Mundial (OMB), entonces en poder del filipino Nonito Donaire, el 13 de abril de 2013 en el Radio City Music Hall, de Nueva York.

“Después de una actuación así, tienen que venir grandes peleas”, dijo eufórico Quigg después de anestesiar a Munyai. “Quiero las peleas de unificación ante Leo Santa Cruz, Kiko Martínez y por supuesto frente a Carl Frampton. Son las peleas que deseo en el futuro”.

Sin dudas, el mexicano Leo Santa Cruz, monarca del Consejo Mundial (CMB), el español Kiko Martínez, titular de la Federación Internacional (FIB) y Frampton (18-0-0, 13 KOs) figuran entre los mejores púgiles de la categoría supergallo.

Pero, en sus aspiraciones de “enfrentar a los mejores y ser el número uno”, Quigg olvidó a Rigondeaux, supercampeón de la AMB y monarca de la Organización Mundial (OMB)? O existen otros argumentos que no desea sacar a la luz pública.

Pero no es el único. “Terremoto” Santa Cruz tampoco coloca en sus planes a Rigondeaux y otro tanto sucede con “La Sensación” Martínez, quienes ni siquiera mencionan al zurdo caribeño entre sus planes futuros.

“Pelear con Frampton en Belfast es mi opción número uno, yo estoy listo en julio para el combate”, expresó hace pocos días Santa Cruz al diario “The Belfast Telegraph” vía telefónica desde California. “No me preocupa pelear en Belfast. Sé que Carl Frampton es un buen boxeador, pero yo lo puedo noquear”.

La respuesta del campamento de Frampton no se hizo esperar. “Si Santa Cruz viene a Belfast a defender su título, yo puedo hacerle una oferta que no podrá rechazar”, dijo Barry McGuigan, manager de Frampton.

Y añadió: “Estoy muy contento de saber que Santa Cruz está dispuesto a venir y si hacemos la pelea en julio sería el momento perfecto para nosotros. Estamos en pláticas con Golden Boy y esperamos llegar a un acuerdo”.

También sería oportuno hacerle la pregunta McGuigan: ¿Por qué no hace a Rigondeaux esa oferta que no podría rechazar? El cubano ha dicho que pelea contra cualquiera y en el lugar que se decida. Además, hasta mediados de julio se encuentra bajo contrato con la compañía Golden Boy Promotions. Sería para Frampton una oportunidad inigualable de obtener un cinturón del orbe ante el supercampeón de la AMB.

Días más tarde de vencer por nocaut a Jeffrey Mathebula en diciembre pasado, “La Sensación” Martínez (34-4-0, 22 KOs) hizo declaraciones al programa “A los golpes” de la cadena ESPNDeportes, en las que mencionaba que no tendría objeciones para vérselas tanto con Santa Cruz como ante Rigondeaux.

Pero a la hora de firmar contrato, se inclinó por chocar ante el japonés Hozumi Hasegawa, pleito previsto el 23 de abril en el Castle Hall, de Osaka, Japón, donde hará la segunda defensa del cinturón.

La convincente demostración de Rigondeaux ante Nonito Donaire, quien antes del fracaso exhibía una racha de 30 victorias durante 12 años, se ha convertido en obstáculo que atemoriza a los restantes púgiles de las 122 libras.

Porque no basta afirmar que se desea pelear frente a los mejores. Hay que dar pasos en esa dirección, aunque los posibles adversarios de Rigondeaux no son los únicos que lo evitan. También sus allegados y la caterva de funcionarios de Top Rank (tiene la responsabilidad de buscarle peleas al cubano) lo mantiene en un descanso involuntario, como muestra de que no perdonan al “Chacal” el revés que le propinó al “Flash” Donaire.

Todo con la débil excusa de que “Rigondeaux no vende”. A un campeón no le faltan los rivales. Solo que en este caso, la casa promotora carece de interés en buscarle oponentes. Y estos conocen las extraordinarias cualidades del santiaguero, un artífice del golpeo, la defensa y los desplazamientos.

La disertación de Rigondeaux frente a Donaire le hizo ganar prestigio como boxeador, pero simultáneamente alejó a los demás supergallos. Los otros ubicados en la cima de la categoría no desean “cantar” delante de él.

Comenta sobre este articulo