Featherweight-Fury e23e9Beijing.- Las grandes ideas a veces implican, durante el proceso previo a llevarlas a la práctica, toda la paciencia del mundo para soportar burlas y comentarios de pasillo de los incrédulos, los envidiosos o los menos arriesgados.

Cuando se transita por la novena década de vida la situación adquiere otros matices, y para referirse al sujeto en cuestión se lanzarán conjeturas al estilo de, “son divagaciones propias de la senectud”; y no faltará quien mire con lástima al presunto anciano senil que no hace más que volver empecinado sobre el descabellado tema.

El flechazo de Robert “Bob” Arum con Macao no fue ninguna expresión de su decadencia física y mental, sino una prueba más de su lucidez y perspicacia en un negocio al que le ha dedicado medio siglo.

Sin embargo, cuando el octogenario abogado estadounidense puso sus ojos en esa Región Administrativa Especial de China, muchos lo tildaron de loco y ambicioso, mientras esperaban que el tiempo le dictara, con un rotundo fracaso, una lección de humildad.

Si bien es cierto que el mercado asiático es uno de los más lucrativos, con varias naciones de la región registrando un sostenido crecimiento económico; y que China, la segunda economía del mundo, con una clase media en expansión que transita por un acelerado proceso de occidentalización (en la parte continental del país), es tal vez el nicho más tentador del continente, otros factores conspiraban en contra de la idea de Don Bob “El Necio” Arum.

El principal obstáculo era –y aún lo es– intentar sumar aficionados chinos al Arte de Fistiana en un país donde el boxeo occidental (como se conoce para diferenciarlo de un arte marcial similar) se reinstauró oficialmente en el calendario de eventos deportivos en marzo de 1986, después de más de una década vedado, y no recibe por parte del Estado ni de los patrocinadores privados el mismo apoyo que tienen otros con más tradición y éxito de los atletas locales.

La imposibilidad de transmitir desde un inicio los carteles boxísticos en la modalidad de pago por evento (Pay Per View) en las naciones de la región (y especialmente en la parte continental de China) también restaba atractivo a la iniciativa, considerando las potenciales ganancias que Top Rank Promotions y su aliada, la cadena televisiva Home Box Office (HBO) dejarían escapar; sin contar las pérdidas que la diferencia horaria y la lejanía suponían a la hora de distribuir la señal en los hogares de Estados Unidos.

Pues para los escépticos y los que quisieron convertirlo en el hazmerreír del gremio boxístico, Bob Arum no tiene más que dedicarles por estos días una mirada de compasión. La iniciativa de Macao ya rebasa su etapa de reconocimiento del terreno, y comienza un período de maduración con la celebración de la quinta cartelera, el próximo 31 de mayo, bajo el nombre de “Furia de los pesos pluma” (“Featherweight Fury”), otra vez con transmisión –parcial y en diferido- de HBO.

Atrás quedaron cuatro ediciones de esta serie de Top Rank Promotions en Las Vegas de Asia: “Puños de oro” (“Fists of Gold”), el 6 de abril de 2013; “Puños de oro II”, el 27 de julio; “Choque en Cotai” (“Clash in Cotai”), el 23 de noviembre; y para levantar el telón este año, “Ring de oro” (“Ring of Gold”), el pasado 22 de febrero.

La novedad en esta ocasión será la ausencia del chino Zou Shiming (4-0-0, 1 KO), la principal estrella del boxeo profesional en China y una pieza clave en la estrategia de Arum para llevar la pasión por el deporte de los puños al gigante asiático tomando a Macao como plataforma.

El doble campeón olímpico de Beijing 2008 y Londres 2012, quien desde que saltara al profesionalismo sólo ha boxeado en la Arena Cotai del Casino Resort Venetian, estará de regreso en los encordados en el próximo episodio macaense, a efectuarse el 19 de julio, donde también escalarán al cuadrilátero el cubano Guillermo Rigondeaux (sí, el campeón mundial supergallo y mejor boxeador de las 122 libras aún no se ha retirado… pero todos le rehúyen) y el filipino-estadounidense Brian Viloria.

“Furia de los pesos pluma” estará condimentado con tres peleas por títulos universales y el retorno de algunos boxeadores asiáticos en los que Top Rank confía para erigir su imperio en la región.

El combate estelar lo protagonizará el Mejor Boxeador del Año en 2012, Nonito “Filipino Flash” Donaire (32-2-0, 21 KOs), frente al sudafricano Simpiwe “V12” Vetyeka (26-2-0, 16 KOs).

El tagalo es el boxeador más famoso de su país después de Manny Pacquiao, pero viene de un 2013 para el olvido, en el que Rigondeaux lo hizo lucir como un rival ordinario en abril, y le arrebató no sólo su cinturón supergallo de la Organización Mundial (OMB) sino también la condición de púgil de élite que ostentaba en aquel entonces.

Su despedida del almanaque previo, en noviembre, tampoco fue muy halagadora, con triunfo por nocaut técnico en el noveno asalto en pleito revancha contra Vic Darchinyan, cuando el armenio lideraba en dos de las boletas de los jueces (78-74, 78-74 y 76-76).

Donaire tendrá la posibilidad (cortesía de Arum), en tan sólo su segunda pelea en la división pluma (126 lb.), de convertirse en monarca del orbe en una quinta categoría de peso (sumando su título interino supermosca a los mosca, gallo y supergallo que se ha adjudicado).

En la esquina opuesta tendrá al sudafricano Vetyeka, supercampeon de la Asociación Mundial (AMB), el hombre que mandó al retiro al legendario indonesio Chris John (48-1-3, 22 KOs) después de propinarle su primera derrota en diciembre, cuando el apodado como “El Dragón” no respondió al gong del séptimo round.

En la penúltima refriega de la velada –curiosamente– también estará en juego otra faja mundial de la AMB en la misma división de las 126 libras, por obra y gracia de la sarta de campeones (súper, interinos, regulares, en receso, eméritos, de plata…) con que cuentan hoy en día las organizaciones boxísticas.

El jamaiquino Nicholas Walters (23-0-0, 19 KOs) expondrá su invicto y su supremacía (campeón regular) pluma, legitimada por la AMB, ante el ya mencionado armenio nacionalizado australiano Vic Darchinyan (39-6-1, 28 KOs), un veterano de 38 años que ya vio pasar sus días de gloria en la cima del deporte de los puños con reinados en las 112 y 115 libras.

La tercera pelea en la que estará en disputa un cetro del planeta tendrá como titular defensor al imbatido ruso Evgeny Gradovich (18-0-0, 9 KOs), avalado como mandamás pluma por la Federación Internacional (FIB).

Gradovich, quien al igual que Donaire se entrena bajo las órdenes de Robert García (aunque para esta ocasión el filipino ha decidido culminar su preparación en Manila con su padre como adiestrador), cruzará guantes con el belga Alexander Miskirtchian (24-2-1, 9 KOs), en un enfrentamiento en el que el retador no parece contar con recursos para plantear un desafío serio (otro juego de póquer que Arum nos reparte con los naipes marcados).

Otros púgiles que ya cuentan con aficionados en el continente asiático, y compiten bajo la égida de Top Rank, también saldrán al ruedo en “Furia de los pesos pluma”.

El hongkonés Rex “El Chico Maravilla” Tso (12-0-0, 8 KOs) continuará camino a una oportunidad mundialista, presumiblemente a finales de año, aunque primero necesitará doblegar a su contrincante más exigente hasta la fecha, el tailandés Tiger Tor Buamas (17-1-0, 12 KOs), en duelo pactado en las 115 libras (supermosca).

Por su parte el mejor exponente del Arte de Fistiana en Macao, Kuok Kun Ng (3-0-0, 1 KO), y el pekinés Ik Yang (14-0-0, 9 KOs) arriesgarán sus récords incólumes ante los indonesios Muhammad Imam (9-4-0, 3 KOs) y Geisler AP (5-1-0, 3 KOs), respectivamente.

En resumen, otra fiesta del boxeo en China, la segunda en 2014 de las cuatro que Bob Arum ha anunciado que promoverá en la región de Macao. Todo indica que los espectáculos en la Arena Cotai del Casino Resort Venetian irán de menos a más, con la disertación que seguramente ofrecerá el virtuoso Rigondeaux en julio, y el posible regreso de Pacman en noviembre (¿Pacquiao-Márquez V?), junto a otras peleas por títulos mundiales que los ejecutivos de Top Rank se encargarán de arreglar moviendo su ajedrez de influencias.

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