ZouShiming k19072014 54d66El doble campeón olímpico y triple monarca mundial de boxeo amateur, el chino Zou Shiming, sumó el sábado la quinta victoria consecutiva de su carrera profesional en la Arena Cotai del Casino Resort Venetian de Macao.

En la pelea estelar de la cartelera “Campeones de oro” escenificada en el lujoso hotel de la región administrativa especial de China, el ídolo local se llevó el voto unánime de los jueces ante el aguerrido colombiano Luis De la Rosa (23-4-1, 13 KOs).

No fue una contienda de mucho nivel técnico aunque los progresos alcanzados por Zou (5-0-0, 1 KO) bajo la tutela de Freddie Roach fueron palpables a lo largo de los diez rounds.

Para comprobar el notable cambio en el estilo del medallista dorado de las citas estivales de Beijing 2008 y Londres 2012 baste con repasar el vídeo de su estreno en el pugilismo rentado, 15 meses atrás, cuando derrotó por puntos al mexicano Eleazar Valenzuela en cuatro asaltos.

La versión actual de Zou dista mucho del boxeador que en su debut lanzaba esporádicas combinaciones fuera de balance y con poca efectividad. En el transcurso del primer combate pactado a diez asaltos de su carrera, el oriundo de la provincia de Guizhou mostró mayor solidez y precisión en el golpeo, y particularmente en los rounds intermedios (3, 4, 5, 6 y 7) logró conectar sólidas combinaciones con rectos al rostro de De la Rosa.

En el quinto capítulo un cabezazo accidental provocó una profunda cortada en la ceja izquierda del púgil cafetero. La sangre pareció motivarlo a buscar el intercambio en la corta y media distancia por la urgencia al saberse en desventaja en las boletas, pero fue el chino quien sacó mejor provecho de cada ocasión en que ambos se animaron a desenfundar sus manos descuidando la defensa.

La nota negativa en la presentación de Zou radica en el hecho de que una vez más se corroboró que no cuenta con una pegada demoledora, capaz de poner en malas condiciones a sus contrincantes. El colombiano, con una visible inferioridad en el peso corporal cuando escalaron al encerado, ya sabía lo que era sucumbir antes del límite, anestesiado en dos oportunidades el año pasado por el filipino Merlito Sabillo (en el octavo round) y el mexicano Moisés Fuentes (en el primero).

Sin embargo, a pesar de desembarcar sus puños con impunidad en la cara del sudamericano, el doble monarca olímpico no pudo llevarlo a la lona de manera concluyente o provocar que el tercer hombre en el ring, el tagalo Danrex Tapdasan, interviniese para realizarle una cuenta protectora a De la Rosa.

De cualquier manera, la calificación resultante es positiva y así lo atestigua el fallo unánime de los jueces, los estadounidenses Glenn Feldman (97-93) y Dennis Nelson (99-91), y el filipino Salven Lagumbay (99-91).

La velada boxística, sexta que organiza Bob Arum y su promotora Top Rank en Las Vegas de Asia desde abril de 2013 (fecha inaugural), estuvo carente de sorpresas, con todos los favoritos precontienda terminando con el brazo en alto en cada una de sus reyertas.

El cubano Guillermo Rigondeaux (14-0-0, 9 KOs), el filipino-americano Brian Viloria (34-4-0, 20 KOs), el mexicano Gilberto Ramírez (29-0-0, 23 KOs), el ruso Egor Mekhontsev (4-0-0, 4 KOs) y el hongkonés Rex Tso (14-0-0, 9 KOs) despacharon a sus rivales -todos sin excepción- antes del límite.

Zou Shiming seguramente estará de regreso el próximo 22 de noviembre, compartiendo por segunda vez las marquesinas macaenses con el astro filipino Manny Pacquiao, quien expondrá su corona wélter (147 libras) de la Organización Mundial de Boxeo ante el invicto estadounidense Chris Algieri.

El mejor boxeador chino de todos los tiempos, que capturó en la noche sabatina la hasta entonces vacante faja internacional mosca (112 libras) de la OMC, seguramente ya sueña con la posibilidad de adjudicarse un cetro del planeta antes de que concluya 2014. Pero considerando que todos los reyes de la división (Estrada, Yaegashi y Ruenroeng) tienen compromisos pactados para los próximos meses será necesario que su influyente padrino Arum comience a mover sus tentáculos con astucia.

Obviamente, habrá que ver si el viejo Bob está dispuesto a arriesgarse y quemar las naves con el chino (quien no es Vasyl Lomachenko) en tan solo su sexta pelea como profesional.