Chamaco SantanaInnumerables vicisitudes han matizado la vida del púgil puertorriqueño Edgar Santana, quien a los siete años fue a vivir con sus padres a Nueva York y en 2009 cayó en prisión por sus vínculos con las drogas.. Pero ahora con 35 años “El Chamaco” tendrá la oportunidad de convertirse en campeón mundial cuando enfrente al estadounidense Lamont Peterson el 9 de agosto, en el Barclays Center, de la Gran Manzana.

Ubicado en el decimotercer lugar de la clasificación, Santana (29-4-0, 20 KOs) resultó escogido para enfrentar a “Estragos” Peterson con el propósito de ofrecerle al monarca la posibilidad de salir victorioso y que después unifique títulos con el estadounidense Danny “Swift” García, rey del Consejo y la Asociación Mundial (CMB-AMB) de la misma división.

Pero Santana reitera que los representantes de Peterson se equivocaron al considerarlo un fácil oponente y que él no dejará pasar la oportunidad de su vida.

“Estoy feliz pero voy a demostrar que cometieron un gran error al escogerme para enfrentar a Peterson”, dijo Santana. “Voy a demostrar que todos estaban equivocados y voy a dar el máximo por mi familia, por Puerto Rico y por todos los puertorriqueños”.

Santana tiene en su contra no solo la calidad de Peterson, sino también el tiempo alejado de la acción competitiva. Desde hace 21 meses no pelea y en esa ocasión anestesió a su contrario en el primer asalto.

Fue el estadounidense Michael Clark la víctima de Santana, el 22 de noviembre de 2013, en Dover, Delaware, donde disputaron la faja vacante superligera de la Asociación de Boxeo de Norteamérica (NABA, en inglés).

Después de un revés por unanimidad ante Manuel Pérez en febrero de 2012, Santana tuvo que esperar varios meses para regresar a los encordados. En aquella reyerta, el radicado en Nueva York sufrió fractura en sus dos manos y también contusiones severas en el ojo derecho.

Conocido también como “El Orgullo Hispano de Harlem”, Santana recibió un sólido traspié en 2008, cuando tenía 24 victorias, 17 de ellas por nocaut, y era señalado como uno de los welters más prometedores del país.

Todo cambió el 18 de julio de 2008, cuando Santana fue arrestado en su casa en una semana que tenía previsto una pelea televisada por ESPN. Ese día funcionarios del Departamento Antidrogas lo arrestaron y más tarde fue acusado de negociar un acuerdo para que se trasladara un kilo de cocaína desde Puerto Rico a Nueva York. Condenado por conspiración para vender drogas, Santana cumplió cuatro meses de encarcelamiento en la isla de Riker, de donde salió libre en enero de 2010.

Ya en libertad, Santana decidió tomar un descanso del boxeo y centrar su atención en su barbería, que tenía desde 2005, una labor que había simultaneado con el pugilismo. Pero en su interior continuaba anhelando un anillo mundial y decidió regresar al gimnasio.

Un año y cuatro meses más tarde de salir tras las rejas, Santana alcanzó una impactante victoria por nocaut en el segundo asalto ante el estadounidense Robert “El Lobo” Jones, en el Paradise Theather, del Bronx neoyorquino.

Y en agosto de 2011 volvió a ratificar el poder de sus puños frente al canadiense Omri Lowther, a quien noqueó en el quinto episodio, en Dover, Delaware, donde se agenció el título vacante NABA de las 140 libras que después perdió ante Perez en febrero del siguiente año.

Si Santana está en buenas condiciones, físicas y mentales, podría destruir los planes de convertir a Peterson en rival de Danny García. Entonces sus premonitorias palabras y su sueño se harían realidad.

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