mayweather

Una vez ajustadas las cuentas con su némesis, el mexicano José Luis “El Temible” Castillo, el entonces campeón mundial ligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) Floyd “Pretty Boy” Mayweather Jr., lanzó un reto que sonó a locura. Tenía intenciones de medirse al “Golden Boy” Oscar De la Hoya, en un “starbout” que, por palabras de su promotor, Bob Arum de Top Rank, “fuera de una posible pelea entre Tyson y Roy Jones, creo que De La Hoya-Mayweather es la idea más excitante en el boxeo.”

Aunque primero, Arum tenía que convertir a este extraordinario pugilista en una atracción capaz de mover a grandes masas. Pero para convertir a alguien en atracción se necesitan conjugar muchas cosas y desgraciadamente el comportamiento incontrolable del “Pretty Boy” y la incapacidad de Top Rank para sacarle provecho a su arrogancia y vanidad, terminaron por desgastar la relación laboral y en abril del 2006, Mayweather se separó de la empresa promotora.

El 4 de noviembre de ese mismo año, ya como agente libre, el nacido en Grand Rapids, Michigan, le dio una clínica de boxeo durante doce rounds al argentino Carlos “El Tata” Baldomir, capturando la faja mundial welter del CMB, su segunda en esa división de peso.

Durante la conferencia de prensa final, el todavía “Pretty Boy” anunciaba con lágrimas en los ojos que realizaría una pelea más antes de retirarse y que al único peleador que estaba dispuesto a enfrentar era Oscar De la Hoya.

“Me encanta el deporte, una pelea más y estoy fuera. No necesito boxeo, no estoy en esto por el dinero, se trata de legado. Soy rico y he logrado lo que he querido,” declaró Mayweather, agregando que:

“Me voy estando en lo más alto […] tengo tanto de dinero que no podría gastarlo en mil millones de vidas. Esto se trata de ser una leyenda en el deporte y yo ya soy una leyenda.”

Un último combate contra el más grande peleador de su época, el “Money maker” del boxeo, Oscar De la Hoya. La mayor obsesión que Floyd Mayweather Jr. había tenido en su carrera.

“Esto me recuerda a cuando me enfrenté a Julio César Chávez,” reveló De la Hoya al enterarse de las intenciones de Maywetaher y continuó: “pusieron a Chávez como un trampolín que me catapultara a otro nivel. Pero yo no seré escalón de nadie.”

Como bien dice el dicho “el que persevera alcanza”, el 5 de mayo de 2007 en la MGM Grand Arena de Las Vegas, Nevada, Floyd Mayweather superó en fallo dividido a Oscar De la Hoya, capturando así la faja mundial súper welter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Su quinta en diferentes categorías de peso.

La pelea que rompió los records de ingresos y compras de Pague-Por-Ver (PPV) proyectó a Mayweather Jr. al siguiente nivel del boxeo, ese al que todos quieren llegar, pero al que muy pocos pueden acceder.

Si bien el “Pretty Boy” Floyd continúo con su idea del retiro, su nuevo alter-ego, el “Money” Mayweather, apenas comenzaba a saborear las mieles del estrellato.

Como ya se esperaba, el retiro duró poco y apenas transcurrió un mes de su combate frente a De la Hoya, anunció que regresaría el 8 de diciembre para chocar con el inglés Ricky “Hitman” Hatton.

Durante la conferencia de prensa final de su pelea ante Rocky Hatton, al tomar el micrófono, el ahora “Money” se dirigió a los miembros de la prensa:

“En el pasado les hablé sobre ciertas cosas podrían suceder. Creo que muchas veces la gente me miró y dijo 'sí claro, lo que sea,' pero les dije que un día yo sería el mejor en este deporte. Les dije a ustedes que iba a convertirme en una mega estrella, les dije que iba a convertirme en un A-lister (gran estrella del deporte)”.

Tras superar a Hatton por nocaut técnico en diez rounds, se alineó para una revancha con Oscar De la Hoya, la cual pactó para el 20 de septiembre de 2008 en el límite de la división de peso welter, pero el 6 de junio de ese año anunció un nuevo retiró y canceló su combate de revancha.

Leonard Ellerbe, su asesor, amigo y actual Presidente de Mayweather Promotions, le dijo en 2008 al escritor Carlo Rotela, que para Floyd “solo existen dos razones para luchar: dinero y legado,” y que el dinero era prioridad, aunque el legado tenía su importancia, porque también afectaba a su marca.

Regresó por segunda vez a los ensogados el 19 de septiembre de 2009, para medirse al mexicano Juan Manuel “Dinamita” Márquez, pero esta vez lo hizo solo por dinero, dinero que necesitaba con urgencia.

A partir de ese momento, priorizó tanto el dinero sobre el legado, que se dedicó a elegir rivales sin importar que prensa y fanáticos calificaran sus emparejamientos como unilaterales. Enfrentaría a cualquier púgil siempre y cuando él llevara todas las ventajas y la pelea tuviera sentido monetariamente.

De allí provino la frase de “el legado no paga las facturas,” que le hizo decir el rapero R.A. the Rugged Man, en una acalorada discusión que tuvieron para esas fechas en la radio.

Aun así, tomó reyertas riesgosas contra “Sugar” Shane Mosley y Saúl “Canelo” Álvarez, las cuales afectarán en forma positiva a su legado. Ambas serían más fáciles de lo que se plantearon en el papel y le generaron mucho mejores dividendos que otras en donde tuvo enfrente a un rival a modo.

El que en la actualidad se empeñe en conservar cinturones mundiales en diferentes divisiones de peso, tal como lo hizo en el pasado el gran Henry Armstrong, y que haya decidido exponer el 13 de septiembre del presente año las fajas welter y súper welter del CMB, en un intento de emular a otros íconos del pugilismo como “Sugar” Ray Leonard, Tony Canzoneri y Barney Ross, le darán un tremendo impulso a la marca que sigue construyendo.

Grandes leyendas del deporte como el basquetbolista Michael Jordan, el golfista Arnold Palmer y el futbolista David Beckham, año con año ven sus arcas incrementarse a pesar de estar retirados de las competiciones.

Esto se debe a que las marcas que crearon en torno a sus figuras, pudieron trascender al deporte mismo y hoy en día cualquier negocio en donde sus nombres se ven involucrados, tiene tallado el símbolo del dinero ($).

Bien podría Floyd Mayweather Jr. rectificar aquella polémica frase que lo dejó muy mal parado ante sus fans y decirle al mundo que “mi legado pagará mis facturas una vez que esté retirado”.

Credito Fotos: Showtime

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