YuniorDespaigneYasielPuig k18082014 05500De niños, Yunior Despaigne y Yasiel Puig eran como hermanos en el barrio La Esperanza, en su natal Cienfuegos, la central y sureña ciudad de Cuba. Sus vidas parecían almas gemelas que jugaban fútbol, se unían en peleas infantiles para enfrentar a otros y compartían sueños y esperanzas.
Con el correr del tiempo, Despaigne llegó a ser un destacado boxeador, que archivó 230 victorias y 33 derrotas, en tanto Puig sobresalía en las praderas de los equipos de Cienfuegos en las llamadas Series Nacionales, que concentran a los mejores jugadores del país.

Pero tanto uno como el otro deseaban tener una vida mejor. Y con total discreción idearon salir ilegalmente de Cuba. Lo planearon en cinco ocasiones, tres de ellas sin siquiera intentarlo, una cuarta abortada cerca de las costas de Haití y la quinta que les permitió llegar a Isla Mujeres, México, en abril de 2012.

Esa fuga, que ambos soñaron por mucho tiempo, fue el detonante de un gran conflicto que los ha convertido en enemigos acérrimos. Ahora Despaigne, ex boxeador que tiene una academia en Miami, y Puig, estrella de Los Dodgers de Los Angeles en las Grandes Ligas del béisbol estadounidense, podrían ser protagonistas de una crucial batalla en noviembre de 2015, en los tribunales de Estados Unidos.

Según Avelino González, abogado que representa a Despaigne, su protegido presentó una demanda legal bajo el amparo de la Ley de Protección a las Víctimas de la Tortura, que puede llevar a juicio a Puig.
Pero antes de continuar con esta reprobable pugna que envuelve a dos entrañables amigos de la infancia, remontémonos a aquellos días finales de abril de hace dos años…

LA FUGA

De acuerdo con un artículo publicado en el diario “Los Angeles Times”, que desveló los pormenores del escape, “el viaje de Puig (y de sus compañeros de travesía) fue planeado por un ladrón de poca monta en Miami, llamado Raúl Pacheco, un reparador de aire acondicionado y reciclador que estaba en libertad condicional en Cuba por tentativa de robo y posesión de un carné de identidad falso”.

La nota del diario, que se basaba en alegaciones formuladas en los documentos judiciales y detallada en entrevistas de los encartados, señalaba que después de llegar a Isla Mujeres, en el Caribe mexicano, Puig y sus acompañantes fueron confinados por el cartel de los Zetas en una habitación de un desconocido motel, donde el pelotero recibió amenazas de mutilarle un dedo o un brazo si no recibían a tiempo el pago acordado.

Pacheco se había comprometido con pagar 250 mil dólares a los contrabandistas de los Zetas por sacar en forma clandestina a Puig y sus acompañantes. Supuestamente los llevarían a un tercer país, no revelado en principio, para que estableciera residencia y pudiera firmar como agente libre, una vía que utilizan los más destacados peloteros cubanos para obtener jugosos contratos.
A condición de la fuga, Puig tendría que pagar a Pacheco el 20 por ciento de sus ingresos cuando firmara como “Big Leaguer” en Estados Unidos.

LA VERSION DE DESPAIGNE

Despaigne, un testigo de lujo, negó los argumentos aparecidos en el periódico de Los Ángeles y en otros medios.

“Lo que se ha publicado no es cierto”, dijo Despaigne al diario “El Nuevo Herald” de Miami. “Nosotros en México no teníamos problemas y Puig hasta se iba de fiesta con algunos de los lancheros, sobre todo con uno llamado Tomasito, como si fuera algo natural”.

Según Despaigne, él y Puig llegaron a un punto ubicado a 35 kilómetros de Playa Larga, en la costa sur de Matanzas, después de dos días de caminar por la escabrosa Ciénaga de Zapata. Allí una tripulación de cinco hombres que venía en una lancha rápida los sacó de la isla, junto a una novia del beisbolista, y a otro hombre, mencionado como sacerdote de la religión yoruba.

El ex boxeador, que ahora ofrece clases del arte de los puños a niños de Miami, afirmó que los traficantes los trasladaron a Isla Mujeres, donde “creo que se desarrolló el apetito (de Puig) por convertirse también él en un traficante de peloteros”.

A renglón seguido explicó: “Vio las cifras que se manejaban, cómo era el proceso de sacar gente (de Cuba) y enseguida empezó a mostrar su veta de comerciante”.

DEMANDA LEGAL CONTRA PUIG

El abogado González explicó que la Ley de Protección a las Víctimas de la Tortura respalda a ciudadanos estadounidenses que hayan sufrido vejámenes de cualquier tipo en terceros países.

En este caso la demanda – que busca una compensación de 12 millones de dólares por daños – aparece a nombre de Miguel Angel Corbacho Daudinot, quien cumple siete años de prisión en una cárcel cubana y según el jurista la privación de libertad surgió como consecuencia de una declaración oficial de Puig en un juzgado de la isla, por un supuesto caso de tráfico humano.

“Con el tiempo caí en cuenta de que Yasiel era el principal responsable de que cumplieran prisión algunos que intentaron irse con nosotros”, argumentó Despaigne. “Ahí estaban sus declaraciones juradas en los juicios, sus llamadas extrañas en medios de los puntos de escondite”.

Recordó como en una ocasión que se encontraban ocultos en la oriental provincia cubana de Holguín, llegó la policía y le dijo (a Puig) en plena cara que él estaba colaborando, cosa que él negó enfáticamente. Entonces le manifesté que si algún día iba a prisión, lo mataría. Él le temía a esa advertencia”.

Despaigne explicó que había conocido en Cuba a Pacheco, quien escapó a Miami en una balsa y después lo contactó por vía telefónica para que intentara convencer a Puig de una salida ilegal.

“Pacheco me envió miles y miles de dólares, más de 25 mil que le entregué a Puig sin tomar un centavo, a pesar de que yo tenía muchas necesidades”, precisó Despaigne. “Curiosamente Puig no quería salir en el último intento, pero Pacheco lo presionó y no le quedó más remedio que unirse a la expedición”.

Aseguró Despaigne que le prometieron 250 mil dólares por convencer a Puig, pero solo le pagaron $ 95 mil y a cuentagotas. “Pero Pacheco y los otros involucrados estimo que recibieron cerca de un 15 por ciento del contrato de 42 millones que firmó Puig con Los Dodgers. Si no me equivoco entre cuatro y cinco millones de dólares”.

PROTECCION FEDERAL

El ex boxeador asegura que como ha pasado el tiempo y los lancheros no han recibido el dinero prometido, lo han amenazado a él, porque les resulta muy difícil llegar hasta Puig, convertido en figura sobresaliente dentro del plantel de Los Angeles.

Despaigne señaló que en los últimos meses ha recibido algunas amenazas telefónicas y después un individuo lo encaró con una pistola y le exigió que hablara con el pelotero a fin de que pagara lo convenido.

“Enseguida contactamos a agentes federales de Inmigración (Inmigration Customs Enforcement – ICE, en inglés), quienes le ofrecieron protección a Despaigne al conocer los detalles de su declaración”, dijo el abogado González.

“Él (Despaigne) es muy valioso para demostrar qué clase de individuo es Puig, no solo un chivato (delator) de las autoridades cubanas, sino alguien que violó la ley de este país (Estados Unidos) al tratar de traer ilegalmente a otras personas”.

En su relato, Despaigne insiste que su medio hermano Eduardo Antonio Soriano Díaz se encuentra en prisión y condenado a cinco años de cárcel al intentar sacar de Cuba al lanzador Noelvis Entenza, quien participó junto a Puig en el equipo Cienfuegos.

Despaigne culpa a Puig de la detención y condena de Soriano Díaz, quien –de acuerdo con su alegato- solo sirvió de enlace para llevar un dinero a Entenza, pero no tenía conocimientos del plan de Puig para sacar al pitcher de la isla.

La versión de Despaigne precisa que Entenza acudió a la policía y denunció a Soriano Díaz y a otras dos personas como los responsables de darles dinero y proponerles la salida de Cuba.

Al margen de otras consideraciones, lo presumiblemente ocurrido entre el ex boxeador Despaigne y el beisbolista Puig es una repugnante historia que confirma como el dinero rompe en muchas ocasiones los más sólidos lazos familiares y de amistad.

Habrá que esperar por el proceso posterior de la demanda y los resultados judiciales, pero esta historia huele mal desde cualquier ángulo que se analice. Sin dudas, es un repugnante drama que involucra a dos ex amigos de la infancia.

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