ShannonBriggs k24082014 a5043Winston-Salem (Carolina del Norte).-Una forma peculiar tuvo el peso supercompleto estadounidense Shannon Briggs de celebrar su triunfo por nocaut en el primer asalto ante su compatriota Corey Phelps: lanzándose sobre la cabeza una cubeta de hielo.

Con un ataque demoledor desde que sonó la campana, “El Cañón” Briggs (56-6-1, 49 KOs) derribó a Phelps (16-7-1, 8 KOs) en tres ocasiones en el asalto inicial, el 23 de agosto en el llamado “Gimnasio de Boxeo los Sueños del Cuadrilátero”.

Al oficializarse la victoria, Briggs fue al centro del ring y con un microfóno en la mano anunció su decisión de verter sobre su cabeza una cubeta helada en solidaridad con las personas que sufren la esclerosis lateral amiotrófica (LAS, por sus siglas en inglés).

Con el gesto –que Briggs cumplió de inmediato- se sumó a la campaña internacional que busca recaudar fondos para ese mal, comúnmente llamado “Enfermedad de Lou Gehrig”, que afecta las células nerviosas del cerebro y la médula espinal.

La esclerosis lateral amiotrófica provoca la muerte de las neuronas motoras después de una degeneración progresiva, que conduce a que el cerebro pierda la capacidad de iniciar y controlar los movimientos de los músculos. En las etapas finales de la enfermedad, los pacientes quedan totalmente paralizados.

“Hasta hace poco yo no estaba familiarizado con la enfermedad”, dijo Briggs en su alocución. “Esta es una enfermedad muy grave que toma la vida de muchas personas en el mundo. Aconsejo que nos eduquemos sobre lo que significa este mal. Juntos podemos superarlo”.

El “ALS Ice Challenge” –como se conoce en inglés el reto- involucra a las personas que vierten sobre su cabeza agua helada y publican el acto en las redes sociales. Todos hacen un donativo y retan (nominan) a otras personas para aumentar los ingresos para el tratamiento de la enfermedad y, sobre todo, para que se incremente la conciencia sobre la enfermedad.

Los que se niegan a aceptar el reto, se les pide que hagan una donación mayor (alrededor de 100 dólares), también con el objetivo de remitirlos a las investigaciones para encontrar la cura frente a la penosa y letal enfermedad.

Cifras recientes divulgadas por la Asociación para el tratamiento de la ALS, señalan que el pasado año se recaudó una cifra cercana a los dos millones de dólares, en tanto el acumulado actual sobrepasa los $ 31 millones.

Regresando a Briggs, su victoria es la quinta consecutiva este año desde que regresó a los encordados, después de cuatro años de inactividad y tras el revés ante el ahora retirado ucraniano Vitaly Klitschko, el 16 de octubre de 2010, en Altona, Hamburgo.

Briggs insiste en que su objetivo es pelear con Wladimir –hermano menor de Vitaly- y múltiple campeón de los pesos pesados.

Pero los que conocen a Briggs enfatizan que más allá de querer disputarle los títulos a Klitschko, el estadounidense arde en deseos de tomar desquite de Wladimir por la paliza que le propinó Vitali en 2010, cuando disputaron la corona del Consejo Mundial (CMB), en Alemania.

Frente a Vitaly casi por milagro llegó Briggs hasta el final de los 12 asaltos, pero posterior al fallo adverso por unanimidad fue preciso llevarlo a un hospital, donde le diagnosticaron fractura del hueso orbital izquierdo, también rotura de la nariz, desgarramiento del bíceps del brazo izquierdo, entre otras lesiones.

Cuatro años necesitó Briggs, ahora con 42, para reponerse física y emocionalmente de aquel fracaso y que todavía lo hace alucinar por los tronos que disfrutó en 1997 y en 2006.

“Estoy buscando hacer historia y ganar títulos en tres décadas diferentes”, expresó hace pocos días Briggs, ganador al regreso frente a púgiles de poca notoriedad. “Soy el último de América en disfrutar de este título y quiero traerlo de vuelta a los Estados Unidos”.

Nacido el 4 de diciembre de 1971, Briggs fue un exitoso gladiador amateur que venció en el torneo de los Guantes de Oro de Nueva York y después en la lid nacional. En los Juegos Panamericanos de La Habana-91 perdío en la final ante el cubano Félix Savón en la división completa.

Después de su salto al profesionalismo en 1992, Briggs evidenció una pegada demoledora, que se resume ahora en 34 nocaut en el primer asalto, récord para la categoría de los mastodontes.

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