marciano k29082014 8a731A principios 1988, un periodista le preguntó a “Iron” Mike Tyson si pensaba romper algún día el mítico record de 49 victorias sin derrota logrado por Rocky Marciano, a lo que el noqueador de Brooklyn, un apasionado estudioso de este deporte, con mucha humildad le respondió que “pensar en intentar romper ese record sería arrogante e irrespetuoso, no me interesa pensar en eso”.

Tyson acumulaba un registro profesional de 34 triunfos sin descalabros y los planes que sus manejadores hacían en torno a su carrera iban más allá de una siguiente pelea. Pero el tratar de igualar o superar a los grandes boxeadores del pasado, estaba totalmente fuera de las ambiciones del pugilista neoyorkino.

En el boxeo y en otros deportes, una gran cantidad de atletas tienen una mentalidad totalmente diferente a la de Mike Tyson y se obsesionan con emular hazañas y romper marcas que los conviertan en inmortales. Es incluso hasta natural que el ser humano busque superar a otros y llegar a la cima de la colina para ser recordado como el mejor.

El 7 de noviembre de 1988, 57 años después de que Tony Canzoneri fuera declarado en un mismo combate campeón de dos diferentes divisiones de peso, “Sugar” Ray Leonard se proclamaba monarca mundial en las categorías de peso súper medio y semipesado, noqueando técnicamente en nueve rounds a Donny Lalonde.

El 13 de septiembre del presente año, Floyd “Money” Mayweather Jr. (46-0, 26 Nocauts) intentará retener las coronas welter y súper welter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) ante Marcos “El Chino” Maidana, para que en caso de salir avante, su nombre quede grabado en los libros de historia al lado de monstruos del ensogado como Tony Canzoneri, Barney Ross y Ray Leonard, únicos tres que han logrado tal hazaña.

Para nada es coincidencia que Mayweather se empeñe en infringir los reglamentos de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y del CMB al monopolizar las fajas welter y súper welter (junior mediano) que las mismas reconocen, ya que se ha abierto la posibilidad de que pueda retar en pleito de revancha al actual campeón mundial medio del CMB Miguel “Junito” Cotto. Lo que le significaría, en caso de salir airoso, mantener simultáneamente tres títulos mundiales en diferentes categorías de peso, tal como lo hizo en el pasado Henry Armstrong.

Además, igualaría a Oscar De la Hoya y a Manny Pacquiao como los únicos pugilistas en amasar en su carrera seis títulos mundiales en diferentes clases de peso. Floyd lo ha conseguido en cinco, de súper pluma a súper welter.

Otra opción a la que podría apelar es bajar a la división junior welter, para retar al campeón de la Asociación y del Consejo Danny “Swyft” García y conseguir lo que Tony Canzoneri no pudo por problemas de peso, cuando noqueó en pleito de revancha al entonces campeón mundial súper pluma Eligio Saldaña “Kid Chocolate”, ser declarado vencedor en un combate donde estén en juego tres títulos mundiales de diferente categoría.

Pero la mayor obsesión del “Money” Mayweather es que una vez finalizado su contrato de seis peleas con la cadena de televisión CBS/Showtime, de las cuales ya lleva tres, su registro permanezca inmaculado con 49 victorias y 0 derrotas. Los números mágicos en el boxeo profesional, la marca perfecta con la que Rocky Marciano se retiró de forma definitiva.

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El 21 de septiembre de 1985, el campeón mundial de la Federación Internacional de Boxeo (FIB) Larry Holmes, buscó igualar el record de Marciano, exponiendo ante el campeón indiscutido de los semicompletos Michael Spinks su correa mundial y su record imbatido de 48 triunfos.

Seis meses antes, Holmes había externado sus intenciones de retirarse del pugilismo. Sin embargo, alguien lo convenció de que al contar con 46 victorias sería conveniente postergar su retiro y realizar 3 peleas más, para de esa forma romper la marca impuesta por Rocky Marciano.

Larry Holmes creyó que podría y sin importar que él ya no fuera ni la sombra de aquel que se proclamó monarca del orbe venciendo a Kenny Norton en un épico combate, se lanzó a una obsesiva campaña que lo convertiría en una leyenda del boxeo.

Con 35 años cumplidos y con una carrera de 12 años en el pugilismo rentado, el 20 de mayo de 1985 se enfrentó a Carl “The Truth” Williams, un muchacho más grande, más fuerte, invicto en 16 peleas y 10 años más joven que él.

Ya en el emparejamiento, Carl Williams también demostró ser más rápido que el campeón. El potente y rápido Jab que hizo famoso a Larry Holmes fue una simple anécdota y el empuje de “The Truth” estaba comprometiendo seriamente la campaña por sobrepasar los registros de Marciano.

La pelea se extendió por quince rounds y Holmes aprovechó la inexperiencia de su retador para manejar las acciones durante los asaltos de campeonato. Finalmente la novatez de Williams fue el factor determinante para que el campeón saliera airoso en su compromiso número 48.

Aun así, recibió una paliza a manos de Carl Williams. Eso debió ser el incentivo para que se despidiera dignamente de este deporte, pero cuatro meses más tarde se volvió a meter en un ring para buscar su victoria 49.

La historia es por demás conocida, Michael Spinks se encargó de enterrar las aspiraciones de Larry Holmes y además se convirtió en el primer campeón semipesado en ceñirse la faja mundial de peso completo. La obsesión de un decadente Larry Holmes se lo permitió.

De conseguir igualar el record perfecto de Rocky Marciano, Floyd Mayweather podrá retirarse tranquilo. Pero del dicho al hecho hay mucho trecho, él ya tiene 37 años y no atraviesa por su mejor momento boxístico, por lo que quizás el mayor enemigo que tenga que enfrentar en sus tres combates restantes es, tal como ocurrió con Holmes hace 29 años, el padre tiempo.
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