BobArum k26092014 7e0c3Un olor nauseabundo rondó la subasta efectuada hace pocos días en San Juan, Puerto Rico, en la que Caribe Promotions obtuvo el derecho de organizar el combate entre el campeón mundial súper gallo Guillermo Rigondeaux y el retador estadounidense Chris Ávalos.

Cuando el único sobre lacrado que se presentó en las oficinas de la Organización Mundial (OMB) fue el de Caribe Promotions, quedó ratificado que Top Rank estaba ideando alguna estrategema contra el “Chacal” Rigondeaux, toda vez que Ávalos tiene contrato con la empresa dirigida por el magnate Bob Arum y es el retador obligatorio del zurdo caribeño.

Ya por esos días existían rumores de que Ávalos no se presentaría al enfrentamiento con Rigondeaux y por ende dejaría desierto su derecho como retador obligatorio, con la intención de moverse en otra dirección, sustancialmente más jugosa desde el punto de vista económico.
Ahora se confirmó que Ávalos rechazó la posibilidad de enfrentar a Rigondeaux –existía la fecha tentativa de finales de noviembre o principios de diciembre y con probabilidades de que el pleito fuera en Miami- lo que deja al cubano en un limbo inmediato para escalar al cuadrilátero antes que finalice 2014.

Fuentes de total crédito aseguran que Arum estaba sosteniendo negociaciones secretas con el inglés Eddie Hearns, promotor de su coterráneo Carl Frampton, reciente monarca de la Federación Internacional (FIB), para enfrentarlo a Ávalos, quien también ocupa la cima de la clasificación de esa entidad.

Por mucho tiempo Arum y el grupo élite de Top Rank han atacado sin piedad al peleador cubano, vinculado a esa organización hasta el pasado 13 de julio. Sin la más mínima ética y pudor han tildado a Rigondeaux de “aburrido” y en ocasiones han llegado al total irrespeto con frases que serían más apropiadas para evaluar la conducta que ellos exhiben como zares sin escrúpulos del boxeo.

A pesar de toda esa verborrea sin sentido, Arum es consciente que las posibilidades de Ávalos de vencer a Rigondeaux son de un 25 por ciento. Y es por ello que buscó un rival más asequible para que se incrementen las opciones de Ávalos de salir con el brazo en alto.

Obviamente, a esa maniobra de protección a su peleador, se une con idéntica fuerza el factor económico, ya que el duelo Ávalos-Frampton tendría una bolsa significativa si se efectúa en alguna ciudad británica y con un posible respaldo de HBO, dadas las relaciones coyunturales entre el magnate Arum y los directivos de la cadena.

En la puja efectuada en Puerto Rico, Caribe Promotions puso sobre la mesa un cheque de $ 337,000 dólares, que se desglosarían en cerca de $ 80,000 para Ávalos y la cantidad restante para Rigondeaux.

“Esto es un cubo de agua fría y claro que detrás de todo esto debe estar la gente de Top Rank, porque no se explica de otra manera que Ávalos le diga no al chance de enfrentar al mejor del mundo en su peso”, dijo Boris Arencibia, presidente de Caribe Promotions, al diario “El Nuevo Herald”. “Temíamos esta situación y no estábamos equivocados en nuestros temores”.
Rigondeaux (14-0, 9 KO) y su equipo de trabajo han reiterado los deseos de enfrentar al mexicano Leo “Terremoto” Santa Cruz (28-0-1, 16 KOs), titular del Consejo Mundial (CMB), pero aunque ambos púgiles se han retado en las redes sociales, el combate se encuentra muy lejos de concretarse.

De ahí que los representantes de Rigondeaux aceptaron chocar primero con Ávalos, quien suma cinco triunfos consecutivos, tres de ellos por la vía del cloroformo desde diciembre de 2011, cuando cayó por fallo dividido ante el colombiano Jonathan “Momo” Romero, en Santa Ynez, California.

“Vamos a trabajar intensamente para que Guillermo vuelva al cuadrilátero antes de que finalice el 2014 y seguimos con la mira puesta en los mejores oponentes posibles, pero hay que encontrar fuerzas para no quedar de brazos cruzados”, añadió Arencibia. “Estas cosas explican, en parte, todo lo malo que sucede en el boxeo. Cuando un retador es capaz de rechazar la posibilidad de ir contra el mejor…”.

El versátil gladiador cubano es súper campeón de la Asociación Mundial (AMB) y también exhibe la corona de las 122 libras, versión Organización Mundial (OMB), que arrebató al filipino Nonito Donaire, el 13 de abril de 2013, en Nueva York.

Nuevamente los tenebrosos tentáculos de Bob Arum dan un golpe bajo. En esta ocasión el afectado se llama Guillermo Rigondeaux, un campeón al que denigran con palabras y hacen víctima de sus mezquinas tretas. La interrogante sigue flotando en el aire: ¿Hasta cuándo?

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