Sonó arrogante, altanero y hasta despreciativo. Pero el ex campeón mundial ucraniano Vitali Klitschko no pudo contenerse tras la victoria de su hermano Wladimir ante el búlgaro Kubrat Pulev, el 15 de noviembre en la 02 World Arena de Hamburgo, Alemania.

“No veo a nadie en el mundo que pueda derrotarlo”, dijo Vitali, ex triple monarca del orbe y hoy alcalde de Kiev, la capital de Ucrania. “La edad solo lo ha hecho más fuerte”.

Las palabras de Vitali, que estuvo en la esquina de su hermano durante el pleito, no están carentes de objetividad, ya que Wladimir, de 38 años, hizo la decimoséptima defensa del título y se mantiene imbatido en los últimos 10 años.

Con el triunfo por nocaut técnico en cinco asaltos, Wladimir retuvo los títulos de la Organización Mundial (OMB), la Asociación Mundial (AMB), la Organización Internacional (OIB) y de la Federación Internacional (FIB), este último el que solo podía conquistar “La Cobra” Pulev, pues los otros tres no estaban en juego.

En ocasiones se ha comentado que Wladimir no ha tenido en su carrera rivales que lo pongan en aprietos. Pero esa excusa carece de respaldo, ya que el “Dr. Martillo de Acero” ha enfrentado a lo mejor de la división de los mastodontes, la que sin dudas no pasa por su mejor momento, pero no es culpa del campeón la ausencia de calidad en sus adversarios.

Con la decimoséptima defensa del título, Klitschko se acercó al récord (25) en poder del legendario estadounidense Joe Louis. De paso elevó a 20 combates la racha sin conocer el revés, en un período que se extiende por 10 años y siete meses.

El último fracaso de Klitschko se lo propinó por nocaut técnico en el quinto round, el estadounidense Lamont Brewster, el 10 de abril de 2004, en Las Vegas, donde discutían el cetro vacante de la Organización Mundial (OMB).

Por otro lado, se informó que Klitschko tiene previsto regresar al cuadrilátero posiblemente en abril y con dos sedes estadounidenses y una germana encabezando la opciones: el Barclays Center y el Madison Square Garden, ambos en Nueva York, junto al Olympiahalle, de Munich, Alemania.

Bernd Boente, manager de Wladimir, dijo a “BoxingScene.com” que su representado no ha combatido en Estados Unidos desde que se impuso por unanimidad al ruso Sultan Ibragimov, el 23 de febrero de 2008, cuando unificó sus fajas de la Federación Internacional (FIB) y de la Organización Internacional (OIB), con la de la Organización Mundial (OMB), de Ibragimov.

Vale mencionar que Ibragimov venía de triunfos ante el estadounidense Shannon Briggs y Evander Holyfield, ambos por fallo unánime en 2007. En el primero obtuvo el cinturón y después lo retuvo en la primera defensa. Y curiosamente, Ibragimov decidió colgar los guantes al sucumbir ante Klitschko.

Boente precisó que hay una lista de candidatos para el venidero enfrentamiento de Klitschko y aunque no se descarta a Briggs, tampoco está entre las primeras opciones.

“Entre los que estamos analizando se encuentran Bryant Jennings y el ganador entre el campeón mundial Bermane Stiverne y su retador Deontay Wilder”, expresó Boente. “Ese es nuestro máximo objetivo para regresar a la familia la corona del Consejo Mundial (CMB).

El cetro perteneció a Vitali Klitschko, pero quedó vacante cuando el mayor de los hermanos ucranianos decidió dedicarse a tiempo completo a la lucha política en Ucrania.

“Tenemos que encontrar al rival y por supuesto hacer los ajustes con la televisión”, comentó Boente. “Tampoco podemos excluir al ganador entre Tyson Fury y Derek Chisora, pero por el momento no estamos considerando pelear frente a Briggs, aunque quizás en el futuro se presente esa posibilidad”.

En relación con “El Cañón” Briggs es oportuno señalar que se ha convertido en una pesadilla en la vida de Wladimir Klitschko, a quien persigue en los entrenamientos y hasta los momentos de ocio, como ocurrió hace pocas semanas en un restorán del sur de Florida.

Briggs, de 42 años, también estuvo en el público durante el combate Klitschko-Pulev y al concluir la reyerta insistió que el ucraniano es un campeón inflado que pelea con oponentes sin nivel y teme darle esa oportunidad porque sabe que no podrá vencerlo.