GuillermoRigondeaux k18112014 79090Necesitado de escalar cuanto antes el cuadrilátero, el campeón mundial cubano Guillermo Rigondeaux peleará el 31 de diciembre frente al japonés Hisashi Amagasa, en Osaka, Japón.

Doble monarca de las 122 libras, de la Organización Mundial (OMB) y súper campeón de la Asociación Mundial (AMB), “El Chacal” Rigondeaux (14-0-0, 89 KOs) lucha por mantener la actividad a toda costa y de ahí que aceptó la invitación para pelear frente a Amagasa, titular de la región del Pacífico, en un combate que le aportará medio millón de dólares.

Aunque los boxeadores de las 122 libras expresen lo contrario en sus entrevistas, es Rigondeaux el más temido de la categoría en el momento actual. El zurdo, oriundo de la oriental provincia de Santiago de Cuba y radicado en Miami, desafía constantemente a los otros monarcas de la división y sus reclamos no tienen la menor receptividad.

Y es que la impecable técnica de Rigondeaux, su excelente defensa, rapidez de manos y piernas, así como la pegada con ambas manos, lo hacen un adversario inexpugnable. Eso lo saben los encargados de promover las carreras de los que podrían convertirse en sus contrincantes.

Pero resulta más incomprensible que la Asociación Mundial (AMB) haya elevado a Rigondeaux a la categoría de súper campeón y no propicie un pleito frente al británico Scott Quigg, ahora monarca “regular” de esa entidad en las 122 libras, que permita definir el mejor de ese organismo.

Invicto en 29 combates, con 22 KOs, Quigg se las verá este fin de semana frente al nipón Hidenori Otake, en Merseyside, Gran Bretaña, donde expondrá el cetro -que por disposición del organismo dejó vacante Rigondeaux- y obtuvo por nocaut técnico frente al mexicano Diego Silva, en noviembre del pasado año.

“Rigo aceptó este combate, sobre todo, por complacer a tantas personas que querían verlo cuanto antes en el ring”, dijo Luis Fonseca, uno de los representantes de Caribe Promotions, al diario “El Nuevo Herald. “De esta manera rompemos un ciclo muy negativo que había a su alrededor. Es hora ya de darle toda la atención al boxeo”.

Rigondeaux, quien hace a finales de septiembre cumplió 34 años, derrotó por nocaut técnico en el primer asalto al zurdo tailandés Sod Kokietgym, el 19 de julio, en la sala Cotai, del hotel y casino Venetian, de Macao, China.

“Japón es un mercado perfecto para Guillermo y él así lo ha entendido”, expresó Kenji Sato, hijo de padre japonés y madre cubana, que fue el encargado de viajar a Miami para extender la invitación al púgil caribeño. “Allá él puede convertirse en la mayor estrella del boxeo”.

Sato precisó que los japoneses tienen gran respeto por las virtudes boxísticas de Rigondeaux a quien “admiran por su técnica depurada, por su arte. Esta pelea del 31 de diciembre puede ser el comienzo de una relación fructífera con un mercado muy leal”, añadió.

A pesar de disponer de poco tiempo para prepararse para el combate, Rigondeaux eliminó cualquier preocupación en cuanto a que no llegue al pleito en condiciones óptimas: “Siempre me he mantenido en buena forma física en espera de la oportunidad”, afirmó Rigondeaux.

Y casi de inmediato lanzó su permanente reto a los otros monarcas: “Como he expresado en todo momento, estoy dispuesto a enfrentar al que sea y donde sea. Un campeón no se esconde. Al menos un campeón como yo”.

Amagasa (28-4-2, 19 KOs) es titular del área del Pacífico en la división ligera (126 libras), pero aceptó descender de peso y medirse a Rigondeaux en los súper gallos.

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