MayweatherPacquiao zona a7148Mientras crecen como la espuma las especulaciones sobre un posible combate entre el siempre polémico estadounidense Floyd Mayweather Jr. y el filipino Manny Pacquiao, los usureros del boxeo buscan desesperadamente estar involucrados en la gigantesca tajada económica que aportaría el pleito.

La presión se incrementa sobre el imbatido Mayweather Jr. para que acepte al tagalo como su próximo oponente, pero el astro nacido en Grand Rápids, Michigan, observa los toros desde la barrera, sin prisa y sin pausa, porque sabe que es el responsable de decir la última palabra.

Mayweather Jr. conoce a la perfección, que el enfrentamiento es de mucho riesgo, porque está en juego su ego, que lo hace soñar a diario en ser el boxeador más grande de la historia, al margen de las ganancias que también serán estratosféricas y por encima de cualquier otra concertada en un combate.

Pero una cosa piensa el borracho y otra bien distinta el cantinero. De un lado Mayweather Jr. analiza con la misma precisión de un relojero los pro y los contra de subir al cuadrilátero ante el asiático, en tanto los negociantes del lucrativo combate, buscan la sede con oferta más cuantiosa.

Haciendo esfuerzos sobrehumanos en organizar la trascendental velada aparece el empresario Robert “Bob” Arum, gerente general de la promotora Top Rank, una especie de fantasma para Mayweather Jr. y a quien el norteño atribuye la culpa de que el duelo con “Pac-Man” no se haya concretado en 2010.

“Bob Arum está deteniendo el combate”, dijo Mayweather Jr. hace pocos días al afirmar que estaba dispuesto a efectuar el anhelado reto. “Yo no esquivo ni evado a ningún oponente. Hemos intentado sin conseguirlo hacer esta pelea fuera de todos los reflectores”.

Residente en Las Vegas, Arum, de 83 años y con ganancias superiores a los $ 200 millones a partir de 1980 cuando recibió la licencia de promotor, no ha tenido escrúpulos en “sacrificar” a la ciudad que lo cobija, prometiendo hasta lo que no le corresponde con el propósito de buscar mayores beneficios.

Conocedor que existen posibilidades de ingresos inimaginables, Arum ha dirigido sus esfuerzos para que Macao, una región administrativa especial de la República Popular China, sea la sede del añorado Pacquiao-Mayweather Jr. el 2 de mayo de 2015.

En los posibles cálculos de los ingresos, Arum ya le ha asignado un nombre al cartel entre los dos excepcionales púgiles, ubicados entre los más sobresalientes de la última década: “La Pelea del Billón de Dólares” (mil millones de dólares estadounidenses).

Eso sería desestimando las ofertas de la televisión en Estados Unidos, cuyas proyecciones actuales se estiman cercanas a los $ 300 millones por concepto de la venta en los hogares y bajo una promoción denominada “La Pelea del Siglo”, término manido y carente de originalidad, porque se ha utilizado en varias ocasiones.

Arum, sin embargo, estima que el Pacquiao-Mayweather Jr. puede convertirse en el acontecimiento más rico en la historia del deporte. Y, por supuesto, los bolsillos de todos los involucrados se llenarían inexorablemente, sin descontar el suyo propio.

Señala el hombre de negocios de Top Rank que en el duelo entre los dos colosos los pagos del llamado Pay-per-view (pague por ver) se reducirían a solo $5! dólares, en comparación con los casi 100 que se pagarían en Estados Unidos.
Una sencilla operación aritmética en la que se multiplique cinco (dólares) por decenas de millones de hogares chinos que presumiblemente pagarían por ver la pelea, se alcanzarían ingresos que tienen en éxtasis a Arum.

A ello hay que añadirle los derechos de televisión en otros países, además de la venta de boletos en la sede, en cines de circuitos cerrados en Estados Unidos, así como el patrocinio y la publicidad.

Varias fórmulas tiene preparadas Arum para garantizar el espectáculo. Entre ellas añadir al cartel al triple campeón mundial y doble monarca olímpico Zou Shiming, quien es un ídolo y posee infinidad de seguidores en China continental, Hong Kong y también Macao.

Los números le cuadran perfectamente a Arum para el Pacquiao-Mayweather Jr. en Macao. Porque sabe que en otros países existe también mucha expectación por el enfrentamiento, que ha sido clamor popular durante años.

Sin tomar en cuenta los esfuerzos de Arum por llevar la pelea a Macao, varias medios de prensa en Estados Unidos han evaluado otras posibles sedes, también estimando cifras astronómicas en cuanto a ingresos.

Por su parte, un ejecutivo de boxeo de los Emiratos Árabes Unidos afirmó que su grupo había ofrecido a Mayweather Jr. $ 100 millones de un total de casi $ 200 por efectuar la pelea en Abu Dhabi, la mayor ciudad de las siete que componen los Emiratos, ubicados en el Golfo Pérsico, correspondiente a la península de Arabia.

A pesar del interés de Arum, existen pocas probabilidades de que Mayweather Jr. acepte trasladarse a Asia y abandonar el hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas, donde ha disputado 13 combates, 10 de ellos en forma sucesiva desde 2010 cuando se impuso por fallo dividido a Óscar de La Hoya, hasta el más reciente con victoria unánime frente al argentino Marcos Maidana el 13 de septiembre pasado.

¿Se efectuará la Pelea del Billón de dólares? Difícilmente Arum pueda conseguirlo si no acepta las condiciones de “Money” Mayweather. Ese es el hombre que realmente maneja todos los hilos de este añorado combate.

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