AdrienBroner k26122014 086feLlegó como una tromba al escenario boxístico mundial. Adrien Broner (29-1-0, 22 KO's) fue, hasta el 14 de diciembre de 2013, el candidato a mantener el liderazgo afro-estadounidense en el exigente mundo del pugilismo rentado.

En resumen, hasta la citada fecha, no pocos le consideraron el candidato idóneo para sustituir al actual número uno, su compatriota Floyd Mayweather Jr. (47-0-0, 26 KO's), quien por entonces podía sentir en cualquier momento la obligación de considerarle como rival en una lucrativa pelea.

Pero lo real es que, al terminar el 2014, Adrien Broner dejó tras de sí una gran estela de dudas e insatisfacciones.

Hoy por hoy, nadie cree que el joven de 25 años, nacido en Cincinnati, Ohio, pueda ponerse jamás a la altura del escurridizo Mayweather Jr., ni que el invicto líder del boxeo profesional se tome el trabajo de premiarlo con el privilegio de escogerle como oponente, al menos en el futuro inmediato.

Aunque peleó un par de veces, y ganó, Adrien Broner tuvo un 2014 para el olvido. Poco brindó en su actual frontera de peso (Welter), de aquel veloz y fulminante “meteorito de ébano” que arrasó con todo a su paso entre los Súper Pluma y los Ligeros.

La secuela de su gris ingreso a la categoría Welter se mantuvo en 2014, con triunfos inobjetables, pero grises, a costa de sus compatriotas Carlos Molina y Enmanuel Taylor.

El tres de mayo se hizo acreedor de un veredicto unánime ante Molina, en Las Vegas, Nevada, y similar fallo le otorgaron los oficiales frente a Taylor, el 6 de septiembre, en su natal Cincinnati.

Y reitero, aunque ganó, sin objeción, y las decisiones unánimes fueron absolutamente justas, Adrien Broner no evidenció en ningún momento ni la agilidad de sus previos movimientos felinos, ni la contundencia anteriormente demostrada en sus combinaciones de golpes.

Para nada fue el mismo que atrajo la atención de los expertos en 2012, cuando liquidó a los notables púgiles aztecas Vicente Escobedo y Antonio de Marco, en los Súper Pluma y los Ligeros, respectivamente.

Precisamente en la división ligera, también brilló en 2013, cuando superó por nocaut técnico en la quinta ronda al valiente “pequeño gigante” (cinco pies y tres pulgadas) galés Gavin Rees, en New Jersey.

La anatomía de Broner (cinco pies y ocho pulgadas) y el proceso natural de incremento muscular y de grasa motivado por el aumento de edad le obligaron a buscar un lugar entre los Welter, donde consiguió un triunfo inicial, por votación dividida, sobre Paul Malignani, en Nueva York, el 22 de junio de 2013.

Se hizo evidente que el salto a la nueva frontera de peso había afectado las virtudes de “El Problema” Broner.

Si bien siguió siendo fiel a su comportamiento excéntrico (gesticulación extrema, y un peine sobre sus cabellos antes y al final de cada combate), también dejó entrever que había “dejado” en alguna parte el virtuosismo que le había distinguido en los pesos precedentes.

Así llegó el fin de su invicto, el 14 de diciembre de 2013, en San Antonio, Texas, donde el argentino Marcos René “El Chino” Maidana le propinó una memorable paliza (voto unánime en 12 rounds), para arrebatarle la faja mundial Welter reconocida por la Asociación Mundial (AMB).

Ahora, en plenas festividades navideñas y en vísperas del final del 2014, Broner reclama una revancha con Maidana.

“Soy una persona competitiva, y él (Maidana) es quien me endilgó mi primera derrota y tengo el derecho de obtener una revancha. Hay mucho dinero para ambos y los fanáticos no pueden esperar a ver si me pueden vencer otra vez o esta vez le pateo el trasero”, ha escrito Broner en su cuenta de Instagram.

Si consigue, o no, ese objetivo en 2015, está por ver.

De momento lo que sí resulta evidente es que “el Problema” Broner sigue padeciendo de el mismo excentricismo de siempre, pero de su brillo sobre el cuadrilátero sólo quedan recuerdos, tras un 2014 para el olvido, a pesar de sumar un par de triunfos a su historial.

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