SantaCruzRigondeaux k09022015 68573Si las palabras del promotor Oscar De La Hoya son ciertas, el campeón mundial mexicano Leo Santa Cruz se valió de un ardid para evitar el enfrentamiento ante el también monarca cubano Guillermo Rigondeaux.
Según De La Hoya, presidente de la compañía Golden Boy Promotions, el invicto Santa Cruz, monarca súpergallo del Consejo Mundial (CMB), puso pies en polvorosa de la compañía Golden Boy Promotions (GBP) a fin de impedir se concretara la pelea contra Rigondeaux, súper campeón de la Asociación Mundial (AMB) y dueño del cinturón “regular” de la Organización Mundial (OMB).
De La Hoya expresó que estaba a punto de cerrar contrato con los representantes del zurdo cubano, cuando “Terremoto” Santa Cruz prefirió vincularse con el consejero, promotor y manager estadounidense Al Haymon, quien bajo su égida tiene a más de 50 púgiles, muchos de gran renombre como Floyd Mayweather Jr., Danny García, Andre Berto, Jermain Taylor, Erislandy Lara, Peter Quillin y Lucas Matthysse.
“Estaba en negociaciones con la gente de Rigo para poder hacer la contienda contra Leo, porque eso es lo que la gente quiere ver, y esa se supone que era la contienda que Santa Cruz quería”, expresó De La Hoya al sitio “Boxingscene.com”.
Asediado desde hace meses por Rigondeaux (15-0-0, 10 KOs), el boxeador azteca dijo que no le temía y estaba dispuesto a enfrentarlo, aunque añadió en la lista a los británicos Carl Frampton y Scott Quigg, dueños de las fajas de la Federación Internacional (FIB) y de la Asociación Mundial (AMB), en las 122 libras.
“Quiero a Rigondeaux, a Frampton o Quigg y ojalá mi siguiente pelea sea con uno de ellos”, expresó Santa Cruz tras derrotar por nocaut técnico en el octavo capítulo a su compatriota Jesús Ruíz, el 17 de enero en la sala Garden, del hotel y casino MGM Grand de Las Vegas.

Pero Santa Cruz colocó un obstáculo difícil de vencer al precisar que debían pagarle tres millones de dólares por el duelo de unificación con el nacido en la oriental provincia de Santiago de Cuba y residente en Miami desde hace varios años.

Casi de inmediato, Rigondeaux, quien está considerado entre los mejores libra por libra del mundo, le respondió a través de su cuenta de Twitter: Mi gente que suba “leosantacruz2 de peso para no darle KO y coger la faja del WBC, él es una mentira, yo soy el rey 122 libras”.

En esos momentos y aprovechando las declaraciones del boxeador mexicano, De La Hoya comentó públicamente que deseaba iniciar conversaciones con el grupo de Rigondeaux a fin de llevar a cabo el anhelado combate.

“En representación de Leo Santa Cruz, yo deseo iniciar conversaciones con los asesores de Rigondeaux”, dijo De la Hoya a mediados de enero. “Ese es el combate que Leo desea y también lo desea la promotora Golden Boy”.

No obstante, Gary Hyde, manager del peleador caribeno, expresó que la cantidad de dinero solicitada por Santa Cruz era excesiva y solo buscaba poner trabas para que el pleito no se efectuara.

Al referirse a la exigencia monetaria de Santa Cruz, el propio De la Hoya consideró que “tres millones es una cifra elevada, pero por eso quiero empezar las conversaciones porque esa pelea se tiene que hacer” por el bien de los fanáticos.

Ahora y tras la partida de Santa Cruz, el principal dirigente de Golden Boy Promotions insistió que el monarca mexicano se fue con Haymon con el propósito de no verse obligado a chocar contra Rigondeaux.

“Teníamos un cláusula de compra en el contrato y Leo la hizo válida”, expreso De La Hoya, quien de inmediato se preguntó: “¿Y qué paso? Nos dejó porque no quería la pelea”.

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