Arthur Abraham k27022015 549eeHace cinco años que el torneo de peso súper medio “Clásico de Boxeo de los Súper Seis” irrumpió en el pugilismo rentado como una posible solución a la crisis que se vivía en ese momento y que era fomentada por promotores con poco arrojo que preferían evadir las peleas más riesgosas para sus pupilos, con tal de mantenerles la etiqueta de “ganadores” ante los ojos de los aficionados.

Nueve boxeadores pelearon en el torneo cuyo formato era para seis participantes. Tres de ellos remplazaron a otros tres que salieron de la competencia por diferentes circunstancias y luego de cinco jornadas que abarcaron un periodo de dos años, el torneo fue ganado por el norteamericano Andre “Hijo de Dios” Ward.

Lejos de representar un menoscabo o reducción de la vida productiva de estos atletas, por tratarse de emparejamientos entre la “Elite” de la división, el torneo de los “Súper Seis” llevó a sus participantes a un estatus mucho más alto y varios de ellos lograron mantenerse peleando en el mejor nivel del boxeo durante los años siguientes.

Mikkel Kessler, Carl Froch, Arthur Abraham y Jermain Taylor volvieron a ganar una faja del orbe y Sakio Bika se alzó como monarca del mundo en su siguiente oportunidad por el título.

Irónicamente, el ganador del torneo es quien ha tenido menor actividad desde su culminación en diciembre de 2011, ya que por problemas contractuales, en tres años Andre Ward sólo ha podido ejercer su oficio dos veces.

El pugilista más activo es el armenio-alemán “King” Arthur Abraham, quien se ha calzado los guantes en once ocasiones, siendo siete de ellas en peleas de título del mundo.

Abraham fue quien sufrió más derrotas dentro del torneo, perdió su invicto contra Andre Dirrell y posteriormente sucumbió ante Carl Froch y Andre Ward. Sin embargo, eso no lo detuvo y gracias a su persistencia y tenacidad en la actualidad se ostenta como soberano súper medio por la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

Antes de entrar al torneo de los “Súper Seis” el armenio naturalizado alemán se había desempeñado como peso medio, donde también logró ser campeón y acumuló diez defensas del título mundial de la Federación Internacional de Boxeo (FIB).

El pasado sábado Arthur Abraham superó por decisión en pelea de revancha al inglés Paul Smith, mostrando que a pesar de que actualmente cuenta con 35 años de edad y de que el relevo generacional ha tocado sus puertas en más de una ocasión, se mantiene en la cresta de la ola del pugilismo rentado.

Al tener toda la experiencia del mundo y conocimiento previo de su adversario, el “Rey Arturo” utilizó los doce rounds de la pelea como mejor le convinieron y a partir del séptimo asalto se convirtió en el amo y señor de las acciones.

Hoy en día jóvenes como Gilberto Ramírez, Julio Cesar Chávez Jr., James DeGale, George Groves, J'Leon Love, Brandon González, Tyron Zeuge y Vincent Feigenbutz, figuran como ese relevo generacional que llegó para remplazar a todos los viejos campeones cuyo declive natural comienza a arrastrarlos fuera del mar.

La seguridad y el vigor mostrados por Arthur Abraham en sus últimos combates, en los que ha podido superar con éxito a rivales más jóvenes y con más hambre, nos hacen pensar que quizás ese relevo tenga que esperar un poco más para poder desbancar a este viejo campeón al que todavía le quedan cosas pendientes por hacer en este deporte.

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