FramptonAvalos k01032015 c9930Belfast (Irlanda del Norte).-Una potente derecha en el quinto asalto fue el golpe que permitió al irlandés Carl Frampton retener la corona de las 122 libras frente al estadounidense Chris Ávalos, el 28 de febrero en la Odyssey Arena, de Belfast, Irlanda del Norte.

Invicto en 20 combates, 14 antes del límite, el triunfo significó para “El Chacal” Frampton la primera defensa exitosa del título correspondiente a la Federación Internacional (FIB) que conquistó por unanimidad el pasado año ante el español Kiko Martínez, también en la misma instalación.

Los nueve mil espectadores presentes en la sala observaron con preocupación como el ídolo local no se empleaba a fondo durante el comienzo del pleito. Pero Frampton fue entrando en calor con rapidez, presionado por las arremetidas de “El Pegador” Ávalos, quien demostró que no se había trasladado a Europa en un paseo turístico, sino en busca de la corona de su rival.

En el segundo round después de un intercambio, Ávalos se viró de espaldas quejándose de una lesión en el hombro derecho. Entonces Frampton, ni corto ni perezoso, intentó finalizar la reyerta pensando que su rival estaba “tocado” por un impacto.

Pero el norteño se recuperó e incluso asestó varios buenos golpes a Frampton, quien en ese momento dio señales de una débil defensa ante el ataque de su oponente.

Frampton atacó con potentes ganchos de izquierda en el tercero, pero Ávalos no disminuyó la ofensiva ni su plan de ir hacia adelante a pesar de los golpes recibidos.

Lejos de rehuir los intercambios, Ávalos salió como un rayo en busca de Frampton en el cuarto. Y tras una intensa batalla, logró impactarlo en la barbilla con su mano derecha en varias ocasiones, lo que mantuvo en ascuas a los fanáticos de la Odyssey Arena.

Pero en el quinto llegó el golpe decisivo. En un cruce de manos derechas, la de Frampton penetró con solidez en el rostro del norteamericano, quien intentó mantenerse en la refriega, pero el árbitro Howard Foster decidió detener las acciones al verlo tambaleante sobre las sogas, cuando faltaban un minuto y 33 segundos para concluir la fracción.

“Me gustaría combatir contra Scott Quigg en el verano”, dijo Frampton al concluir la pelea. “Es un enfrentamiento que debe ocurrir y tendría miles de espectadores”.

Scott Quigg es el monarca “regular” de la Asociación Mundial (AMB), mientras el zurdo cubano Guillermo Rigondeaux es el súper campeón de la misma organización, además de ostentar el cetro de la Organización Mundial (OMB), que arrebató al filipino Nonito Donaire en 2013.

Por su parte, el mexicano Leo Santa Cruz posee el cinturón del Consejo Mundial (CMB) también en las 122 libras.

“Rigo es el mejor boxeador de la división y para que uno pueda considerarse a sí mismo el mejor, tiene que derrotar a los mejores”, había expresado Frampton antes de la pelea contra Ávalos. “Creo que soy el único peleador en las 122 libras que puede vencer a Rigondeaux y esa es una pelea que definitivamente quiero”.

También Frampton desestimó un posible duelo contra Santa Cruz. “Leo no peleará contra mí, porque sus representantes lo mantienen alejado de los oponentes de calidad, como ha ocurrido en las tres o cuatro defensas anteriores del título”.

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