SergioMartinez k21042015 603c2Con 40 años, alejado del cuadrilátero durante meses y lesiones que se han mantenido en el tiempo, el retiro del astro argentino Sergio “Maravilla” Martínez, ex campeón mundial mediano, parece una decisión inevitable y que el propio púgil seguramente revelará en pocos días.

Desde el frustrante revés por abandono en el décimo asalto ante el puertorriqueño Miguel “Junito” Cotto en junio del pasado año, en el Madison Square Garden, Martínez no ha podido entrenarse, porque sus piernas no se lo permiten y de ahí que sea consciente esté cerca la hora de colgar los guantes en forma definitiva.

Tres inesperadas caídas en el primer asalto y otra en el noveno ante Cotto significaron el preludio de la pérdida de la corona de las 160 libras, versión Consejo Mundial (CMB). Y lo que puede valorarse como el comienzo del fin.

Con posterioridad se supo que Martínez salió con la rodilla derecha lastimada, un cuadro que los médicos en los meses siguientes consideraron para una posible intervención quirúrgica

“Caer ante Cotto ha sido una señal de que mi etapa en el boxeo se está terminando, al menos como deportista”, dijo Martínez (51-3-2, 28 KOs) en entrevista exclusiva con el sitio “TyC Sports”.

Semanas atrás, en los días previos al 21 de febrero, cuando cumplió cuatro décadas de vida, Martínez había alertado que sus dolencias continuaban, aunque dejaba entrever algunos rayitos de esperanza en cuanto poder combatir nuevamente.

“Tengo la pierna muy jodida y me complica mucho”, expresó entonces el sudamericano a la prestigiosa revista “El Gráfico”. “Si mi rodilla se arregla voy a ver qué puedo hacer. Soy consciente de que me acerco a los 40 años”.

Pero ahora las palabras de Martínez no dejan lugar a dudas en el sentido que no regresará a los encordados, al menos para mostrar sus virtudes como excelente boxeador y que lo llevó a ostentar el doble cinturón de las 160 libras en 2010.

El 17 de abril de ese año, Martínez venció por unanimidad al estadounidense Kelly (El Fantasma) Pavlik, quien hacía la cuarta defensa de los títulos del Consejo Mundial (CMB) y de la Organización Mundial (OMB), en el Boardwalk Hall, de Atlantic City, Nueva Jersey.

“Quiero seguir, pero tengo los meniscos destrozados”, argumentó ahora el nacido en Quilmes, Argentina, y radicado desde hace años en Madrid, la capital española. “Estas lesiones ya comienzan a complicarme hasta la vida de a diario”.

Reconoció que tiene dificultades para levantarse de la cama en las mañanas y aún más para hacer algunas compras. “¿Imaginás una preparación así?, preguntó con el ánimo caído. “En las próximas semanas creo que podré tomar una decisión definitiva”.

Tan agobiante es la situación de las dolencias, que Martínez considera “imposible evitar el quirófano”, porque además “he tenido que ponerme plantillas en el calzado para caminar correctamente, sin sentir dolor”.

Las confesiones de Martínez resultan concluyentes cuando afirma que “no me veo dispuesto a volver a subir al ring si no es en el mejor estado físico que sea capaz ante un rival de cierto nivel. Todo lo demás, creo que sería faltar el respeto a los fans”.

Evidentemente, las declaraciones de “Maravilla” Martínez dejan poco margen para esperar que con sus 40 años se someta a una intervención quirúrgica, haga el posterior proceso de recuperación y a continuación regrese a las exigencias del gimnasio para conseguir el estado de forma óptimo competitivo.

Todo ello conduce a que el retiro del argentino Sergio Martínez es mucho más que una remota posibilidad. Sus días en el pugilismo ya parecen cosa del pasado.

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