Guerrero k06072015 b0a6dCerca se quedó el mexicano Aarón Martínez de hacer la chica la tarde de ayer en el StubHub Center de Carson, California, pero fue derrotado por decisión dividida en diez rounds por el estadounidense Robert “El Fantasma” Guerrero.

En la pelea estelar de la cartelera que se transmitió en Estados Unidos a través de NBC y NBC Sports, Martínez saltó al ensogado a sorprender a uno de los peleadores más experimentados de la división de peso welter y vaya que lo hizo.

Los primeros tres asaltos fueron muy parejos, aunque inclinados en favor de Aaron Martínez, quien desde el principio se empeñó en forzar las acciones; en la cuarta ronda la presión que el púgil mexicano ejercía sobre “El Fantasma” obtuvo su recompensa al derribarlo faltando escasos segundos para que sonara la campana.

Una combinación que tres uppecuts y un gancho de izquierda aturdió a Guerrero, quien desmadejado dejó caer lo brazos, para luego recibir una descarga de ocho golpes que comenzaron en la zona media y culminaron en la parte superior del cuerpo.

“El Fantasma” quedó en cuatro puntos sobre la lona y con el rostro perdido. Sacudió la cabeza y se incorporó cuando la cuenta iba en siete segundos. Una vez que el réferi reinició las acciones, el tomador de tiempo hizo sonar el gong.

Recuerde amigo lector que aunque los tres minutos se hayan consumido, la ronda no termina si un boxeador está recibiendo la cuenta de protección. Una de las reglas en el pugilismo indica que sólo en el último round la campana sólo salva al boxeador caído.

Si Guerrero no hubiera llegado con una excelente preparación al combate, el minuto de descanso habría sido insuficiente para recuperarse. Pero salió al quinto asalto con nuevo bríos y listo para continuar las contingencias.

Martínez buscó terminar la obra, pero apenas transcurrió el primer minuto se quedó sin aire y ello le impidió mantener la presión durante todo el round. Pronto lo vimos amarrando, jalando aire por la boca y tomando descansos. Su condición física dejó mucho qué desear.

Esa es la razón por la que vimos dos peleas diferentes. Las primeros cinco rondas fueron dominados por Aarón Martínez a base de presión y golpeo incisivo, pero el resto del encuentro tuvo un solo dueño, Robert Guerrero.

Las tarjetas que entregaron los jueces fueron de 94-95, 95-94 y 97-93, las últimas dos en favor del ex campeón del mundo, las cuales le dieron la victoria por decisión dividida.

Cuando hacemos números encontramos un combate muy cerrado y cualquiera que hubiera sido el resultado habría dejado inconforme a importante un sector de aficionados.

Para futuras batallas, “El Fantasma” Guerrero debe invertirle más tiempo a los ejercicios de calentamiento que realiza antes de subir al tinglado. No puede ser posible que tarde hasta cinco rounds en calentarse.

Y no es la primera vez, contra Keith Thurman le ocurrió lo mismo y seguramente un rival con mejor acondicionamiento físico lo habría derrotado la tarde del sábado.

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