vasquezvargas k08062015 8e913Lo que vimos el sábado en el Barclays Center de Brooklyn, Nueva York, en el pleito pactado a ocho rounds en peso pluma, en el que el puertorriqueño Wilfredo “Papito” Vázquez fue derrotado por decisión unánime por el mexicano Fernando “Ferocito” Vargas, terminó siendo la sorpresa del fin de semana.

Posiblemente los promotores de la cartelera eligieron a Vargas como rival de Vázquez para que este último obtuviera una victoria que le ayudara a seguir subiendo en las clasificaciones de peso pluma, pero eligieron al tipo equivocado.

Fernando Vargas es un joven que a pesar de que antes del sábado llegaba sin victorias notables en su record, se ha enfrentado a buenos contendientes, que aunque lo derrotaron, le ayudaron a amasar suficiente experiencia como para poder hacerle frente a cualquier tipo de reto.

El boxeo mexicano está plagado de combatientes como el “Ferocito” y en la mayoría de los casos éstos jóvenes son quemados por promotores y mánagers sin escrúpulos que los utilizan como rivales de prospectos a los que se quiere levantar, dándoles poco tiempo para prepararse y haciéndolos pelear en pesos en los que lucen insignificantes.

Vargas tuvo buenas oportunidades en México, pero perdió todas sus peleas claves. Sin embargo, la experiencia que le quedó de esas derrotas se juntó con las ganas de trascender en el pugilismo y el sábado subió inspirado al tinglado.

Este deporte es ensayo y error y los únicos que no lo siguen intentando son los que se convierten en “chambeadores”, aquellos que se conforman con recibir su cheque cada determinado tiempo por cumplir una función de “oponente”.

La única forma de que estos jóvenes pueden pasar del anonimato a carteleras de clase mundial es que se mantengan entrenando todos los días del año, para que el llamado de última hora no los agarre sin condiciones y puedan aspirar a la sorpresa.

Ese mismo día en Carson, California, el estadounidense Jonathan Arellano perdió por decisión mayoritaria ante el filipino Marvin Sonsona y el mexicano Aaron Martínez fue derrotado en una decisión dividida por el estadounidense Robert Guerrero. Se quedaron muy cerca de hacerles la travesura a dos “Campeones Premier” que entraron como súper favoritos a sus respectivas justas.

En el boxeo no hay enemigo pequeño.

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