NicholasWalters k14062015 6329dNueva York.-Además de perder la corona en la báscula, el campeón mundial jamaiquino Nicholas Walters quedó a deber en su enfrentamiento versus el colombiano Miguel Arriaga, el 13 de junio, en el emblemático Madison Square Garden, de Nueva York.

Como llegaron precedidos de carreras impresionantes, se lanzaron las alarmas de que habría una guerra sin cuartel entre “El Hacha” Walters y “El Escorpión” Marriaga, pero encima del cuadrilátero no se cumplieron las expectativas. En términos reales fue mucho ruido y pocas nueces.

Con su victoria, Walters (26-0-0, 21 KOs) logró mantener imbatido su récord, al tiempo que propinó el primer revés a Marriaga (20-1-0, 18 KOs), quien lo había derrotado por puntos (14-9), en momentos que ambos pertenecían a las filas amateurs.

El pleito de marras ocurrió en 2008, durante la ronda eliminatoria de los 57 kilos, en el torneo preolímpico efectuado en Guatemala y que privó a Walters de asistir meses después a la cita cuatrienal en Beijing, la capital china.

Walters, 29 años, se presentó al pesaje el viernes 12, con una libra y cuatro onzas por encima del límite establecido para la división pluma, que es de 126 libras. Y al regresar dos horas más tarde, su peso estaba en 127, por lo cual tuvo que pagar una multa de 40 mil dólares, además de pelear sin la posibilidad de mantener la corona de la Asociación Mundial (AMB).

“He pensado que podría subir a las 130 libras”, dijo Walters, quien vive en Panamá, pero reconoció que tras su compromiso anterior había estado descansando en Jamaica sin preocuparse de su estado físico. “Pero será algo que discutiré la próxima semana”.

Sin mostrar la intensidad que exhibió ante Nonito Donaire en octubre del pasado año y que le hizo granjear muchos admiradores, Walters presionó un poco más en el quinto y también en el sexto asaltos. En este último recibió varios impactos, entre ellos una potente derecha de Marriaga y se vio obligado a alejarse de la corta distancia.

Los esporádicos intercambios fuertes y la falta de intensidad constantes provocaron que una buena parte de los más de tres mil fanáticos presentes en el Madison Square Garden, silbaran a ambos púgiles en el octavo, aunque hubo una derecha en gancho que pareció afectar al colombiano casi al cierre de la fracción.

En el siguiente episodio, Walters conectó buenos golpes con su recto de derecha y el gancho de izquierda, que provocaron el primer conteo de protección de Marriaga en su carrera. Pero se levantó en buenas condiciones y después no hubo ningún otro peligro, que hiciera presagiar el fin por la vía del cloroformo.

“Lo agarré en varias ocasiones, pero no pude terminarlo”, dijo Walters a modo de justificación por los abucheos del público. “Los fanáticos tienen que entender que no todo el tiempo tendrán a un Walters noqueando a sus oponentes. Hoy fue una de esas noches”.

El pasado año Walters había reforzado su prestigio con dos impresionantes éxitos, el primero ante el zurdo armenio Vic Darchinyan, en mayo, y el otro frente a Nonito Donaire, quien hizo su debut en las 126 libras, después de sucumbir por unanimidad ante el cubano Guillermo Rigondeaux, en abril de 2013, cuando cedió el cinturón súper gallo de la Organización Mundial (OMB).

En la disputa del cinturón welter de la AMB, Darchinyan, un veterano de 39 años, besó la lona en el segundo y el quinto rounds, en este último en par de ocasiones, previo a que el árbitro Raúl Caíz Jr. detuviera las acciones.

Marriaga venía de ganar por nocaut técnico en el tercer asalto frente al mexicano Carlos “El Ganso” Pérez, el 19 de diciembre último, en Magangué, Colombia.

Los dos únicos rivales que le habían llegado al límite de los asaltos prefijados son el mexicano Jesús “El Zurdo de Oro” Galicia, vencido el 17 de agosto de 2013, y el colombiano Edinson “La Cuchilla” Jiménez, el 1 de octubre de 2010.