AntonioTarverSteveCunningham k160082015 07691El 2015 ha sido un año de pesadilla para el ex campeón mundial Steve “U.S.S.” Cunningham, ya que si bien se mantiene compitiendo en un muy buen nivel dentro de la categoría de peso completo, llegar a la distancia de los doce rounds en sus últimas peleas fue verdaderamente frustrante.

Apenas el 14 de marzo sufrió un golpe bajo por parte la promotora Main Events, cuando lo atracaron en su pelea con el prospecto ucraniano Vyacheslav Glazkov y este viernes en el pleito principal de la última cartelera de Premier Boxing Champions, le volvieron a esquilmar un triunfo para rescatar un mediocre desempeño de Antonio Tarver.

El enfrentamiento entre Cunningham y Tarver resultó en un empate, quedando manifiesto que el peleador de casa lleva preferencia aún en rounds que no fueron cerrados y que si te contratan como adversario tienes que noquear para poder aspirar al triunfo. De otro modo no se entenderían las calificaciones de los tres magistrados en cada una de esas peleas.

Si bien Cunningham se mantuvo muy respetuoso de la pegada de su rival, utilizó inteligentemente sus ventajas dentro de la pelea y con su jab por delante pareció ganar las suficientes rondas como para imponerse sin problemas.

Tarver llegó al combate con una pésima condición física y un decadente boxeo que echó por tierra todo intento de su oponente por abonar al espectáculo.

Las personas que mueven los hilos del proyecto Premier Boxing Champions deben de estar molestos por el pobre nivel que siguen mostrando los mastodontes de mayor jerarquía que tienen fichados, pues mientras Cris Arreola sufre para salir airoso de emparejamientos con peleadores de poca monta, el peor adversario del veterano Antonio Tarver es él mismo.

Para PBC es importante tener contendientes lo suficientemente acreditados como para ser considerados retadores legítimos de su campeón de peso completo, el “Bombardero de Bronce” Deontay Wilder. Pero tras los últimos resultados, pareciera que tanto Arreola como Tarver se empeñan en autosabotearse.