NietesPinky k18102015 69a79La racha triunfal del filipino Donnie “Ahas” Nietes sigue prolongándose cumplido su estreno en cuadriláteros de Estados Unidos con otra inobjetable defensa de su trono del planeta de la división mosca ligero (108 libras), avalado por la Organización Mundial (OMB).

En el ensogado del StubHub Center, un escenario habitual del pugilismo profesional en la californiana ciudad de Carson, el tagalo despachó con éxito al mandamás mexicano de las 108 libras, Juan “Pinky” Alejo (21-4, 13KOs), séptimo hombre que aspiraba a destronarlo de la posición cimera en esta categoría de peso (el también azteca Moisés Fuentes lo intentó sin fortuna en par de ocasiones).

Sin estar a la altura del talento y los recursos técnicos de Ahas Nietes, el retador fue un digno rival a lo largo de los 12 asaltos que duró el combate y no rehuyó el intercambio de golpes en la corta distancia frente a un contrario de mucha más experiencia en choques de esta magnitud, que llevó siempre la mejor parte cuando el de Guadalupe se entusiasmaba.

Muy pocos de los presentes y los que siguieron la transmisión de la reyerta por televisión vieron a Pinky Alejo ganar un round, sin embargo, dos de los tres jueces estadounidenses, Pat Russell y Marshall Walker, premiaron el esfuerzo del guadalupense en sus boletas, con puntuación de 119-109 en su contra, mientras Lou Moret apreció que el asiático barrió en todas las fracciones y se inclinó por un categórico 120-108.

Nietes (37-1-4, 21 KO) dominó el pleito de inicio a fin apoyándose en la efectividad de su jab, un arma para la cual el latinoamericano no encontró defensa durante 36 minutos. El apodado como Serpiente (Ahas, en tagalo) provocó una cortada bajo el ojo derecho de Alejo en la segunda ronda, y otra próxima al izquierdo en la cuarta, ambas como consecuencia del insistente castigo.

Precisamente en el cuarto capítulo de la bronca, el nacido en la municipalidad filipina de Murcia, en la provincia de Negros Occidental, arreció su ataque con combinaciones de tres y cuatro golpes que el mexicano asimiló a duras penas, particularmente un “uppercut” de derecha que lo estremecía cada vez que aterrizaba.

En el sexto round, el retador disfrutó de su momento más exitoso (si así pudiera llamársele) y, con un impacto de derecha, causó una pequeña herida sobre el ojo izquierdo del campeón. La osadía la pagó cara en el siguiente episodio, en el que Donnie buscó a toda costa un nocaut que nunca llegaría, pero, de cualquier manera, con un derechazo en forma de recto y un gancho de zurda sacudió aparatosamente la cabeza del aguerrido azteca.

La opción del triunfo por la vía del cloroformo no volvería a asomarse en el resto de la contienda y, al final, el tercer hombre en el ring, el también estadounidense Raúl Caiz Jr., levantaría el brazo del campeón, de 33 años, después de anunciarse oficialmente el holgado veredicto unánime a su favor. Fue la octava defensa exitosa del fajín mosca ligero de la OMB para Donnie, el púgil filipino que se ha mantenido por más tiempo, de forma ininterrumpida, reinando como campeón mundial de boxeo profesional.

Para Alejo, octavo clasificado en el escalafón de las 108 libras en la misma organización boxística, el resultado puso punto final a una cadena de 21 éxitos que había logrado eslabonar después de perder sus tres primeros pleitos como rentado.

Ahora que las divisiones más pequeñas del deporte de los puños comienzan, por méritos propios, a ganar atención mediática, con el nicaragüense Román “Chocolatito” González como principal luminaria, Donnie Nietes dispone de una oportunidad dorada para darse a conocer entre los miles de aficionados y entendidos que malamente lo identifican como uno de los tantos monarcas que coexisten en la actualidad.

El tagalo exhibe un palmarés impresionante en su trayecto profesional desde que debutara con 20 primaveras: además de haberse mantenido en poder de un título del planeta desde septiembre de 2007 (primero el de peso mínimo; ahora, mosca ligero), no ha conocido la derrota en sus últimas 29 salidas al ruedo (26 victorias y 3 empates), desde aquel remoto desliz de 2004 en Yakarta, por decisión dividida, frente al indonesio Angky Angkota (quien, vale apuntar, marcó 6 libras de más en la báscula).

Más de 8 almanaques ostentando un cetro del orbe, desde que ganara el fajín vacante del peso mínimo (105 libras), certificado por la OMB, al respetado tailandés Pornsawan Porpramook y lo refrendara en 4 oportunidades; hasta el presente, en el que exhibe el citado reinado en las 108 libras por el mismo ente boxístico, después de haberlo arriesgado en 8 reyertas.

Tras labrar su éxito por más de una década y superar el récord del legendario Grabriel “Flash” Elorde a la sombra del gran Manny Pacquiao, Nonito Donaire y Brian Viloria (nacido en Hawái, pero hijo de padres filipinos), Nietes es hoy por hoy el principal abanderado del Arte de Fistiana en su país. La gran oportunidad de conquistar de manera definitiva la gloria podría esperarle en 2016, si el actual número uno del planeta, en el ránking libra por libra, decide elegirlo como oponente.

Justamente a la par de su dominante presentación en Carson, en la misma noche sabatina, pero en el neoyorquino Madison Square Garden, el considerado por la mayoría de los medios especializados como el mejor boxeador sin distinción de peso, Román González, vapuleaba a su amigo y compañero de sparrings Viloria (TKO en 9 rounds). Con pocos contrarios de nivel dispuestos a cuestionar su hegemonía, el de Managua podría hacerle la llamada telefónica a Nietes para preguntarle si está dispuesto a asumir el reto de su vida.

La disposición del tagalo para afrontar una tarea titánica, como es medirse a Chocolatito, parece existir: “Sí, puedo vencerlo”, le aseguró a un periodista del sitio web Rappler poco antes de su refriega en California. “Si ese combate se presenta en mi camino, me entrenaré doble y estudiaré exhaustivamente su estilo de pelea”.

Sin dudas, valiente el discípulo del avezado adiestrador Edmund Villamor (condecorado en 2014, por tercera vez consecutiva, con el Premio Anual Elorde al “Mejor Entrenador del Año”), aunque, como siempre recuerda a los lectores de ZDB el colega Mayor J. King en su apreciación de estos desafíos verbales, “del dicho al hecho, un buen trecho”.

La velada de Carson fue una noche perfecta para la compañía ALA Promotions (ALA: Antonio López Aldeguer), radicada en Cebú, y su entusiasta presidente, Michael Aldeguer, quienes aterrizaban con un evento en Estados Unidos por primera vez, bajo el cuestionable nombre de Filipinos vs. el Mundo (“Philippines vs. The World). Además de su estrella más prominente, cuatro jóvenes promesas del pugilismo tagalo que escalaron al encordado, los hermanos Prince Albert y Jason Pagara, Mark Magsayo y Bruno Escalante, concluyeron igualmente con su mano en alto, después de ofrecer demostraciones que pusieron de pie al nutrido grupo de sus coterráneos que se dio cita para apoyarlos.

Resultados de la cartelera Pinoy Pride 33 (“Philippines vs. The World)
StubHub Center, Carson, California, EE. UU. (sábado, 17 de octubre)
Mosca ligero (108 libras)
Donnie Nietes (Fil) venció a Juan Alejo (Mex), UD-12
Peso acordado, 143 libras
Jason Pagara (Fil) venció a Santos Benavidez (Nic), KO-2
Supergallo (122 libras)
Prince Albert Pagara (Fil) venció a William González (Nic), KO-6
Pluma (126 libras)
Mark Magsayo (Fil) venció a Yardley Suárez (Mex), KO-1
Supermosca (115 libras)
Bruno Escalante (Fil) venció a Néstor Ramos (Mex), UD-6

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