quillinjacobs 45cbdBrooklyn (Nueva York).-Aunque la potencia de los puños de ambos contendientes permitía vaticinar un desenlace en cualquier momento, relampagueante y dramático resultó el triunfo del campeón mundial Daniel Jacobs sobre el retador y también estadounidense Peter Quillin, el 5 de diciembre, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York.

“El Hombre del Milagro” Jacobs triunfó por la vía rápida sobre “Kid Chocolate” Quillin, cuando solo habían transcurridos 1:25 minutos del primer asalto, en la denominada “Batalla de Brooklyn”, por radicar ambos en esa urbe neoyorquina.

A pocos segundos de iniciado el choque, Jacobs (31-1-0, 28 KOs) lanzó un jab sin mucha fuerza que intentó bloquear Quillin (32-1-1, 23 KOs), pero en el intento dejó desprotegido el lado izquierdo y por esa zona entró un potente recto de derecha del monarca, que estremeció la corpulenta anatomía del descendiente de cubano.

Como un león en busca de una presa herida se lanzó Jacobs para finalizar las acciones. Tiró repetidas combinaciones, que impactaban en el cuerpo y el rostro de Quillin, quien intentaba capear el temporal, pero recibía golpes mortíferos.

En una de esas arremetidas, Jacobs, de 28 años, desembarcó una derecha que llegó como fulminante rayo al rostro de Quillin, lo que provocó que al retador se le doblaran las piernas y retrocediera casi al borde de caer al encordado.

Al verlo con la mirada perdida y en malas condiciones, el árbitro Harvey Dock decretó el nocaut técnico, que le permite al ganador retener la faja mediana de la Asociación Mundial (AMB) por tercera ocasión y significa para Quillin, de 32 años, el primer fracaso de su carrera.

Para Jacobs fue la undécima victoria consecutiva por la vía del sueño desde que cayó en el quinto episodio frente al ruso Dmitry Pirog, el 31 de julio de 2010, en el hotel y casino Mandalay Bay, de Las Vegas, donde disputaron el cinturón vacante de la Organización Mundial (OMB).

Cuatro años después, Jacobs conquistó la faja vacante de la AMB, al anestesiar, también en el quinto round, al australiano Jarrod “Left Jab” Fletcher, en la misma instalación en la que ahora aniquiló a Quillin.

Pero para llegar a ese momento, Jacobs tuvo que enfrentar la adversidad al ser diagnosticado sorpresivamente, en mayo de 2011, de osteosarcoma, un agresivo cáncer que causa parálisis parcial de las piernas. La enfermedad fue detectada nueve meses más tarde de su único fracaso sobre el cuadrilátero ante Pirog, en Las Vegas, donde disputaron el título vacante mediano de la Organización Mundial (OMB).

El tumor en la columna vertebral provocó que Jacobs, entonces con 24 años, estuviera imposibilitado de caminar y como única alternativa para dejar el sillón de ruedas, los médicos le indicaron la inevitable cirugía, que en consecuencia presagiaba el fin de sus días como boxeador.

Después de repetidas intervenciones quirúrgicas para extirpar la masa de tejido dañada, Jacobs regresó al cuadrilátero carente de forma deportiva, pero con su espíritu de guerrero intacto.

Tres años después de aquella batalla por la vida, “El Hombre del Milagro” volvió a la cima de la división, al doblegar a Fletcher, ante su público de Nueva York, en una de las hazañas más conmovedoras de los últimos años.

Ex campeón mundial de la división mediana, “Kid Chocolate” Quillin venía de noquear en el quinto asalto al australiano Michael Zerafa, el 12 de septiembre, en el Foxwoods Resort, de Mashantucket, Connecticut, donde resultó necesario llevar al vencido al hospital Backus, en la cercana ciudad de Norwich.

En su choque previo, Quillin había empatado con el zurdo británico Andy Lee, el 11 de abril pasado, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde el estadounidense derribó a Lee en el primero y tercero, pero recibió cuenta protectora en el séptimo.

Quillin había conquistado por unanimidad el cinturón mediano de la Organización Mundial (OMB), ante el camerunés radicado en Francia Hassan N´Dam N´Jikam, el 20 de octubre de 2012, en el Barclays Center, donde envió seis veces a la lona derrotado, con dobletes en los asaltos 4, 6 y 12.

Después lo defendió en tres ocasiones, la última frente al checo Lucas Konecny, el 19 de abril del pasado año, en Washington, la capital estadounidense.

Posteriormente, Quillin recibió muchas críticas al no enfrentar al zurdo ruso Matt Korobov, señalado retador obligatorio por la OMB, lo que significó que perdiera el cinturón de las 160 libras.

“Tuve que decidir entre los problemas personales y el boxeo”, expresó Quillin en aquel momento. “Estuve al lado de mi tío, quien luchaba contra el cáncer que finalmente le quitó la vida, y también compartir con mi esposa durante nuestro primer embarazo, del que felizmente ahora tenemos un bebé”.

Quillin, nacido en Chicago y residente a escasas cuadras del Barclays Center, expresó con total convicción que el sábado 5 de diciembre “habrá un nuevo campeón del mundo” en los medianos.

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