NicolasWalters k 6b75dVerona (Nueva York).-Resulta irrebatible que al ser el boxeo un deporte de apreciación, los jueces tienen una difícil encomienda, porque en muchas ocasiones no tienen un ángulo idóneo o porque el volumen simultáneo de los impactos, incluso su fortaleza, dificulta hacer una valoración justa y por ende definir el ganador.

Pero existen combates como el efectuado el 19 de diciembre, entre el jamaiquino Nicholas Walters y el puertorriqueño-estadounidense Jason Sosa, en el que resulta totalmente claro el púgil que se llevó la victoria, sin ningún tipo de dudas.

Ex campeón mundial ligero, “El Hacha” Walters (26-0-1, 21 KOs) llevó la mejor parte frente a Sosa (18-1-4, 14 KOs) durante los 10 asaltos, pero los jueces en una votación de ceguera e injusticia dieron empate, incluso con uno de los oficiales inclinándose por el norteño con raíces boricuas, en el enfrentamiento disputado en el hotel y casino Turning Stone, de Verona, Nueva York.

Resultó una verdadera sorpresa cuando se dio a conocer que el experimentado Don Ackerman y el menos fogueado Wynn Kintz vieron ganar seis asaltos a ambos contendientes (95 puntos para cada uno), en tanto Tom Schreck, más alejado de lo ocurrido sobre el encordado, se inclinó por Sosa (95-94).

La inmensa mayoría de los expertos que observó el pleito estimó que Walters había dominado en 7-8 rounds, en tanto el avezado especialista de ESPN Dan Rafael consideró un 100-90, es decir que en su criterio el jamaiquino ganó los ¡10! capítulos.

Ciertamente Sosa, de 27 años, se presentó en inmejorables condiciones físicas y con su acostumbrada fogosidad, mientras Walters en vez de apoyarse en su mayor alcance y estatura, aceptó el reto de pelear en la corta distancia, que le permitía obtener mejores dividendos a su adversario.

Aún así, Walters impuso su mejor dominio técnico, asestó golpes con mayor solidez y mostró control de las acciones, lo que no fue reflejado en las tarjetas de los tres oficiales y añade otra mancha al pugilismo actual.

“Sé lo importante que es este combate y estaré en óptimas condiciones físicas”, había segurado Walters, vencedor por nocauts en 11 de sus últimos 13 peleas, incluido el que propinó al filipino Nonito Donaire el pasado año. “Entrené muy fuerte en Panamá para conseguir este triunfo”.

Monarca de las 126 libras desde 2012, Walters perdió la faja de súper campeón el 13 de junio, en el emblemático Madison Square Garden, de la ciudad de los rascacielos, al presentarse al pesaje un día antes con una libra y cuatro onzas por encima del límite establecido para la división pluma.

Y al regresar dos horas más tarde marcó 127, por lo cual tuvo que pagar una multa de 40 mil dólares, además de pelear sin la posibilidad de mantener la corona de la Asociación Mundial (AMB).

Al finalizar el pleito, Walters recibió el apoyo unánime de los jueces frente al colombiano Miguel “El Escorpión” Marriaga, en un duelo que no satisfizo por la falta de acción entre ambos contendientes, aunque envió a la lona a su oponente en el noveno episodio.

Sosa, de 27 años, archivaba 14 victorias consecutivas y dos empates, después de su único fracaso por la vía del cloroformo en el primer round ante su coterráneo, el zurdo Treysean Wiggins, el 25 de septiembre de 2010, en Atlantic City, Nueva Jersey, donde el derrotado fue tres veces a la lona en poco más de un minuto de pelea, en la quinta pelea en las filas rentadas.

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