OrtizJennings k 88730Verona (Nueva York).-Tres potentes ganchos consecutivos, dos de izquierda y otro de derecha, frente al estadounidense Bryant Jennings, demostraron que el zurdo cubano Luis Ortíz puede convertir en realidad sus palabras, pues tiene suficiente potencial para llegar la cima de la división súper completa.

Esos violentos golpes en el séptimo asalto de “El Verdadero King Kong” Ortíz derrumbaron a “By-By” Jennings el 19 de diciembre, en el hotel y casino Turning Stone, de Verona, Nueva York, donde instantes después el árbitro estadounidense Richard Pakozdi detuvo las acciones.

Tras ir Jennings (19-2-0, 10 KOs) de bruces a la lona y recibir la cuenta protectora, Ortíz arreció el ataque cuando se reiniciaron las acciones y con un sólido recta de derecha nuevamente puso en malas condiciones al norteño, quien fue impedido de continuar por el tercer hombre del cuadrilátero.

Nacido en Camagüey, en el oriente cubano, pero radicado en Miami, Ortíz (24-0-0, 21 KOs) retuvo por segunda ocasión el cetro Interino de la Asociación Mundial (AMB), que conquistó al anestesiar en el tercer episodio al argentino Matías “El Matador” Vidondo, el 17 de octubre en el Madison Square Garden, de Nueva York.

“Tengo gripe y estuve vomitando toda la semana, pero seguí entrenando”, dijo Ortíz con voz entrecortada por la tos al término del combate. “Se pueden imaginar que habría pasado si no hubiera estado enfermo”.

Ortíz, de 36 años, comenzó bien el duelo y en el mismo asalto inicial pegó con fortaleza a Jennings, quien tambaleante se fue contra las sogas, pero sin mayores consecuencias.

El caribeño asestó otros violentos golpes en la anatomía de Jennings, pero llegó el cierre de la fracción, lo que permitió al estadounidense ir a su esquina y recibir instrucciones sobre los ajustes al plan táctico frente al mastodonte cubano de 6,4 pues y 240 libras.

En los siguientes asaltos, Jennings logró vulnerar la defensa del cubano y desenvolverse en la corta distancia, donde sacó ventaja, debido a su mayor rapidez y extremidades más cortas. Fueron episodios de mucha acción y aceptable técnica por ambos, diferente a lo que acontece en la mayoría de las peleas de la máxima categoría, en las que predominan los agarres y la monotonía.

Pero en el quinto Ortíz cumplió con las orientaciones de su esquina, al utilizar el jab como arma repetida para detener las entradas de Jennings, añadiendo sus mortífero ganchos y repetidos rectos de zurda.

“Hay un nuevo peso completo en la escena que lo puede hacer todo”, dijo Eric Gómez, manejador de Ortíz y vicepresidente de Golden Boy Promotions. ” Puede boxear, tiene punch y es emocionante. Tuvo flu (gripe) toda la semana y no quiso suspender la pelea”.

Jennings, de 31 años, venía de sucumbir por unanimidad ante el ex campeón mundial ucraniano Wladimir Klitschko, en un choque efectuado el 25 de abril, en el Madison Square Garden, la Gran Manzana.

“Tengo todo lo que se necesita para ser el mejor y lo único que tengo en mi mente es ser el mejor de la división”, expresó sonriente Ortíz. “Con el revés de Klitschko llegó la nueva era de los pesos completos y yo estoy en ella”.

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