GGG k25 3555dEl año 2015 ha servido para confirmar una tendencia que debe mantenerse a lo largo de la segunda década del siglo XXI: los mejores púgiles profesionales de Europa del Este continuarán ganando fama y prestigio gracias a su talento y –en gran medida– a una mayor presencia en las principales cadenas de televisión que cubren el deporte de los puños (HBO, Showtime, ESPN) y en los cuadriláteros de Estados Unidos.

Pelear en un abarrotado ESPRIT Arena, en la ciudad alemana de Düsseldorf, o en un Estadio Olimpiski, en la capital rusa, ante unos 35 000 espectadores, tiene un mérito increíble y genera cuantiosas ganancias para los encartados en el show. Pero para nadie es un secreto que Las Vegas, con sus hoteles y casinos, y Nueva York y su Madison Square Garden son sinónimo de historia en el boxeo rentado y de ingresos millonarios en las últimas cuatro décadas; las plazas por excelencia y donde, sin el desfase horario interfiriendo, las cámaras de los grandes medios estarán invariablemente siguiendo las incidencias de los combates en vivo.

En el calendario que agoniza, el kazajo Gennady “Triple G” Golovkin y el ruso Sergey “Krusher” Kovalev han sido –sin discusión– los abanderados más notables de esta nueva hornada de peleadores nacidos en países ex socialistas que no se contentan con brillar en casa y prefieren salir a la conquista del mercado norteamericano (que es el ticket de entrada al resto). Ambos han conservado su récord inmaculado a golpe de nocauts, cimentando un dominio casi absoluto en sus respectivas divisiones y dejando más que feliz con sus desempeños dentro del ring a un padrino en común, HBO.

kovalev k25 1bcedEl gran problema de Golovkin (34-0, 31 KOs) es precisamente su gran virtud: encontrarle retadores, tarea casi tan complicada como la que le espera después al contrincante elegido, una vez que suena el gong y queda a solas con el kazajo y el referí en el ensogado.

El oriundo de Karagandá ha representado para el deporte de los puños este almanaque, lo que Messi y su Barcelona han supuesto para el fútbol o, en el orden individual, LeBron James, para su quinteto en la NBA. Golovkin gana, gusta y golea; y cuando otros se destacan en una faceta del juego, Triple G coquetea noche tras noche con el triple-doble con la más pasmosa facilidad.

En los doce meses que concluyen, Gennady sumó tres triunfos en los que mostró poca o ninguna clemencia a su trío de víctimas: el británico Martin Murray (TKO-11), el estadounidense Willie Monroe Jr. (TKO-6) y el canadiense David Lemieux (TKO-8). Además, con su último éxito agregó el cinturón mediano (160 libras) de la Federación Internacional (FIB) a los que ya poseía de la Asociación Mundial (AMB), como su supercampeón, del Consejo Mundial (CMB), en calidad de monarca interino, y de la menos relevante Organización Internacional (OIB).

Golovkin, de 33 años, es el clásico boxeador que se promueve por sí solo: basta con rodar los vídeos en que lanza sus golpes lapidarios en cada una de sus contiendas y el público ávido de acción querrá verlo ante el nuevo valiente que ose escalar al ensogado para probar su suerte.

Si los astros se alinean (que en el pugilismo profesional no es más que pedir que prevalezca en alguna medida la lógica), en 2016, el mexicano Saúl “Canelo” Álvarez podría poner a prueba su mentón ante la pegada más devastadora de su división y, tal vez, de todo el gremio (Golovkin debería encabezar un hipotético ranking, libra por libra, de noqueadores).

Sergey Kovalev (28-0-1, 25 KOs) es el héroe de un cuento muy similar al de su otrora compatriota y ahora vecino de Kazajistán. El ruso es el vellocino de oro de Kathy Duva y Main Events, el hombre a vencer en las más de 175 libras (semipesado) por más que el haitiano-canadiense Adonis Stevenson (campeón del CMB) se encargue de pregonar lo contrario.

Par de triunfos marcaron su paso por el calendario 2015, el más espectacular de ellos, el primero, que consiguiera ante un valeroso Jean Pascal, en una trifulca trepidante… mientras el haitiano-canadiense se mantuvo en pie (TKO-8). Fue un pleito entretenido y ésa, junto a la imposibilidad de materializar el esquivo duelo Kovalev-Stevenson, es la razón por la cual Pascal tendrá su revancha, a finales de enero, igualmente en su Montreal adoptivo.

Krusher Kovalev vio acción una vez más en estos doce meses, aunque apenas tuvo que emplearse a fondo para despachar al francés Nadjib Mohammedi (TKO-3) y retener por segunda ocasión sus cetros avalados por la AMB (supercampeón), la FIB y la Organización Mundial de Boxeo (OMB).

Con 32 años, el nacido en Chelíabinsk se encuentra en el momento cumbre de su carrera y a las puertas de un 2016 que igualmente parece depararle una contienda muy lucrativa, frente a Andre Ward, después que vuelva a vapulear a Pascal.

El también imbatido estadounidense no estampó su firma en un contrato de HBO, ni abandonó su reinado en las 160 libras (supermediano) por obra del azar. El púgil californiano está de regreso en el boxeo, pero no así en los planos estelares, tras un prolongado período de inactividad por conflictos contractuales. Aunque es una apuesta sumamente riesgosa, Krusher representa para Ward un trampolín para relanzarse al estrellato sin escala.

Apartando a Golovkin y Kovalev, en el año que concluye merecen mención las espectaculares victorias por la vía del cloroformo de otros dos boxeadores invictos de Europa del Este, el polaco Krzysztof Glowacki (25-0, 16 KOs) y el ucraniano Viktor Postol (28-0, 12 KOs).

Glowacki detuvo en 13 la racha de defensas consecutivas del alemán Marco Huck (otro púgil proveniente de la misma región geográfica, pues nació en Serbia) y le arrebató su título crucero (200 libras) de la OMB contra todos los pronósticos (KO-11).

Postol también doblegó a un contrincante que partía como gran favorito en las apuestas antes del pleito, el aguerrido argentino Lucas Matthysse, y se apropió del hasta entonces vacante trono del CMB en la categoría ligerowélter (140 libras).

El mayor de los sinsabores para los púgiles provenientes de estas naciones que hace poco más de un cuarto de siglo conformaban el llamado bloque comunista, lo protagonizó Wladimir Klitschko (64-4, 53 KOs). El gigante de Ucrania cedió todos sus fajines (FIB, OMB, AMB, OIB y The Ring) en la división de peso máximo (+200 libras) ante el británico Tyson Fury, en un combate soporífero en el que, como alguien debía terminar con su brazo en alto, el de Manchester recibió tal distinción por haber sido el menos aburrido de los dos gladiadores.

A continuación, les ofrecemos una relación (comenzando por los pesados) de los boxeadores de Europa del Este que concluirán 2015 con uno de los tantos cinturones –¿mundiales?– que se disputan en el boxeo profesional:

Campeones mundiales de Europa del Este
1. Ruslan Chagaev (Uzbekistán), campeón pesado de la AMB (regular)
2. Krzysztof Glowacki (Polonia), campeón crucero de la OMB
3. Grigory Drozd (Rusia), campeón crucero del CMB
4. Denis Lebedev (Rusia), campeón crucero de la AMB
5. Beibut Shumenov (Kazajistán), campeón crucero de la AMB (interino)
6. Sergey Kovalev (Rusia), campeón semipesado de la OMB, FIB y AMB (indiscutido)
7. Jürgen Brähmer (nacido en la RDA, hoy Alemania), campeón semipesado de la AMB (regular)
8. Fedor Chudinov (Rusia), campeón supermediano de la AMB
9. Arthur Abraham (armenio nacionalizado alemán), campeón supermediano de la OMB
10. Gennady Golovkin (Kazajistán), campeón mediano de la AMB (súper), CMB (interino) y FIB
11. David Avanesyan (Rusia), campeón wélter de la AMB (interino)
12. Viktor Postol (Ucrania), campeón ligerowélter del CMB
13. Eduard Troyanovsky (Rusia), campeón ligerowélter de la FIB
14. Vasyl Lomachenko (Ucrania), campeón pluma de la OMB
15. Zhanat Zhakiyanov (Kazajistán), campeón gallo de la AMB (interino).

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