Andres Jaguar Gutierrez 0 5181f

De junio de 2014 a febrero de 2015, mes en que Canelo Promotions dejó de promover en México carteleras con transmisión en televisión, el púgil azteca Andrés “Jaguar” Gutiérrez (34-0-1, 25 Nocauts) se mantuvo como el primer súper gallo del orbe en las clasificaciones del Consejo Mundial de Boxeo (WBC, por sus siglas en inglés).

El campeón del organismo entre esos meses era el mexicoamericano Leo “Terremoto” Santa Cruz. Y por el tipo de defensas voluntarias que realizaba ante boxeadores que no estaban clasificados entre los primeros quince del mundo, un pleito entre el “Terremoto” y el “Jaguar” lucía mucho más atractivo. Pero por alguna razón jamás se contempló.

El 30 de enero de 2013 escribí un material sobre Andrés Gutiérrez en el que aseguré que sería “uno de los peleadores que marcarían la diferencia en los años venideros” (http://goo.gl/xyrpsB). Desgraciadamente la forma en la que prosiguió su carrera, enfrentando a rivales extranjeros de poca monta, lo encerró en una burbuja que no le permitió avanzar.

Su promotora olvidó un principio básico en el desarrollo de todo prospecto, que dice que el nivel de oposición aumenta gradualmente, no disminuye.

Así fue como amasó victorias intrascendentes contra ocho extranjeros, que más allá de una acumulación de rounds en el tinglado, no le dejaron nada provechoso. Y nubló a sus administradores de toda perspectiva que los dejara ver los verdaderos alcances del combatiente nacido en Querétaro.

Fue hasta que Canelo Promotions sufrió un reajuste en su administración cuando su carrera tuvo un cambio radical de dirección. Lo emparejaron con sus compatriotas Jairo Hernández y Mario Macías, dos recios caladores con records modestos, se encargaron de regresarlo al camino del progreso.

En marzo del 2015, Gutiérrez pasó al puesto número cinco del ranking de peso pluma y la reclasificación apelaba a la simple lógica, de las justas que sostuvo con Hernández (dos veces) y Macías entre los meses de mayo y noviembre de 2014, sólo en una de ellas peleó como un súper gallo. En las otras dos marcó tonelajes correspondientes a los pesos pluma y súper pluma.

Desde su fichaje con Promociones del Pueblo en 2015, protagonizó tres reyertas más. Pero la construcción de su palmarés ha vuelto a la vieja fórmula de traer oposición extranjera a modo, con el objeto de que salga triunfador en choques internacionales, que en apariencia lucen atractivos para la televisión.

Así no se construye la carrera de un boxeador y la prueba está en que el filipino John Germino, el nicaragüense Daniel Díaz y el argentino Manuel Echenique sacaron lo peor del “Jaguar” y exhibieron las falencias de un púgil que al sentirse cómodo en el ensogado, deja de imprimir un verdadero esfuerzo para imponerse con autoridad en un match.

A Germino y a Echenique los dejó crecer y terminaron faltándole al respeto. Ahora usted pregúntese ¿El “Jaguar” Gutiérrez se habría atrevido a brindar demostraciones tan flojas ante un Jesús Galicia o un José Cayetano?

Ninguno de los dos se lo habría permitido y le aseguro que para programar esos pleitos no se necesita hacer alguna llamada al exterior ni hacer un arduo trabajo de logística.

El pasado sábado, tras su victoria por nocaut técnico al inicio del décimo round sobre Manuel Echenique, el pugilista queretano pidió la oportunidad de contender por la faja universal de peso pluma.

“¿Si no buscamos la pelea por el título mundial cómo vamos a saber que estamos listos? hay que buscarla y yo creo que será la prueba final, una prueba dura y entonces ahí vería si estaré listo,” aseguró Gutiérrez.

En un trabajo de matchmaking encaminado a llevar a un contendor a disputar el campeonato del mundo no tienen lugar combinaciones como la del sábado.

El “Jaguar” apenas tiene 22 años y un futuro que podría tornarse alentador si Promociones del Pueblo hace lo que le corresponde.

Comenta sobre este articulo