Frampton vs Quigg Pelea 29336

En el mundillo del boxeo, muchas veces la realidad supera la imaginación. Y esa aseveración cobró forma, previo al combate que efectuarán el irlandés Carl Frampton y el inglés Scott Quigg, el 27 de febrero, en la Manchester Arena, de Inglaterra, donde unificarán las coronas de la Federación Internacional (FIB) y de la Asociación Mundial (AMB), en la categoría súper gallo.

Horas antes del trascendental duelo, que mantiene en vilo y expectante a la afición británica, “El Chacal” Frampton (21-0-0, 14 KOs) amenazó con ausentarse del combate, si no lo ubicaban en el mayor camerino de la instalación, porque considera que es la figura de más prestigio en el enfrentamiento.

Inmediatamente de revelar Frampton su demanda, Quigg (31-0-2, 23 KOs) rechazó la exigencia de su oponente, al señalar que es el peleador “de casa” y por eso le corresponde el vestuario de mejores condiciones en la Manchester Arena.

En ese estira y encoge, que también involucró a los representantes de los contendientes, fue preciso convocar a una rueda de prensa, en la que no faltaron los insultos y los empujones cuando Frampton y Quigg estuvieron cara a cara para la tradicional foto ante los medios.

“No lo acepto”, dijo Frampton al referirse al lugar en conflicto. “O me dan ese vestidor o no hay combate. Puedo hacerlo porque tengo otras opciones después de esta pelea”.

Nacido en Belfast, la capital de Irlanda del Norte, Frampton, monarca de la FIB, aseguró que durante los últimos cuatro años había perseguido a Quigg para que el pleito tuviera lugar, pero el inglés estaba aterrado y lo rehuía.

“Es curioso que haya aceptado ahora, cuando he tenido quizás la peor actuación de mi carrera”, añadió Frampton. “Obviamente eso le da un poquito de confianza y es bueno, porque tengo la intención de ir allí y noquearlo”.

En su más reciente ascenso al cuadrilátero, Frampton, de 28 años, se impuso unánime al mexicano Alejandro “Cobrita” González, en el Paso, Texas, donde hizo la segunda defensa de la corona de las 122 libras.

Pero a pesar del triunfo, Frampton fue a la lona en par de ocasiones en el primer asalto, en tanto el azteca fue sancionado con dos puntos por pegar bajo, lo que no incidió en la votación de los jueces, pues el europeo se repuso de las caídas y ganó el combate amplia e inobjetablemente.

Con 21 triunfos, 14 por la vía del sueño sin reveses, para Frampton será la tercera defensa del cinturón de la FIB, que arrebató al ibérico Martínez por fallo unánime, el 6 de septiembre de 2014, ante miles de seguidores en Belfast, su ciudad natal.

“Intenta desviar la atención de lo realmente importante, que es la definición de la supremacía en las 122 libras”, afirmó Quigg. “Las conversaciones resultaron complicadas y aquí yo soy el peleador local. Está decidido y no cederé. Si no desea pelear es su problema”.

Quigg, de 27 años, expondrá por sexta ocasión la faja súper gallo de la AMB, que recibió cuando era monarca interino y el entonces titular, el zurdo cubano Guillermo “El Chacal” Rigondeaux fue elevado a súper campeón, tras derrotar al filipino Nonito Donaire, el 13 de abril de 2013, en Nueva York.

Con 5,8 pies de estatura, tres pulgadas más que su rival, Quigg, de 27 años, viene de anestesiar en el segundo asalto al español Kiko “La Sensación” Martínez, el 18 de julio, en la Manchester Arena, donde se convirtió en una pesadilla para Martínez en la segunda fracción, al derribarlo en par de ocasiones, lo cual obligó al árbitro Terry O´Connor a detener la reyerta.

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