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Este domingo en la 88va entrega de los Premios de la Academia que tendrá lugar en el Teatro Dolby de Hollywood, California, el boxeo tendrá oportunidad de dejar una huella más en el cine, cuando finalmente se devele al ganador del Oscar en la categoría de mejor actor de reparto. 

Sylvester “Sly” Stallone, actor y cineasta que fue inmortalizado en el 2011 en el Salón de la Fama del Boxeo de Canastota, Nueva York, está nominado como mejor actor de reparto por su interpretación de Rocky Balboa en “Creed: corazón de campeón”, película que le dio un giro de 180 grados a la saga de Rocky y la llevó hacia un mejor trayecto.

Gracias al estupendo trabajo del director y escritor Ryan Coogler, Stallone revivió en forma potente a un personaje icónico que se había desgastado con el paso del tiempo y gracias a ello pisará por segunda vez como nominado la alfombra roja de la entrega de premios Oscar.

La primera ocasión fue en 1977, cuando recibió nominaciones como mejor actor y mejor guion por la película Rocky (1976), la más aclamada que se haya rodado sobre este deporte.

Cuando se publican materiales sobre cine de boxeo, se tiende a hacer listas tediosas que muchas veces no hacen justicia a la mayoría de las películas y esto se debe a que el campo es tan basto que no muchos están dispuestos a invertir horas de su preciado tiempo a revisar todo lo que se ha producido.

El presente material no pretende darles una lista de recomendaciones o enumerar las que para éste autor podrían ser las mejores. Más bien navegaremos sin orden cronológico entre aquellas que dejaron huella en Hollywood al ser galardonadas con Premios de la Academia.

Comenzaremos con “Golpes del Destino” (2004), una cinta producida y dirigida por Clint Eastwood y escrita por Paul Haggis, quien trabajó el guion usando el cuento “Million Dollar Baby” del mánager Jerry Boyd, mejor conocido como F.X. Tool.

La historia que capturó la atención de la audiencia por tocar el tema de la eutanasia, significó un empuje para el boxeo femenil, al grado de incentivar al promotor Bob Arum a ofrecer $ 1 millón de dólares a la ganadora de un combate entre la estadounidense Christy Martin y la holandesa Lucía Rijker, quien curiosamente interpreta a la villana en la película en cuestión. Pero una lesión de Rijker tuvo como consecuencia que se cancelara el oneroso enfrentamiento, y por supuesto, que el longevo promotor pudiera conciliar el sueño por las noches.

“Goldes del Destino” ganó cuatro de siete estatuillas a las que había sido nominada. Clint Eastwood se llevó a su casa los trofeos de mejor película y mejor actor, Hillary Swank el de mejor actriz y Morgan Freeman el de mejor actor de reparto.

Habría que decir que a pesar de que Haggis demostró ser un maestro para escribir historias y Eastwood reafirmó su condición de genio, el cuento de Tool es más apetecible que la película.

“Toro Salvaje” (1980) es una película que no se podía omitir, ya que además de obtener dos Premios Oscar, llevó a la gran pantalla la estética del boxeo de una forma superior a la lograda por Robert Wise en “Nadie Puede Vencerme” e innovó el género con tomas desde el interior del ring que volvieron más reales las secuencias de los combates.

Usando como referencia la biografía de Jake La Motta, escrita diez años antes por el propio boxeador, el director Martin Scorcese y el actor Robert De Niro rescataron la figura de uno de los más violentos peleadores que han militado en este deporte y construyeron una de las mejores películas de todos los tiempos. 

El libro no es bueno, pero contiene una cantidad de elementos que sirvieron de base para la construcción de un filme que ganó dos de los ocho premios Oscar a los que fue nominado. De Niro se adjudicó el de mejor actor y Thelma Schoonmaker, inseparable de Scorcese, se llevó a casa el de mejor montaje.

“Marcado por el Odio” (1956), es la versión light de la biografía escrita por Rocky Graziano. La dirigió el aclamado director Robert Wise y sirvió como punta de lanza de la carrera en el cine de Paul Newman, quien interpreta a Graziano.

Narra las dificultades por las que atravesó el pugilista desde su infancia hasta convertirse en campeón del mundo, en la que pasó de odiar al boxeo con todo su corazón a transitar por una vida en la que delinquir y meterse en líos se convirtió en su estado natural.

Ese conflictivo estilo de vida llevaría a Graziano a volverse a cruzar con este deporte, sin embargo esta vez quedaría enganchado.

La película fue galardonada como mejor fotografía y mejor dirección artística, aunque se quedó corta en su tercera nominación.

“El Peleador” (2010), drama boxístico sobre los medios hermanos y ex pugilistas Mickey Ward y Dicky Eklund. El primero, un obrero del ring de raíces irlandesas que se saltó a la fama por su feudo con canadiense Arturo Gatti; el segundo, un héroe local de Lowell, Massachusetts, cuyo mayor logro fue colisionar con Sugar Ray Leonard y que una vez retirado funge como entrenador de su hermano menor.

La película narra la historia de Ward a partir de 1988, justo antes de que combata en Atlantic City con Mike Mugin, remplazo de último momento que procedía de dos categorías de peso superiores. Y en adelante va dando saltos largos en la biografía de Ward, hasta llegar al año 2000, cuando gana un título menor en Manchester, Inglaterra, noqueando a Shea Nery.

Fue dirigida por David O. Russell, quien exploró la mayor parte de la película en las vidas de los protagonistas y dejó el deporte en un segundo plano. A pesar de ello, puso de nuevo los ojos de la crítica en el boxeo, que en la década anterior había conseguido muy buenos dividendos con piezas como “Alí”, “El Luchador” y “Golpes del Destino”.

“El Peleador” obtuvo dos premios Oscar de los seis a los que fue nominada. Cristian Bale, quien encarna a Dicky, se llevó el de mejor actor de reparto y Melissa Leo el de mejor actriz de reparto por su interpretación de Alice Ward, madre de Mickey.

Una que no me permitiría omitir es “El Campeón” (1931), cuya conmovedora historia le valió a Wallace Beery el Oscar al mejor actor y a Frances Marion el de mejor argumento. Décadas más tarde se haría el remake con Jon Voight como protagonista, pero no consiguió tanta trascendencia. 

“El Ídolo de Barro” (1949) protagonizada por Kirk Douglas, también fue galardonada con un Premio de la Academia y hubo otras muy buenas que sólo alcanzaron nominaciones, como “Huracán”, “Ali”, “Cindirella Man” y por supuesto “Rocky”, en la que apareció por primera vez Balboa, El Semental Italiano.

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