Terence Crawford Vencio ee82d

Hank Lundy habló hasta por los codos de cara al enfrentamiento contra el también estadounidense y campeón mundial Terence Crawford. Y estuvo lejos de cumplir algo de lo que vociferó porque había asegurado en forma vulgar que le patearía el trasero a su oponente.

En lo que sí atinó “Hammerin” Lundy fue al decir que “El Cazador” Crawford tenía que noquearlo para llevarse la victoria, pues el monarca súper ligero de la Organización Mundial (OMB) lo anestesió en el quinto asalto, el 27 de febrero, en el duelo disputado en la sala “El Teatro”, del legendario Madison Square Garden, de Nueva York.

Invicto en 28 combates, 20 antes del límite, Crawford inició el pleito peleando de guardia derecha, la misma que utilizó Lundy (26-6-1, 13 KOs) en los primeros rounds, aunque el titular se cambió a la zurda pocos segundos después del campanazo de partida y el retador lo hizo a la altura del quinto.

Los primeros tres minutos fueron de estudio para Crawford, en tanto Lundy se desplazó con agilidad y en forma desorganizada por el cuadrilátero, pero obtuvo buenos resultados al pegar algunos volados de derecha y otros jabs con su izquierda, que no hicieron mella en la anatomía del campeón.

Pero a partir del segundo episodio, Crawford en forma meticulosa lanzó constantemente su jab de derecha, neutralizó el plan táctico de Lundy y tomó control de las acciones, que no perdió durante el resto del camino.

En el quinto, Crawford combinó con fortaleza y tras impactar con su mano izquierda en el rostro de Lundy, el aspirante al título fue a la lona. El árbitro Steve Willis hizo la protección obligatoria, pero el retador se levantó bastante mareado por los golpes. Era el comienzo del fin.

Reanudadas las acciones, Crawford se abalanzó como una tromba sobre Lundy y sus dos manos pegaron con impunidad al cuerpo y la cabeza del nacido en Filadelfia, que solo se protegía con sus guantes para capear el temporal.  Willis no esperó más y se interpuso entre ambos peleadores para acabar el desigual pleito.

“Me agarró con un buen golpe”, dijo Lundy. “Me conectó encima de la cabeza, me sacó fuera de equilibrio y no me pude recuperar. Otros me han dado más duro y siento que (el árbitro) no debió detenerla (la pelea)”.

Para Crawford, de 28 años, significó la segunda defensa del título súper ligero de la OMB, que había conquistado en abril pasado por nocaut técnico en el sexto asalto ante Thomas Dulorme, nacido en la Guayana Francesa, pero radicado en Puerto Rico.

Después de aniquilar a Dulorme, Crawford aplicó idéntica receta en el décimo round al haitiano Dierry Jean, el 24 de octubre, en el Century Link, de Omaha, Nebraska, donde recibió el entusiasta apoyo de los pobladores de su ciudad natal.

En su más reciente reyerta, Lundy había doblegado en el quinto asalto al nicaragüense Carlos “El Guerrero” Velázquez, el 17 de octubre, en Uncasville, Connecticut, donde disputaron el cinturón vacante ligero Continental de Las Américas, correspondiente al Consejo Mundial (CMB).

Antes, Lundy había perdido dos duelos consecutivos, el primero por decisión dividida ante Dulorme, en diciembre de 2014, y el otro versus el estadounidense Mauricio “El Maestro” Herrera, en Los Ángeles, California, donde sufrió doble herida que obligó a detener las acciones.

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