Takashi Uchiyama Box Japon c980b

Uno de los récords más añejos del pugilismo profesional en Japón, el de defensas consecutivas de un título mundial (entre los hombres), se encuentra por primera vez en mucho tiempo bajo un serio asedio. El próximo 8 de marzo se cumplirán exactamente 35 años del día en que Yoko Gushiken, único nipón inmortalizado en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo junto al legendario Masahiko “Fighting” Harada, refrendó por decimotercera vez en línea su cinturón mosca (108 libras) de la Asociación Mundial (AMB).

Casi un lustro se mantuvo en la cúspide de su división el oriundo de Okinawa (entre el 10 de octubre de 1976 y el 8 de marzo de 1981), período durante el cual despachó por nocaut a 8 de sus 13 retadores. Gushiken (23-1, 15 KOs) seguramente no pensó que aquella marca estaría en el presente transitando por su cuarta década de existencia, sin embargo, su permanencia peligra más que nunca ante el paso triunfal de dos púgiles invictos, Takashi Uchiyama (24-0-1, 20 KOs) y Shinsuke Yamanaka (24-0-2, 17).

Uchiyama, campeón superpluma (130 lb.) avalado por la AMB (con la distinción añadida de “súper”) y reconocido por la mayoría de los aficionados y expertos como el número uno de su peso, ha revalidado su corona en 11 oportunidades. El ganador del premio al Mejor Boxeador del Año 2015 en Japón aventaja en dos defensas exitosas a Yamanaka, mandamás gallo (118 lb.) del Consejo Mundial (CMB), pero este último podría recortar diferencias este viernes, en el combate que supondrá su estreno en el calendario 2016.

Shinsuke irá por la décima reválida ante un conocido de la afición en la Tierra del Sol Naciente, el venezolano Liborio Solís (27-3-1, 10 KOs). El de Maracay visitará por tercera vez un cuadrilátero de esta nación asiática, con el antecedente de haber salido airoso en las dos previas, ambas en 2013.

En mayo de aquel almanaque, en Tokio, Liborio despojó de su cetro al entonces rey supermosca (115 lb.) de la AMB, el japonés Kohei Kono (hoy, nuevamente en poder de ese fajín), a quien venció por decisión mayoritaria; y, siete meses más tarde, en Osaka, el sudamericano volvió a dominar a un favorito local, Daiki Kameda, pero el triunfo por fallo dividido sirvió de poco consuelo después de haber perdido su cinturón en la báscula (y consecuentemente no poder agenciarse el de la Federación Internacional que ostentaba Kameda).

Solís (con 33 años al igual que el campeón) no será una presa fácil para Yamanaka, el hombre universalmente aceptado como el mejor exponente de su categoría. De cualquier manera, el nipón, no por gusto apodado God Left (La zurda de Dios), debe imponer su mejor boxeo y taladrar la resistencia del venezolano con su fulminante recto de izquierda.

Shinsuke escapó con un cerrado éxito (veredicto dividido) en su última aparición en un encordado, el pasado septiembre, frente al avezado panameño Anselmo Moreno. Pero el estilo del canalero hacía presagiar una reyerta con esas características si lograba asimilar la pegada del anfitrión y, sin demeritar su actuación, el nipón no mostró aquella velada la precisión y potencia en el golpeo que lo han llevado a la cumbre de las 118 libras. Con Solís, el desenlace será diferente, y la décima defensa del título para Yamanaka parece un hecho inminente antes de que suene el campanazo del duodécimo asalto (sería la séptima por esa vía).

En la misma cartelera nocturna, en la Arena Shimazu de Kyoto, Yu Kimura arriesgará su condición de mandamás del planeta mosca ligero (108 lb) por el CMB, en una refriega de difícil pronóstico. Kimura (18-2-1, 3 KOs) se convirtió en protagonista de una de las grandes sorpresas de 2015 dentro de los ensogados, cuando venció en noviembre, en Miyagi, al entonces monarca, el mexicano Pedro Guevara. Fue uno de esos combates en los que se cumplió la máxima del deporte de los puños que asegura que, ante la duda sobre quién fue el ganador, los jueces se inclinarán siempre por el anfitrión.

Guevara será precisamente uno de los que siga con más interés las incidencias del pleito de este viernes (en horas de la mañana en México), pues su compatriota, el veterano Ganigan “Maravilla” López (26-6, 17 KOs), escalará al ring en el rol de aspirante a desbancar al japonés. Maravilla López cayó ante Guevara en julio pasado, lo cual asegura que, sea cual sea el desenlace, antes de que concluya este año está garantizada una revancha por el trono de las 108 libras que concede el CMB (Kimura vs. Guevara o López vs. Guevara).

Shinsuke Yamanaka y Yu Kimura serán los primeros campeones mundiales de Japón en estrenarse en 2016, de los ocho con que cuenta el país en la actualidad. Yamanaka saldrá de su esquina con la motivación extra de saber que puede dar otro paso que lo acerque a la historia del boxeo profesional en su país. Por su parte, Kimura tendrá que demostrar que es un digno merecedor del título de las 108 libras antes de –presumiblemente– ajustar cuentas pendientes con Guevara.