Takashi Uchiyama Boxeador c293d

Mucho ruido y pocas nueces. Los aficionados al boxeo profesional que esperaban ver al dueño del (súper) cinturón superpluma (130 libras) que concede la Asociación Mundial (AMB) estrenándose este calendario 2016 en una pelea a la altura de su linaje, pues…, lo de siempre, pueden ir aparcando tan inocentes aspiraciones.

Takashi “KO Dynamite” Uchiyama (24-0-1, 20 KOs) no está para grandes retos, al menos no en un futuro inmediato, y ha decidido invitar al ring para la duodécima defensa de su primado, con la connivencia de la AMB, al panameño Jezreel “El Invisible” Corrales (19-1, 7 KOs). El púgil canalero ya recibió la citación con fecha y lugar: el próximo 27 de abril, en poco más de un mes, el ídolo nipón le dará una calurosa bienvenida en el ensogado del Ota-City General Gymnasium de Tokio, convertido, desde diciembre de 2012, en su sede predilecta.  

Jezreel Corrales Invisible 042de

Dos caribeños pasaron –supuestamente– por la mirilla de Uchiyama y su equipo cuando valoraban quién sería su primer retador del almanaque y, en ambos casos, los nombres parecían sinónimo de combates muy interesantes. Pero ahí quedó todo, en un alboroto estéril que, ya por estos días, sólo consigue embaucar a los que todavía conservan una fe ciega en la versión a sueldo del deporte de los puños y no se han percatado de que el emparejamiento de boxeadores estelares en un mismo cuadrilátero es una noticia excepcional en el gremio.

A comienzos de año, se hicieron más intensos los rumores que apuntaban a un duelo con el invicto jamaicano Nicholas “Axe Man” Walters (26-0-1, 21 KOs), quien fuera despojado de su (súper) título de las 126 libras, avalado por la AMB (en junio de 2015), al incumplir en el pesaje, y parece decidido a emular su éxito en las 130. Pero la supercampeona de la clonación de cinturones entre las cuatro principales organizaciones boxísticas determinó que el de Montego Bay, segundo de su escalafón superpluma, tendría que esperar su turno y ordenó que se efectuasen negociaciones entre el asiático y el dominicano Javier Fortuna (29-0-1, 21 KOs).

El presumible duelo Uchiyama vs. Fortuna, también un choque entre púgiles imbatidos, igualmente dejaba complacida a la afición. En caso de fructificar las conversaciones (que comenzaron el 29 de enero y tenían el 28 de febrero como fecha tope), el contrato que ambos rubricarían tendría además mucha lógica, asumiendo que es cierto que la AMB pretende reducir paulatinamente su infinita nómina de nombres en poder de los títulos mundiales que fabrica, con descuentos a lo Walmart, en sus oficinas de Ciudad de Panamá. Se intentaba entonces poner cara a cara al oriundo de Saitana, reconocido como supercampeón de la entidad, y al de La Romana, su campeón regular.

Pero el plazo fijado siguió de largo sin que se alcanzara un entendimiento y, en lugar de darle continuidad al proceso llevando el pleito a subasta, la asociación que preside el venezolano Gilberto Mendoza hijo (heredero de la dinastía de su difunto padre, en el cargo de 1982 a 2015) decidió concederle una suerte de pasaporte gratis a Takashi para que dirimiese otra reyerta intermedia. Para suerte de la AMB, donde el lema que rige su estilo de trabajo bien podría ser “Todos tenemos un poquito de campeones”, la próxima víctima del japonés también le permitirá deshacerse de uno de sus tantos fajines inventados, pues Corrales no es otro que su campeón interino.

El nacido en el distrito de San Miguelito en Panamá, hace 24 años, abandonará las comodidades del hogar por primera vez en su carrera profesional y tendrá que calzar los guantes en un encordado tokiota donde Uchiyama suma sus últimas seis victorias, cuatro de ellas frente a púgiles latinoamericanos (el costarricense Bryan Vázquez, el venezolano Jaider Parra, el argentino Israel Héctor Pérez y el nicaragüense Oliver Flores). El mandamás superpluma de la AMB, 12 años mayor que su retador centroamericano, saldrá como amplio favorito para revalidar su corona por duodécima ocasión consecutiva e incluso incrementar a 21 su total de nocauts.

De conseguirlo, como todos los pronósticos señalan, Takashi se colocaría a solo una defensa exitosa de igualar un añejo récord nacional impuesto por el legendario Yoko Gushiken hace más de 35 primaveras. Entre el 10 de octubre de 1976 y el 8 de marzo de 1981, Gushiken, único nipón inmortalizado en el Salón Internacional de la Fama del Boxeo junto al mítico Masahiko “Fighting” Harada, despachó por su orden a 13 aspirantes a su cinturón mosca (108 libras) de la AMB.

Uchiyama no es el único a la caza de esa longeva marca: el también imbatido Shinsuke Yamanaka (24-0-2, 17 KOs) ha dejado ya a 10 retadores en la cuneta con el dramático triunfo que consiguió el pasado 3 de marzo, en Kioto, a expensas del venezolano Liborio Solís, en una encarnizada refriega en la que ambos fueron a la lona en par de oportunidades y el sudamericano quedó a muy poco de agenciarse el cetro gallo (118 lb.) del Consejo Mundial (CMB).

Con su innegable talento y la dinamita que carga en su puño derecho, y también –claro está– con los consentimientos de la AMB, que a nivel interno asume una actitud maternal y paralelamente torpedea los posibles combates de sus campeones con los de otras entidades, Uchiyama continuará extendiendo un reinado que instaurara en enero de 2010, cuando doblegó justo antes del límite (TKO-12) al mexicano Juan Carlos “Matador” Salgado (26-3-1, 16 KOs).

La gesta de Yoko Gushiken parece tener sus días contados, aunque de superarla aniquilando a oponentes prácticamente invisibles (empleando, con el permiso de Jezreel Corrales, su sugerente apodo) para el aficionado regular, Takashi dejará a sus coterráneos aplaudiendo con una mueca de inconformidad.

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