Nicholas Walters Vs Vasyl Lomachenko Pelea f9eea

De un acuerdo verbal del contrato a una insistente demanda monetaria de uno de los protagonistas, el atractivo duelo entre el ucraniano Vasyl “Hi-Tech” Lomachenko (5-1, 3 KOs) y el jamaicano Nicholas “Axe Man” Walters (26-0-1, 21 KOs) parece que, como próximo destino, tendrá la clásica escala en ninguna parte; otra interesante pelea que pudo ser y nunca llegó a materializarse.

En teoría parecía una negociación que marcharía viento en popa y a toda vela: ambos tienen vínculos contractuales con Top Rank Promotions, cuyo presidente ejecutivo, Robert “Bob” Arum, fue de los primeros en mostrar su entusiasmo por un emparejamiento de Lomachenko, doble medallista de oro olímpico (Beijing 2008 y Londres 2012) y vigente monarca peso pluma (126 libras) del planeta, avalado por la Organización Mundial (OMB), y el invicto Walters, ex campeón del mundo en la misma división, pero con la venia de la Asociación Mundial (AMB).

Un problema torpedea la finalización oficial del pacto, que los colocaría en las esquinas opuestas del ring, en el Madison Square Garden de Nueva York, el próximo 11 de junio. Un detalle, simple y concreto, que ha pospuesto o frustrado incontables combates, se mantiene como la manzana de la discordia: el dinero a recibir. Walters quiere más de lo que le han prometido y se mantiene intransigente, a la espera de ver en blanco y negro en el papel, con todos los ceros, la cifra a la que aspira: un millón de dólares.

“Las discusiones siguen en marcha”, le aseguró el propio Arum al sitio web boxingscene.com en Toronto, donde se encontraba celebrando el 50 aniversario de sus inicios en el negocio del pugilismo con aquella primera pelea entre Mohamed Ali y George Chuvalo, efectuada en el Maple Leafs Garden de la ciudad canadiense, el 29 de marzo de 1966. “Él (Walters) vendrá a sentarse a la mesa”, agregó el octogenario abogado estadounidense lleno de confianza.

Nicholas, que cumplió 30 años el pasado enero, no es ningún pionero en lo de exigir un incremento salarial. El púgil caribeño se hace eco del sentir de la inmensa mayoría de la humanidad, eternamente inconforme con su remuneración a lo largo de los siglos, aunque en su caso se trate de una suma que muchos seres humanos quisieran ingresar no en un almanaque, sino en toda una vida. El dichoso millón triplicaría además su bolsa más lucrativa hasta la fecha, en una carrera profesional que el oriundo de Montego Bay comenzó en agosto de 2008.

Como principales argumentos para respaldar su demanda, Nicholas podría enumerar sus contundentes victorias de 2014, ante dos veteranos con una buena reputación en el gremio como el armenio Vic Darchinyan (KO-5) y el filipino Nonito Donaire (TKO-6). Pero en su contra está un pasado más reciente, pues un calendario después, el que se suponía que fuese el año de su consagración definitiva, escaló al ensogado con un par de oponentes que poco le aportaron a su currículum.

En junio de 2015, precisamente en el Madison Square Garden, perdió su título pluma de la AMB en la báscula, antes de vencer por votación unánime al prácticamente desconocido colombiano Miguel Marriaga. Y en diciembre, en su estreno en las 130 libras (superpluma), despidió el almanaque en el también neoyorquino poblado de Verona, donde dominó fácilmente a otro contrario sin palmarés, el puertorriqueño Jason Sosa, aunque luego los jueces lo despojaran burdamente de su éxito (recibió un vergonzoso empate mayoritario).

Con todo y su récord incólume, Walters debería reconsiderar la oferta de su apoderado (Arum) que, según el lituano Egis Klimas, mánager de Lomachenko, ha sido de 500 000 dólares, la mitad del presupuesto que HBO ha garantizado para adjudicarse los derechos de transmisión del cartel boxístico. Medio millón al que se suma la contraoferta que le hiciera su rival, la semana pasada, en su cuenta de Twitter, no parece un total nada despreciable, si es cierto que el Hombre Hacha se siente en condiciones de terminar con su brazo en alto.

“¿No es suficiente el dinero? Peleemos: si tú ganas, te pagaré personalmente de mis ingresos 300 000 (dólares)”, escribió el soberano pluma de la OMB. “Dejemos que el promotor (Top Rank) lo incluya en el contrato.”

Ver video: Vasyl Lomachenko ofrece US$300 000 a Nicholas Walters para lograr acuerdo

Mas concesiones y disposición no podrá encontrar en el ucraniano, quien ya antes aceptó escalar hasta las 130 libras si Nicholas no quería bajar a las 126 a desafiarlo por su cinturón. Klimas, igualmente asociado al mandamás semipesado Sergey Kovalev, es de los que consideran que el jamaicano se está excediendo en su reclamo, a pesar de la posición ventajosa en la que ya se encuentra.

“¿Por qué Walters debería recibir más dinero? Él no es el campeón. Lomachenko va a subir hasta su división. Ahora él (Walters) tendrá toda la ventaja, (además) del dinero y la oferta que Lomachenko le ha hecho, de unos 300 000 dólares añadidos de su bolsa (si gana)”, afirmó, en las páginas digitales de boxingscene.com, el Alan Haymon de Europa del Este, quien ha logrado traer con éxito a Estados Unidos a varios peleadores de esa región (los rusos Kovalev y Evgeny Gradovich, los ucranianos Vyacheslav Glazkov y Oleksandr Gvozdyk, y el lituano Egidijus Kavaliauskas, por solo mencionar algunos).

Con la presunta fecha del pleito, 11 de junio, no tan lejana en el horizonte, el asunto deberá solucionarse de un momento a otro para que se concrete el duelo, se arranque con su promoción y los dos encartados inicien su preparación con un contrincante definido en mente.

¿Un pronóstico?: Walters terminará dando su brazo a torcer si no quiere seguirle los pasos a Andre Ward, en su calvario con el fallecido promotor Dan Goossen, o, sin ir muy lejos, a Guillermo Rigondeaux, a quien Arum hizo la vida imposible mientras duró su convenio bilateral.

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