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Desde la óptica del estadounidense Teddy Atlas, ahora entrenador de su compatriota Timothy Bradley, un factor serán determinante para vencer al filipino Manny Pacquiao, el 9 de abril, en el hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas: la velocidad.

“La Tormenta del Desierto” Bradley (33-1-1, 13 KOs) y Manny “PacMan” Pacquiao (57-6-2, 38 KOs) disputarán la faja vacante Internacional welter de la Organización Mundial (OMB), en lo que será el tercer duelo particular, que exhibe una victoria alterna para cada uno y podría significar el retiro del tagalo después de 21 años en las filas rentadas.

Atlas, de 59 años, se unió a Bradley previo al combate ante Brandon “Bam Bam” Ríos, que ganó el norteño por nocaut técnico en el noveno asalto, el pasado 7 de noviembre, en el Thomas and Mack Center, de Las Vegas.

La unión entre Atlas y Bradley ocurrió después una inesperada ruptura entre el púgil y Joel Díaz, quien había estado en su esquina desde 2004, cuando comenzó su carrera profesional y a quien según sus propias palabras respetaba y consideraba como un padre.

Después de ofrecer su versión sobre lo que motivó la separación con Díaz, Bradley señaló que “me gustan las personas que son reales … y yo soy la prioridad número uno (de Atlas). Además, tiene una enorme experiencia y conocimientos”.

Reconocido entrenador de boxeo desde 1976, Atlas también ha sido analista de la disciplina en  varios programas de la cadena ESPN desde 1998.

“Para nosotros la velocidad será muy importante en esta ecuación, pero con una velocidad controlada, porque aunque parezca contradictorio, precisamente la rapidez y la potencia siempre han sido las armas de Pacquiao”, afirmó Atlas.

Al referirse a los dos pleitos anteriores, Atlas explicó que su primera impresión sobre el choque inicial es que Pacquiao había ganado, aunque cuando observó el enfrentamiento por segunda vez pudo percatarse que su compatriota se impuso en al menos seis asaltos, lo que desde su punto justifica la decisión dividida favorable a su discípulo.

Sobre la táctica utilizada por el asiático en el primer combate, Atlas explicó que a Bradley le hizo mucho daño el gancho de izquierda y los desplazamientos de su oponente, y desestimó ofrecer un análisis del segundo enfrentamiento, pues estima que el estadounidense se encontraba lesionado.

Pacquiao y Bradley rivalizaron por primera vez el 9 de junio de 2012 en el MGM Grand de Las Vegas, donde el norteño recibió fallo dividido, en un controvertido resultado que no satisfizo a los expertos y le permitió arrebatarle al asiático el cetro welter de la Organización Mundial (OMB).

Casi dos años más tarde, el 12 de abril de 2014, “PacMan” Pacquiao reconquistó el título por unanimidad y en forma inobjetable, que significó el único revés hasta el presente de “La Tormenta del Desierto” Bradley.

“Estoy convencido que ´Timmy´cometió grandes errores en las dos peleas anteriores contra Pacquiao”, enfatizó Atlas. “No tengo la menor duda que él (Bradley) puede derrotar a Pacquiao, pero es trascendental que tenga el control de los espacios y el ritmo del combate”.

Ex campeón mundial súper ligero de la OMB y del Consejo Mundial (CMB), Bradley reconoció que Atlas le ha insistido en “utilizar más el cerebro”, en lugar de arriesgarse en una guerra sin sentido, que puede convertirse en un riesgo muy grande ante un adversario de reconocida calidad como Pacquiao, aunque ya no se encuentre en su momento de esplendor.

Primer boxeador de la historia con ocho títulos mundiales en divisiones diferentes y 10 coronas en total, Pacquiao viene de un revés unánime frente al recién retirado estadounidense y entonces mejor libra por libra del mundo Floyd Mayweather Jr., el 2 de mayo, en el emblemático hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas.

En ese pleito, que registró $ 650 millones en bruto, el tagalo añadió a su chequera la extraordinaria suma de $ 165 millones en billetes verdes, la mayor para un combate en su trayectoria que comenzó en enero de 1995.

Ahora Bradley y Pacquiao estarán respaldados por otro pago-por-evento, que en las primeras semanas ha reflejado poco interés de los seguidores del boxeo y ofrece indicios no se cumplirá con las expectativas de los organizadores de alcanzar buen respaldo económico. 

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