Floyd Mayweather Sonrisa fbbaa

Se cree que el “Golden Boy” Oscar De la Hoya tuvo  la virtud de catapultar a la estratósfera a todos los boxeadores que lo derrotaron. Félix Trinidad y Shane Mosley tocaron la parte más alta de los listados “Libra por Libra” y tanto Floyd Mayweather Jr. como Manny Pacquiao se volvieron atracciones comerciales.

De Bernard Hopkins podemos decir que pasó de ser un “Peleador B” en cualquier “Mega-fight” a convertirse “El Hombre” que se lleva la mejor parte en las negociaciones de cualquier enfrentamiento, sea quien sea el adversario. Y esto es apenas un retazo de las virtudes del “Golden Boy”.

También se dice que Julio Cesar Chávez hizo lo mismo con él, que le pasó la estafeta, pero la realidad es que De la Hoya nació con una torta bajo el brazo. 

Floyd Mayweather, a pesar de ser el mejor libra por libra, presentaba números bastante pobres en los eventos con transmisión por Pago-Por-Ver (PPV) que protagonizaba y sólo hasta que Oscar le dio la oportunidad fue que pudo convertirse en un fenómeno de masas.

Manny Pacquiao era un boxeador de culto cuyo estilo salvaje únicamente atraía al reducido nicho de fanáticos al boxeo, pero una vez que derrotó a De la Hoya, se convirtió  en el peleador más popular de su era.

Manny Pacquiao Sonrie 14355

Cuando Pacquiao inició la gira promocional para su pelito de este 9 de abril ante Timothy Bradley, que está supuesto a ser su despedida del boxeo profesional, el periodista Carlos Aguilar reveló que el púgil filipino había firmado una extensión de contrato por varios combates con su promotor Bob Arum de Top Rank y que en realidad esta no sería la del adiós.

Antes de que se seleccionara a Bradley como oponente, se manejaba el nombre de Terence Crawford y Arum lo mencionaba con tanta insistencia que hacía despertar suspicacias. Como si quisiera que Manny le entregara su propia estafeta a Crawford  y así poder continuar con el siguiente “Golden Boy”, pero la popularidad no se obtiene de esa forma.

Allí tenemos el caso de Timothy Bradley, quien entre 2012 y 2013 sumó victorias sobre Manny Pacquiao y Juan Manuel Márquez, los dos pugilistas más reconocibles fuera de Floyd Mayweather y a pesar de ello, su figura no obtuvo gran empuje.

No se trata de vencer a “El Hombre”, se trata de saber capitalizar la victoria.

Quizás el toque del “Golden Boy” es un simple espejismo y si Floyd no hubiera inventado a su alter-ego “Money” Mayweather, jamás habría logrado convertirse en el atleta mejor pagado de la historia. En su momento otros púgiles dominantes y de estilos elusivos como Pernell Whitaker y James Toney también fueron reconocidos como los mejores del planeta y no pasó nada con sus carreras más allá del boxeo.

Si Manny Pacquiao no tuviera el carisma que es capaz de proyectar con solo esbozar una sonrisa, quizás no habría conectado con las masas. Boxeadores igual de espectaculares y agresivos que él como Roy Jones Jr. y Ricardo “Finito” López no consiguieron el arrastre que alcanzó el filipino.

A raíz de la reciente coronación de Jessie Vargas como campeón welter, Arum ofreció a Juan Manuel Márquez una nueva oportunidad de buscar el tan ansiado quinto título en diferentes categorías y salta a la vista el mismo esquema que con Crawford.

Vencer a Márquez le garantiza a Vargas mucha atención de los fanáticos de este deporte, pero vuelvo a lo mismo, no lo convertirá en el siguiente Juan Manuel Márquez.

El aficionado busca a las personalidades, ya sean “bullys” como Mayweather o carismáticos como Pacquiao. Y si no tienes las herramientas para conectar con el público jamás gozarás de gran popularidad.

Y si esto no lo convence pregúntese ¿Por qué fenómenos como Ronda Rousey y Conor McGregor ha crecido tanto en tan poco tiempo?

En una ocasión le preguntaron a Dana White sobre el éxito de este tipo de peleadores y él respondió que:

“Algunos chicos sólo tienen esa cosa, yo lo llamo ‘el factor qué’. Tenemos algunos peleadores increíbles que son gente con mucho talento, pero simplemente no podrían hacerse notar si su vida dependiera de ello. Ellos simplemente no tienen ese instinto, esa personalidad, esa cosa que atrae a otros seres humanos hacia ellos. Algunas personas lo tienen en masa y otras no”.

Si eres boxeador y estás leyendo este material. déjame decirte que quizás tengas una tremenda personalidad y sólo necesites un empujón o una pelea grande para comenzar a desbordar nichos. Pero si no la tienes, creo que es momento de que empieces a trabajar en ella.

Recuerda que esto es como el mismo deporte, el atleta no nace, se hace. Una gran personalidad requiere de mucho trabajo y entre más rápido comiences mejor.

Comenta sobre este articulo