Glowacki vencio a Cunningham 20fba

Con una indiscutible victoria unánime ante Steve Cunningham , el polaco Krzysztof Glowacki retuvo la corona crucero de la Organización Mundial (OMB), el 16 de abril, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde fue respaldado por un enfervorizado grupo de coterráneos presentes en la instalación.

Monarca de la categoría hasta 200 libras, Glowacki (26-0-0, 16 KOs) hizo la primera defensa de la corona, que arrebató por nocaut en el undécimo asalto al serbio-alemán Marco “El Capitán” Huck, en agosto pasado, en el Prudential Center, de Nueva Jersey. Tan violento resultó el pleito que fue incluido entre los aspirantes a “Mejor Pelea” del año, aunque no ganó el galardón.

Y al igual que en el duelo versus Huck, a quien derribó par de veces, ahora el zurdo Glowacki también evidenció el poder de sus puños al enviar a la lona a “USS” Cunningham (28-8-1, 13 KOs) en cuatro ocasiones: dos en el segundo, otra en el décimo y la última en el asalto de despedida.

“El plan era golpearlo desde el principio con la mano izquierda”, dijo Glowacki, que regresó al cuadrilátero con posterioridad a una cirugía en la muñeca de esa extremidad. “Cuando enfrenté a Huck no podía pegar con toda fortaleza debido a la lesión pero ya me siento totalmente recuperado”.

Siete meses antes del choque con el serbio-alemán, Glowacki, de 29 años y nacido en la ciudad polaca de Walcz, conquistó el título europeo de la OMB, al imponerse unánime al macedonio Nuri Seferi, en Torun, Polonia.

Pero si Glowacki triunfó en forma impresionante y su futuro se torna halagüeño, el curso de los acontecimientos para Cunningham , de 39 años, parecen indicarle que ha llegado el momento de colgar los guantes definitivamente.

Campeón del orbe en par de ocasiones y con el propósito de reeditar viejas hazañas, Cunningham regresó a la división crucero tras una estancia de casi cuatro años en la categoría de los mastodontes.

En su pleito precedente, Cunninghman había conseguido un empate ante su coterráneo y veterano de 47 años Antonio “Magic Man” Tarver, el 14 de agosto del pasado año, en el Prudential Center, de Newark, Nueva Jersey.

“Después de la pelea contra Tarver, pensé que si no podia hacerle daño suficiente a un hombre de esa edad, entonces necesitaba cambiar algo para que mi carrera tomara otro rumbo”, dijo Cunningham con elevado optimismo previo al duelo contra Glowacki. “Analicé que solo había pesado 204 libras (para la pelea contra Tarver), por lo que debía hacer un regreso a los cruceros”.

Pero antes, Cunningham sufrió un descalabro ante el también super completo ucraniano Vyacheslav Glazkov, en el Bell Centre, de Montreal, Canadá, donde disputaron el cinturón de la Asociación de Boxeo de Estados Unidos (USBA, en inglés).

“Me siento bien”, dijo Cunningham apesadumbrado por la derrota ante Glowacki. “No quiero ser solamente un campeón que se esté acostumbrando a lo que sucede sobre el ring. Voy a hablar con mi equipo y vamos a tomar una determinación sobre el siguiente paso”.

Cunningham se había adueñado de la faja crucero de la Federación Internacional (FIB), al recibir fallo mayoritario en pelea revancha ante el polaco Krzysztof Wlodarczyk, en mayo de 2007, en Katowice, Polonia.

Antes Wlodarczyk derrotó a Cunningham por decisión dividida, en el primer duelo, efectuado el 25 de noviembre de 2006, en la ciudad polaca de Varsovia, donde estaba en juego la faja vacante de la FIB.

El segundo título mundial (vacante FIB), en la carrera profesional de Cunningham lo consiguió al aniquilar en el quinto round al guyanés Troy “El Jefe” Ross, el 5 de junio de 2010, en Neobranderburgo, Alemania.

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