Fury vs Klitschko se dejo vencer 5221b

El anuncio oficial de la fecha y sede de la revancha entre Wladimir Klitschko (64-4, 53 KOs) y Tyson Fury (25-0, 18 KOs) podrá haber acontecido hace menos de dos semanas (8 de abril), pero desde mucho antes –digamos que sin secarse el sudor del pleito inicial– el británico comenzó a bombardear a los medios de comunicación, principalmente a los nacionales, con esos comentarios espontáneos que permiten a los periodistas generar interés entre los aficionados con solo citarlos (como pretende ser este el caso).

El gigantón de Manchester se ha robado la arrancada en la promoción de la secuela de Dusseldorf y seguirá dando de qué hablar hasta que suene el campanazo el venidero 9 de julio. La última de sus polémicas aseveraciones salió a la luz el pasado domingo en las páginas digitales del periódico Daily Mail (MailOnline) y se resume en una oración: Klitschko se dejó ganar en el primer enfrentamiento que ambos dirimieron en la Esprit Arena de la ciudad alemana a finales de noviembre.

Y como buen parlanchín al que le encanta escucharse a sí mismo, hasta una teoría muy bien fundamentada expuso el vigente campeón de los pesados (+ 200 libras) avalado por la Asociación y la Organización Mundial (AMB –con la distinción añadida de súper– y OMB), así como por la Biblia del pugilismo profesional, la revista The Ring (otorga el venido a menos cinturón lineal).

“Uno nunca sabe qué efecto mental tiene en un hombre el haber sido derrotado cuando se creía invencible”, fue la manera en que introdujo su cuento, el autoapodado Rey de los Gitanos (Gypsy King), quien estará escalando el cuadrilátero de la Arena Manchester de su ciudad natal en menos de tres meses, para rodar la secuela de una primera película que bien pudo llamarse ¨El Diazepam teutón¨. “Pienso que él (Wladimir) puede haber perdido a propósito en Alemania; he contemplado esta posibilidad.”

“Si él sabía que yo estaba contractualmente obligado a darle la revancha y yo no podía pelear con nadie más, ¿qué ocurre (si pierde)?: si me retiro y no lo enfrento, él recupera los cinturones de cualquier manera, porque eso está escrito en el contrato. Pero si boxeamos de nuevo y él viene más enfocado y me noquea en 10 segundos –o lo que sea–, entonces habrá reconquistado los títulos y se habrá convertido en tres veces campeón mundial pesado. No son muchos los que lo han hecho, solo gente como Mohamed Ali (coincidentemente en una revancha contra Leon Spinks).”

“Entonces, él podría seguir adelante y superar el récord de Joe Louis (de 25 defensas exitosas de los títulos, mientras Klitschko acumula un total de 23) al tener los cinturones de vuelta y arriesgarlos en unas pocas peleas más. ¡Días de gloria!”

No cabe duda de que, en la venta de sus combates, Fury es capaz de contarle los pelos al diablo, aunque su argumentación esté un poco traída por los cabellos (sin ánimo de herir, con esta reiterada mención del pelo, la elevada autoestima de un Tyson al que le queda poco cuero cabelludo que contar), además de que pone en tela de juicio la honestidad de Wladimir como atleta con acusaciones que son muy serias.

Klitschko, que el pasado 25 de marzo festejó sus cuatro décadas de vida, no fue en la primera reyerta ni la sombra del boxeador que se había divorciado del fracaso en abril de 2004, hasta conseguir hilvanar ¡18! defensas triunfales (tenía 5 anteriores) de su condición de soberano en la máxima categoría de peso. Sus poderosos rectos y ganchos de izquierda brillaron por su ausencia en Dusseldorf, y qué decir de los destructores impactos de derecha con los que tantas víctimas sumó por la vía del cloroformo a lo largo de su reinado.

Pero de que haya desplegado un accionar espantoso, errático o soporífero –como usted prefiera llamarle– a que haya perdido ex profeso va un grandísimo trecho. La edad ha comenzado a pasarle factura a Wladimir y su anterior salida al ruedo en 2015, en abril, frente al estadounidense Bryant Jennings, disparó las alarmas entre los que habían seguido su impecable trayecto en los últimos calendarios. Una mala noche o la incapacidad de descifrar sobre la marcha el inusual estilo de pelea de Fury también podrían ser justificaciones válidas para explicar la sorpresa que protagonizó el británico.

Regalar la victoria por las razones que cita Tyson (superar el tope de reválidas establecido por Louis e igualar a Ali en lo del tricampeonato. Vale apuntar que Evander Holyfield es el único cuatro veces campeón de la división) es el absurdo más ¨descabellado¨ en la larga lista del púgil de Manchester.

Tampoco valen, más que para una información extra de los lectores de MailOnline, los restantes argumentos que expuso el actual monarca de las más de 200 libras en la edición dominical de este rotativo de corte sensacionalista.

Según su teoría del deliberado desliz del ucraniano, Klitschko está presionado por la compañía mediática más grande de Europa, RTL Group, con la que rubricó un contrato de cinco peleas que entró en vigor con la de noviembre, y necesita rivales que despierten el interés de su club de fans para conseguir un alto índice de teleaudiencia en cada presentación. Con el doble choque con Fury, considerando la escasez de retadores con nivel y popularidad –según el propio relator del cuento–, “la cadena de televisión está feliz” y “ellos tienen su drama” garantizado.

“Y Klitschko, de cualquier manera, ya ha perdido. No era el caso de Joe Calzaghe o Floyd Mayweather, (para quienes) el invicto y el cero (en el casillero de derrotas) significan mucho; no suponían nada para él. Él es un hombre de negocios, ¿no es así?”

Más evidente que el espíritu de negociante de Wladimir es la ansiedad de Fury por robarse titulares a toda costa, en un contexto muy favorable para que esparza en el aire estas declaraciones que, luego de citadas por la prensa, puede que muchos hinchas desconozcan u olviden de donde provinieron.

La revancha inmediata (¡menuda inmediatez!, si tardó más de cuatro meses en negociarse y un semestre en efectuarse) tendrá lugar en medio del creciente interés global por la otrora categoría más taquillera del boxeo, y en el Reino Unido más que en ninguna parte, con el trío que conforman Tyson Fury, David Haye y Anthony Joshua (recién coronado por la Federación Internacional) aprovechando la más mínima ocasión en las redes sociales para intercambiar desafíos y algún que otro insulto.

Después del insuperable cuento de hadas de Jamie Vardy y el Leicester City en la Premier League inglesa esta temporada, lo más relevante en el país en lo que va de calendario, en materia deportiva, es el extraordinario entusiasmo que ha despertado el éxito de sus representantes en la categoría de mayor tonelaje del pugilismo tras una era dominada por los hermanos Klitschko (Vitali y Wladimir) y el aburrimiento.

Haye y Joshua no se quedan atrás autopromoviéndose, así que no hay mucho que se le pueda reprochar a Fury en su intento por atraer el mayor número de reflectores (algo que Wladimir deberá ser el primero en agradecerle por los beneficios monetarios que tanta habladuría reportará para ambos en julio). “Hay solamente una cosa en el mundo peor que la gente hablando (mal) de ti, y es que no hablen de ti”, es una sentencia del ínclito Óscar Wilde que, más de un siglo después, varios de sus coterráneos han sabido traducir en acciones al pie de la letra.

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