Jezreel Corrales Ko Takashi Uchiyama 43842

“El Invisible” Jezreel Corrales salió de la nada como una sombra, y destronó al legendario y casi invencible campeón japonés Takashi Uchiyama de su título de súper campeón súper pluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Dos rounds le bastaron al panameño para hacer gala de una excelente preparación física, una relampagueante velocidad y una pegada impresionante, para fulminar en tres ocasiones al súper campeón, enviándolo a la lona, hasta que el réferi vio la causa perdida y detuvo el combate al filo del campanazo que terminaba las acciones del segundo episodio de un combate que tuvo un solo lado.

El encuentro se llevó a cabo el 27 de abril de 2016, en el Gimnasio General Ota-City de Tokio, Japón. La derrota significó la pérdida del invicto en la carrera de Uchiyama, quien quedó ahora con un récord de 24 triunfos (20 KO), 1 derrota (1KO) y 1 empate. También fue el final de un prolongado reinado de seis años en la división súper pluma, desde enero de 2010, cuando arrebató el título al mexicano Juan Carlos Salgado, por nocaut técnico en el décimo segundo y último asalto.

Contra todos los pronósticos, Uchiyama vio como se le escapaba el cinturón de súper campeón en los puños del escurridizo Corrales, en lo que era la décimo segunda defensa de su cinturón mundial.

Jezreel Corrales sabía del poder de los puños del campeón que habían enviado a la lona a 20 de sus 24 rivales, y su estrategia fue mantenerse en movimiento constante, entrando y saliendo de la guardia de Uchiyama, desplazándose por todo el cuadrilátero.

El panameño fue agresivo desde el inicio.  Logró pescar al campeón con varios ganchos a la cabeza, y a los 2:30 minutos del primer round le propinó una lluvia de cuero, con una andanada de al menos 11 golpes seguidos que aturdieron e hicieron retroceder a Uchiyama, quien a duras penas podía defenderse y tuvo que recurrir a amarrar al retador, para evitar el castigo que estaba recibiendo.

Corrales quiso rematar al campeón japonés, y en su premura por terminar las acciones, se enredó en las piernas de Uchiyama y escapó de caer. Los últimos segundos del primer round “El Invisible” Corrales se dedicó a bailotear lejos del alcance del campeón.

La guardia zurda del retador panameño y su estilo de boxeo fueron indescifrables para el campeón Uchiyama. Corrales supo mantener la distancia apropiada para evitar que lo alcanzara el poderío de sus impactos, que abanicaban el vacío.

A los 69 segundos del segundo round un explosivo gancho de izquierda a la mandíbula hizo caer al campeón, quien a duras penas logró incorporarse a la cuenta de protección y estaba aún tambaleante cuando se reanudaron las acciones, solo para que diez segundos después una feroz combinación de ganchos de izquierda y derecha de Corrales hicieran caer de nuevo a Uchiyama, quien trató desesperadamente de aferrarse de la cintura del panameño, para evitar su desplome.

Uchiyama se levantó inmediatamente para escuchar la cuenta de protección en el centro del ring. Faltaban todavía casi dos largos minutos para acabar la pesadilla del segundo round. Era la primera vez que veíamos a Uchiyama retrocediendo, escabulléndose, tratando de sobrevivir a la penitencia que le imponía Corrales, pues de sus peleas anteriores, hasta ahora habíamos visto a un frío e implacable Uchiyama, que no daba respiro a sus rivales hasta doblegarlos por completo. Un gancho de izquierda al mentón, solo cinco segundos antes del campanazo, marcó el final para el campeón, porque el réferi decidió que era suficiente y decretó el final del combate.

Luego del combate, el nuevo campeón declaró que “sabía que iba a ser una pelea muy difícil, debido a que Uchiyama es un peleador muy duro.  Yo no estaba buscando particularmente una victoria por nocaut, pero se dio en forma natural. Supe aprovechar las oportunidades que se me presentaron”.

Con solo 24 años, el originario de San Miguelito, Panamá, logró lo que parecía imposible, arrancarle la corona a un poderoso campeón, y de una forma tan contundente, que no deja margen de duda. Jezreel Corrales aumenta de esta forma su récord a 22 combates, con 20 triunfos (8 KO), 1 derrota y una pelea sin decisión. Sus últimos seis encuentros los ha resuelto por la vía del cloroformo. Corrales era hasta hoy el campeón interino súper pluma de la AMB.

“Sabía que Uchiyama tenía una pegada poderosa, y traté de tener cuidado con su derecha”, comentó Corrales.  “Practiqué mucho como evitar sus golpes”, concluyó.

El panameño casi pierde la oportunidad de obtener el cinturón, al no dar el peso oficial durante la ceremonia de pesaje del día anterior a la pelea, pero logró bajar la romana unos minutos después. Los miembros del equipo de Uchiyama consideran que Corrales pudo haber recuperado ese peso y subir al ring con una ventaja sobre el campeón.

Hitoshi Watanabe, presidente del gimnasio Watanabe, donde entrena Uchiyama, expresó que le advirtieron a Uchiyama que no intercambiara muchos golpes al inicio con el panameño, pero que la estrategia no funcionó. “Sabíamos que Corrales iba a ser agresivo al principio, pero pensamos que podríamos ablandarlo a medida que avanzara el combate”, dijo.

A sus 36 años, Uchiyama no busca excusas para su derrota. Dijo que pensó que estaba bien luego de la primera caída, pero que no supo reaccionar al ataque del retador. “Creo que no estaba totalmente recuperado, ni siquiera podía ver los golpes”, comentó el que fue declarado el mejor boxeador de Japón en el 2015.

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