Roberto Duran: Manos de piedra -Con manos de piedra y corazón de león, Roberto Durán conquistó el mundo del boxeo, después de una infancia difícil, que lo obligó a abandonar la escuela con solo 13 años y trabajar como pintor, camarero y limpia botas para garantizar el sustento de la familia.

Nacido el 16 de junio de 1951, en Chorrillo, Ciudad Panamá, “Manos de Piedra” Durán (103-16-0, 70 KOs) celebra este jueves los 65 años, exhibiendo una vida de éxitos deportivos que se resume en cuatro títulos mundiales en las divisiones ligera, welter, súper welter y mediana.

Igualmente conocido por “El Cholo” entre sus allegados, Durán debutó en las filas rentadas con éxito en cuatro asaltos ante su coterráneo Carlos Mendoza, el 23 de febrero de 1968, en la Arena Colón, de Panamá.

Tras 28 victorias consecutivas, Durán se adueñó del primer título de su carrera, al doblegar por nocaut técnico en el décimo tercer asalto, al inglés Ken Buchanan, el 26 de junio de 1972, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York, donde obtuvo el cinturón ligero de la Asociación Mundial (AMB) y el correspondiente a la prestigiosa revista The Ring, ambos en la categoría de 135 libras.

Cinco meses más tarde, Durán perdió el invicto ante el puertorriqueño Esteban de Jesús, también en la histórica instalación de la Gran Manzana, pero mantuvo los cetros, porque ninguno de los dos estaba en disputa.

En los siguientes ocho años, Durán logró otras 41 victorias sin la sombra del revés, que incluyó 12 defensas exitosas, 11 por la vía del cloroformo, del campeonato ligero, la mayor cantidad en la categoría, detrás de las 17 de Arthur Grigorian y 15 de Joe Gans.

Los seis años y 7 meses como monarca, ubican a Durán en segundo lugar, solo superado por Benny Leonard, quien fue campeón durante 7 años y 252 días.

El 20 de junio de 1980, Durán enfrentó – y venció unánime en 15 asaltos-, a “Sugar” Ray Leonard, en la disputa de la faja welter del Consejo Mundial (CMB), que ostentaba el estadounidense, en el Estadio Olímpico de Montreal, Canadá.

Imbatido entonces con 27 triunfos al hilo, Leonard hacia la segunda de la faja y también el regreso a la instalación en la que había conquistado la medalla de oro en los Juegos Olímpicos cuatro años atrás. Conquistó el título en las filas rentadas al aniquilar al boricua Wilfredo Benítez, en noviembre de 1979 y lo defendió en forma positiva también al imponerse en cuatro asaltos a Dave Green en marzo del siguiente año.

De acuerdo con el periodista Ralph Gordon, de la revista El Ring, quien visitó a Leonard previo al pleito ante Durán, se sorprendió cuando el estadounidense le preguntó preocupado si creía que podía ganarle al panameño.

Gordon dijo que el sobresaliente astro norteamericano le expresó sus dudas con varias interrogantes: “¿Crees que puedo ganarle? Soy más rápido que él , ¿En serio pega tan duro como dicen?

Sin embargo, los apostadores consideraban favorito a Leonard 5-1, estimando que dada su rapidez y excelente boxeo, el estadounidense saldría a jugar con Durán y poner en práctica la táctica del recién fallecido Muhammad Alí, de “volar como mariposa y picar como abeja”.

Pero Leonard cometió el error de intercambiar golpes con Durán, quien en el segundo asalto conectó un derechazo al rostro del campeón, que fue hacia atrás y se refugió en las cuerdas para recuperarse del impacto.

“De ese golpe no me pude recuperar completamente hasta el séptimo round”, expresó Leonard posteriormente. “Es verdad que Durán tiene las manos de piedra y lo sentí en cada uno de sus golpes”.

Pero en la revancha, efectuada el 25 de noviembre de 1980, la situación fue distinta. Leonard llevó la mejor parte desde el principio y ya a la altura del octavo asalto Durán no pudo continuar, por lo que recuperó la faja de las 147 libras, versión CMB, en el Súper Dome, de New Orleans, Luisiana.

Con algunos altibajos en combates posteriores, Durán logró el cetro súper welter de la AMB, al noquear en el octavo asalto al estadounidense Davey Moore, el 16 de junio de 1983, en el Garden, de la Ciudad de los Rascacielos.

Seis años después, y cuando exhibía récord de 85 victorias y 7 fracasos, Durán se impuso por decisión dividida al estadounidense Iran Barkley, que le reportó a su vitrina personal el cinturón mediano del Consejo Mundial (CMB). Fue tan disputado el duelo que recibió el reconocimiento de “Pelea del Año”, de la revista El Ring.

Durán completó la trilogía de combates ante Leonard el 7 de diciembre de 1989, cuando intentó sin éxito arrebatar al norteño la corona súper mediana del CMB, en Las Vegas, donde perdió por unanimidad.

Tan extraordinaria fue la carrera de Durán que la revista Sports Illustrated lo colocó en primer lugar entre los 10 mejores pesos ligeros de todos los tiempos. Por su parte, la cadena ESPN lo clasificó en la sexta posición entre los 50 boxeadores más sobresalientes de la historia, en tanto El Ring lo ubicó en el quinto sitio entre los 80 mejores boxeadores de los años 1922-2002