Thurman derrotó a “Showtime” Porter  -El permanente respaldo del público, ora con gritos, ora con aplausos, fue la mejor evaluación para el Intenso combate efectuado entre el campeón mundial welter Keith Thurman y el también estadounidense Shawn Porter, el 25 de junio, en el Barclays Center, de Brookly, Nueva York.

Mientras el invicto monarca de la Asociación Mundial (AMB) “One Time” Thurman y el retador “Showtime” Porter, ahora con par de reveses, se batían lanzando interminable metralla durante 36 minutos, el “respetable” los respaldó con evidente euforia en señal de que disfrutaban el espectáculo que ambos ofrecieron y que al final favoreció al titular por fallo unánime.

En la tercera defensa del cetro de las 147 libras, Thurman, de 27 años, elevó a 27 los triunfos consecutivos, 22 de ellos antes del límite, en tanto Porter, un año mayor que su rival, quedó con 26 victorias, 16 por la vía del sueño, además de los dos reveses mencionados y un empate.

Como sucede en muchas ocasiones en los pleitos desarrollados todo el tiempo en la corta distancia, el público puede tener una valoración diferente a la que ofrecen los oficiales, como ocurrió en este ocasión, al darse a conocer que los tres jueces ofrecieron boletas idénticas de 115-113 por Thurman.

Hubo silbidos de desaprobación a la labor arbitral, aunque debemos consignar que también este redactor otorgó siete cerrados asaltos a la cuenta de Thurman y cinco para Porter en una reyerta cargada de golpes desde todas direcciones y con muy pocos momentos de tregua.

Desde que el árbitro neoyorquino Steve Willis dio la orden para que se iniciara el pleito, hasta el cese, 12 asaltos después, Thurman y Porter estuvieron enfrascados en un enfrentamiento cuerpo a cuerpo, que en ocasiones resultaba en ventaja para uno y en otras para su adversario.

Ya fuera por la agresividad de Porter o por intentar demostrar que podía vencer en la corta distancia, Thurman aceptó el reto del cuerpo a cuerpo, que a simple vista significaba un elemento adverso, debido a su mejor boxeo desde la zona alejada y por la indiscutible potencia de sus puños.

En el segundo asalto, Porter logró llevar y mantener a Thurman de espaldas a las cuerdas. Ahí pegó repetidas combinaciones, en los que colocó varios ganchos, que voltearon hacia atrás la cabeza del campeón, quien tampoco dejó de lanzar sus puños en forma frenética.

Ya en los segundos finales, Thurman conectó con ambas manos al rostro de Porter, pero la seguidilla de los gladiadores la interrumpió Willis al escuchar el sonido metálico, imperante de que cada uno debía ir hacia su esquina a tomar los 60 segundos reglamentarios de descanso.

Las siguientes fracciones de tres minutos resultaron casi idénticas, pues ninguno de los dos pedía ni daba tregua. Era un interminable lluvia de golpes que solo se detenía cuando caían en abrazos que el tercer hombre sobre el tapiz resolvía con prontitud y los dejaba regresar a la batalla.

Los intensos bombazos iban y venían desde todos los ángulos. En el sexto Thurman estremeció la cabeza de Porter, pero en el octavo el aspirante a la corona impactó con su mano derecha el estómago del monarca, que se replegó momentáneamente en busca de recuperación.

Así, pegando y recibiendo, transcurrieron los demás episodios para ambos contendientes, lo que de hecho le otorga al combate simpatías para ser nominado candidato a “Mejor Pelea” de 2016.

Considerado desde la firma del contrato como un verdadero choque de trenes –lo que se demostró sobre el cuadrilátero-, el pleito se había programado inicialmente para el 12 de marzo, pero un lamentable accidente de tránsito del campeón obligó a trasladarlo para el 25 de junio.

Aunque entonces no se ofrecieron detalles específicos del accidente, fuentes cercanas a Thurman aseguraron que solo había sufrido un pequeño trauma cervical, gracias a que se dispararon las bolsas del vehículo, las que le sirvieron de protección.

Con el titulo de monarca absoluto después de poseer el título interino, Thurman venció unánime en la primera defensa del cetro a Robert “El Fantasma” Guerrero, el 7 de marzo de 2015, en el lujoso hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas, donde derribó a su oponente en el cuarto episodio.

Cuatro meses más tarde, Thurman ganó en ocho asaltos al zurdo Luis Collazo, quien tuvo que abandonar en el octavo round, debido a un profundo corte en el párpado izquierdo. Pero el derrotado fue un digno rival e incluso puso en aprietos al campeón, a quien tumbó en el quinto asalto por un sólido gancho de izquierda al hígado, que dobló las piernas de Thurman.

La campana salvó a Thurman de un desenlace funesto y en los siguientes asaltos evitó nuevos encontronazos y sobre todo los impactos de la poderosa mano izquierda de Collazo, quien no pudo neutralizar las superiores habilidades del campeón.

Porter venía de imponerse a su coterráneo Adrien “El Problema” Broner, en junio pasado, en el MGM Grand, de Las Vegas, donde salió con el brazo en alto a pesar de una caída en el segundo round.

Ostentó el título del mundo de la Federación Internacional (FIB) en las 147 libras, al doblegar unánime a su compatriota Devon “El Grande” Alexander, el 7 de diciembre de 2013, en el Barclays Center, de Brooklyn, Nueva York, donde el derrotado hacía la primera defensa del cinturón.

Pero ocho meses después, Porter no tuvo un buen desenvolvimiento sobre el cuadrilátero y cedió el título por fallo mayoritario ante el británico Kell Brook, en Carson, California