Conmigo la historia será diferente: Golovkin -De uno a otro confín del planeta se extiende el malestar por el pobre desenvolvimiento que ofreció Julio César Chávez ante el también mexicano Saúl Alvarez el 6 de mayo, en la T-Mobile Arena, donde los amantes del boxeo tuvieron que desembolsar el equivalente a 70 dólares estadounidenses para observar el ¿combate?.

Pero como buen empresario, Oscar de La Hoya, máximo directivo de Golden Boy Promotions (GBP) convirtió el duelo en un lucrativo negocio, que según estimados sobrepasará en más de $ 100 millones los ingresos brutos y deja ganancias de 20 millones para Canelo y otros seis para El Junior Chávez, convidado de piedra durante 12 asaltos.

La exquisita campaña promocional en la que los organizadores exacerbaron el sentimiento nacionalista mexicano, creó enormes expectativas para los seguidores del boxeo, que en la práctica se convirtió en un fiasco, tan grande o más que el escenificado entre el retirado estadounidense Floyd Mayweather Jr. y el filipino Manny Pacquiao , que dejó ingresos brutos superiores a los $ 400 millones y fue otro fiasco en lo deportivo.

“Cuando suben dos mexicanos al ring hay guerra garantizada”, dijo De La Hoya con elevado optimismo, durante una escala en Houston, Texas, en la gira previa, que efectuaron Canelo y Chávez Jr.

Al concertar la pelea en un peso ajustado de 164,5 libras, De La Hoya tenía amarrado todos los hilos para que El Junior no fuera un peligro real para su representado (Canelo), quien lució a gran altura ante un adversario que prácticamente no lanzó golpes durante los 12 asaltos y le dejó el camino expedito para la victoria.

Enojados por lo que ocurría sobre el ring, los 20 mil fanáticos en la T-Mobile Arena abuchearon a los peleadores, principalmente a Chávez Carrasco, en lo que un comentarista televisivo catalogó como “la peor pelea en la historia del boxeo”.

Pero al concluir el pleito, De La Hoya levantó otra gigantesca ola de suspicacia, al anunciar que días antes se había firmado el contrato para el compromiso entre Canelo y Gennadi Golovkin, previsto el 16 de septiembre en una sede por definir.

“Empezamos las negociaciones para la pelea meses atrás, pero las paramos por respeto a Chávez Jr.”, explicó De La Hoya, tras el triunfo del pelirrojo mexicano. “Un par de semanas después reanudamos las conversaciones y el combate se acordó en cuestión de días”.

De acuerdo con algunas fuentes, a “GGG” Golovkin (37-0-0, 33 KOs) le ofrecieron 15 millones garantizados por disputar ante Canelo sus coronas de la división mediana, aunque la cifra no ha sido confirmada por De La Hoya, ni por ninguno de los directivos de Golden Boy Promotións.

Lo más curioso de la revelación del venidero compromiso es que Canelo fue a los vestidores y regresó minutos después vestido con un elegante traje para tomarse la foto junto al kazajo radicado en Los Angeles, en lo que se interpretó como un espectáculo preconcebido.

“Canelo lució muy bien”, opinó Golovkin al referirse a la actuación de su inmediato oponente. “Pero pienso que contra mí la historia será diferente. El es un buen peleador, pero necesitará mucha suerte para poder ganar”.

De La Hoya continuó el show del Canelo-Golovkin, al exponer que hay interés en varios países por ser la sede del enfrentamiento.

“No sé exactamente dónde será la pelea”, dijo De La Hoya. “Porque todavía no he respondido llamadas de Dubai (Emiratos Arabes Unidos) y de Gran Bretaña, donde el sábado pasado asistieron 90 mil personas para la pelea que (Anthony) Joshua le ganó a (Wladimir) Klistscho”.

Precisó De La Hoya que las negociaciones para el Canelo-Golovkin se iniciarán muy pronto y para calentar el ambiente lo consideró el combate “más esperado desde el Mayweather vs Pacquiao, pero en el nuestro sí verán acción”.

Lamentable, muy lamentable, que De La Hoya comience a promocionar el siguiente compromiso de Canelo pensando seguramente en las ganancias y ni siquiera haya tenido la delicadeza de disculparse con los fanáticos tras el bochornoso espectáculo que se ofreció entre Chávez Jr. y el pecoso de Guadalajara.