Braekhus retuvo corona ante Farías, Haskins perdió con Burnett -La multicampeona colombo-noruega Cecilia Braekhus recibió fuerte resistencia de la argentina Erica Farías, pero al final se impuso por fallo unánime, con los cual retuvo sus cuatro títulos welters, el pasado fin de semana en Bergen, la ciudad donde reside desde la niñez la monarca femenina.

Luego de 10 movidos asaltos, “La Primera Dama” Braekhus fue declarada vencedora, con boletas de 99-91 (2) y el otro por 98-92, en una enloquecida sala Bergenhus Festning, que respaldó en todo momento al ídolo local.

En los primeros compases, la invicta Braekhus (31-0-0, 8 KOs) dominó los tiempos del pleito, pero al mostrar excesiva cautela, “La Pantera” Farías (24-2-0, 10 KOs) tomó confianza y obligó a su rival a dar lo mejor de sí para llevarse la victoria.

La excelente condición física de Braekhus le permitió neutralizar los ataques de Farías, quien intentó sin éxito imponer el ritmo de las acciones, sobre todo a mitad de la reyerta, aunque en términos generales el pleito estuvo deslucido por los frecuentes agarres.

A partir de la octava fracción la sudamericana dio muestras de cierto cansancio, mientras la monarca continuó utilizando el jab de izquierda y moviéndose para evitar las arremetidas de su rival, que ascendió desde la categoría súperligera (140 libras), en la que ostentaba el cinturón del orbe, correspondiente al Consejo Mundial (CMB).

Braekhus retuvo corona ante Farías

Para el compromiso ante Farías, Braekhus, de 35 años, realizó una larga preparación en España, junto a su entrenador Johnathon Banks, que le permitió llegar en un gran momento de forma para el duelo ante la nacida en la localidad bonaerense de Virreyes.

“El entrenamiento con Johnathon en España fue fenomenal”, dijo Braekhus a los medios noruegos tras el triunfo. “Esta fue nuestra cuarta pelea juntos y sigo aprendiendo mucho con él, además que en mis últimas tres peleas he sido más agresiva, con una forma más depurada acorde con el estilo estadounidense”.

Debido al revés, Farías, de 32 años, detuvo una racha de cinco triunfos consecutivos, el más reciente ante su coterránea Marisa Núñez, el 19 de noviembre pasado, en San Fernando, Buenos Aires, donde defendió por tercera ocasión el cetro de las 140 libras, versión CMB.

En la Odissey Arena, de Belfast, Irlanda del Norte, el joven y casi inexperto local Ryan Burnett (17-0-0, 9 KOs) derrotó por inexplicable fallo dividido al también británico Lee Haskins (34-4-0, 14 KOs), quien cedió la faja gallo de la Federación Internacional (FIB).

Aunque Burnett dominó de principio a fin e incluso le propinó par de caídas a Haskins, el juez estadounidense Clark Sammartino otorgó boleta de 118-108 al púgil anfitrión, un desacertado fallo de acuerdo con la casi totalidad de los presentes en la instalación.

En contraposición a la ceguera de Sammartino –y para que la frustración generalizada no fuera mayor-, los otros dos jueces, el estadounidense Jerry Jakubco y el inglés Dave Parris entregaron fallos idénticos de 119-107 a la cuenta de Burnett.

Al informarse que la votación era dividida, la rechifla no se hizo esperar en los graderíos –por supuesto con un apoyo total al peleador anfitrión-, también hubo desconcierto entre Burnett y su cuerpo técnico, e igualmente quedó al borde del desmayo Robert Smith, máximo responsable del Consejo británico de boxeo.

Momentos después de la reyerta y al evaluar ante los medios la decisión de Sammartino, Smith dijo que todavía no había tenido oportunidad de conversar con el oficial, pero “simplemente no podía creerlo. De todas formas, él (Sammartino) no volverá a trabajar en el Reino Unido de Gran Bretaña y se lo informaré a la Federación Internacional de Boxeo (FIB).

Burnett desde el comienzo exhibió gran agresividad ante Haskins, un boxeador de estilo enrevesado y poco técnico, que fue elevado de monarca interino a “regular”, después que Randy Caballero no cumplió con la báscula, en duelo efectuado en noviembre de 2015.

Un choque de cabezas en el segundo asalto propició enormes heridas respectivas en ambos contendientes. Pero el local mostró una repetido jab que combinó con derechas rectas para convertir en infierno la presentación de Haskins en territorio irlandés.

En el cuarto, la derecha de Burnett dañó al campeón defensor, quien retrocedió hasta las sogas, pero logró reponerse. Dos rounds más tarde, nuevamente el púgil local impactó con fortaleza en la anatomía de su rival y el árbitro Marcus Donnell hizo la cuenta reglamentaria a Haskins, que escuchó la voz del oficial con su rodilla derecha sobre el tapiz.

A partir de ahí, el ataque de Haskins disminuyó, mientras Burnett llevaba la mejor parte. En el undécimo de nuevo la derecha recta obligó a detener la pelea y ofrecer la cuenta de recuperación, aunque a duras penas consiguió el derrotado llegar hasta los 36 minutos reglamentarios.

Para los presentes no existían dudas del vencedor. Sin embargo, Sammartino dio muestras de una ceguera, que incrementa la aureola de desconfianza sobre los jueces de boxeo.