Holyfield, Barrera y Tapia al Salón de la Fama en Nueva York -Tres ex campeones mundiales, los estadounidenses Evander Holyfield y Johnny Tapia (fallecido) y el mexicano Marco Antonio Barrera serán exaltados al Salón de la Fama 2017, en ceremonia prevista el domingo 18 de junio, en Canastota, Nueva York, donde se encuentra desde 1990 el museo que recoge la rica historia del boxeo profesional.

Junto a ellos también ingresarán en el denominado “recinto de los inmortales”, el entrenador Johnny Lewis, el árbitro Jerry Roth, los comentaristas Steve Farhood y Barry Tompkins, el púgil Eddie Boker y el anunciador Jimmy Lennon, padre.

EVANDER HOLYFIELD

Nacido el 19 de octubre de 1962, en Atmore, Alabama, “The Real Deal” Holyfield obtuvo cuatro títulosdel mundo en las divisiones crucero y pesada. También conquistó la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Los Angeles-84, en la categoría semipesada, al perder por controvertida descalificación en semifinales ante el neozelandés Kevin Barry.

Ya en las filas rentadas, Holyfield arrebató a su coterráneo Dwight M. Qawi el cinturón crucero de la Asociación Mundial, en 1986 y dos años más tarde, al derrotar por nocaut en el octavo asalto al puertorriqueño Carlos “Sugar” De León, se convirtió en el primer campeón crucero con fajas del Consejo Mundial (CMB), de la Federación Internacional (FIB) y de la Asociación Mundial (AMB).

Considerado uno de los más extraordinarios pesos completos de todos los tiempos, Holyfield es el único que ha ostentado fajas de la división en cuatro oportunidades diferentes, entre 1990 y 2001.

Entre sus triunfos más significativos están los que alcanzó ante James Douglas, George Foreman, Larry Holmes, Riddick Bowe, Michael Moorer y par de veces ante Mike Tyson, el segundo convertido en una verdadero escándalo, después que su rival le arrancó un pedazo de la oreja.

La revancha entre Holyfield y Tyson finalizó por descalificación en el tercer asalto, el 28 de junio de 1997, en el hotel y casino MGM Grand, de Las Vegas, donde el ganador expuso la corona pesada de la Asociación Mundial (AMB).

MARCO ANTONIO BARRERA

Barrera, quien llegó al mundo el 17 de junio de 1974, en Ciudad de México, ostentó el título mundial en tres divisiones diferentes: súper gallo (OMB), pluma (CMB), y súper pluma (CMB y FIB).

Su ingreso al Salón de la Fama lo ubica como el decimocuarto púgil azteca en obtener ese alto reconocimiento, junto a figuras como Julio César Chávez, Salvador Sánchez, Miguel Canto, Humberto González, Ricardo López, Carlos Zárate, Lupe Pintor, Pipino Cuevas, Baby Arismendi, Carlos Palomino, Rubén Olivarez, Vicente Saldívar y Daniel Zaragoza.

De acuerdo con ESPN, Barrera ocupa el lugar 43 en el listado de los 50 mejores boxeadores de la historia. Fue comentarista de boxeo en el programa “Golpe a Golpe de esa misma cadena deportiva, que lo transmite los viernes en la noche, a partir de enero de 2009. Dos años después pasó a TV Azteca con la misma función.

JOHN LEE TAPIA

Conocido por el pseudónimo de “Mi vida loca”, el estadounidense John Lee Tapia brilló en las categorías súpermosca, gallo y pluma, en las que consiguió el título mundial entre los años 1994 y 2002. Lamentablemente, Tapia falleció el 27 de mayo de 2012, cuando solo tenía 45 años, víctima de la adición a las drogas.

Con indiscutibles cualidades para el boxeo, Tapia tuvo una vida caótica fuera del cuadrilátero, que incluyó cárcel, enfermedades mentales, intentos de suicidio y cinco veces declarado clínicamente muerto como resultado de sobredosis en su organismo.

Tuvo una niñez traumática, pues cuando tenía ocho años su madre fue secuestrada y asesinada. Ese horrible suceso lo persiguió durante su etapa de boxeador, pues en varias ocasiones repitió que enfrentaba a cada oponente como si fuera el asesino de su progenitora.

Como complemento, su padre desapareció antes que él naciera. Tapia pensó que estaba muerto, pero apareció en 2010, cuando él tenía 23 años, después de ser liberado de una penitenciaría federal y confirmarse la paternidad mediante pruebas de ADN.

“Mi vida loca” eran las palabras tatuadas en el vientre de Tapia, quien ganó sus primeras 22 peleas profesionales, aunque más tarde fue suspendido del boxeo al fallar en los chequeos antidoping. El patrón de cocaína y alcohol lo persiguió todo el tiempo, unido también a un trastorno bipolar.