Rigondeaux en encrucijada tras noquear a Flores -Como si un designio maléfico lo persiguiera en su vida profesional, el zurdo cubano Guillermo Rigondeaux, sin dudas un artífice del boxeo, no consigue disfrutar a plenitud, ni siquiera cuando sale con el brazo en alto por la vía del nocaut.

Invicto en 18 combates y actual monarca de las 122 libras, “El Chacal” Rigondeaux (18-0-0, 12 KOs) anestesió al mexicano Moisés “Chucky” Flores (25-1-0, 17 KOs), el 17 de junio, en el hotel y casino Mandalay, de Las Vegas, pero el resultado podría tener repercusiones, que hasta llegarían a invalidarlo.

La reyerta en cuestión se decidió en los instantes finales del primer asalto, con un intercambio de golpes, en el que un gancho de zurda del caribeño, envió a la lona al azteca, quien completamente anestesiado, permaneció varios minutos de espalda al tapiz y requirió atención médica.

Pero el demoledor impacto de Rigondeaux – que pega con la fuerza de un miura pese a su pequeña fisonomía- ocurrió simultáneamente con el sonido metálico que obliga a los contendientes a detener las acciones.

Al escuchar la campana, el árbitro Vic Drakulich intentó separar a los dos contendientes, señalándose al cubano que no debía agarrar la cabeza de su oponente para golpear con la otra mano, sin percatarse que Flores había caído de espaldas.

Después, confusión y caos para ofrecer el veredicto. Drakulich bajó del ring observó un video de ese cierre de asalto –lo permiten las reglas de la Comisión de Nevada- y entonces determinó que el golpe era válido y en consecuencia le correspondía la victoria al zurdo nacido en Santiago de Cuba.

“Ambos tiramos golpes al mismo tiempo y el mío dio primero”, dijo Rigondeaux junto a su entrenador Pedro Luis Díaz. “Fue solo un asunto de tiempo”.

Sin embargo, la historia no termina ahí. Ahora las autoridades boxísticas de Nevada, revisarán el golpe y tienen tres opciones: ratificar la decisión de Drakulich, descalificar a Rigondeaux o declarar la pelea “no contest” (sin resultado), que es el reclamo de Flores y sus asesores para anular el triunfo.

La segunda variante (descalificación) sería funesta para Rigondeaux, quien perdería la corona de súpercampeón de la Asociación Mundial (AMB) y a sus 36 años tendría un engorroso camino para encontrar oponentes que acepten enfrentarlo, dada su maestría y excepcionales virtudes en la disciplina.

Y si la Comisión se inclina por el “no contest”, entonces será obligatorio un pleito revancha, que de cualquier forma, obstaculizaría los deseos del cubano de buscar rivales de consideración en las 126 libras (pluma) o hasta en las 118 (gallo), dado que en los súpergallos casi todos los competidores lo esquivan con disímiles argumentos.

Molesto por la decisión de Drakulich, el mexicano Flores declaró que “no es justo, pues está claro que había sonado la campana. Yo estaba ganando el asalto y esperó para lanzar el puñetazo cuando bajé las manos”.

Habrá que esperar por la decisión de la Comisión de Nevada. Mientras tanto, “El Chacal” Rigondeaux está en una encrucijada que no le permitirá disfrutar el triunfo a plenitud.