Con emoción adicional, Sullivan Barrera enfrentará a Joe Smith Jr -Despues de abandonar Cuba en busca de hacer carrera en las filas rentadas, el púgil cubano Sullivan Barrera no pudo ver durante largos ocho años a su progenitor Rafael, quien vive en la oriental provincia de Guantánamo, en el archipiélago caribeño.

Ahora, a escasos días de efectuar un importante pleito en la división semipesada, Sullivan se reencontró con su padre, lo que desde el punto de vista emocional puede convertirse en un arma de doble filo para las intenciones del boxeador de conquistar la victoria y ascender a los primeros planos en las 175 libras.

Barrera (19-1-0, 14 KOs) rivalizará con el fuerte pegador estadounidense Joe Smith Jr. (23-1-0, 19 KOs), el sábado 15 de julio, en El Forum, de Inglewood, California, donde el norteño expondrá por segunda ocasión la faja Internacional del Consejo Mundial (CMB).

La excitación psíquica que envuelve a Barrera por la presencia de su padre, es motivo de preocupación y alerta para su entrenador Derik Santos, que intenta mantenerlo enfocado en los aspectos técnico-tácticos y en el plan específico elaborado para contrarrestar a Smith Jr., porque cualquier distracción puede revertir el trabajo previo y conducir a la derrota.

“Es comprensible, porque el sentimiento a su progenitor forma parte de la naturaleza humana”, afirmó Santos. “El (Sullivan) dice que está allí en el gimnasio para hacer su trabajo, pero existe una capa inevitable de ansiedad por la presencia de su padre y sin dudas está muy emocionado”.

Barrera, de 35 años, suma dos triunfos consecutivos, el más reciente por nocaut en el quinto asalto ante el estadounidense Paul “PPV” Parker, el 15 de abril último, en Uncasville, Connecticut.

Previamente, también había anestesiado al ucraniano radicado en Los Angeles Vyacheslav Shabranskyy, en diciembre pasado, en Indio, California, donde disputaron la faja vacante del Consejo Mundial (CMB), correspondiente a Estados Unidos (USNBC).

Al referirse a su duelo contra Smith Jr., Barrera reconoció que “es un peleador fuerte, con poder, que le ha ganado a púgiles importantes” como el polaco Andrzej Fonfara y al futuro Salón de la Fama Bernard “El Verdugo” Hopkins.

A Fonfara le aplicó el cloroformo en el primer asalto, en junio de 2016, en Chicago, mientras a Hopkins lo derrotó también por la vía de los puños en el octavo asalto, cuando el veterano fue expulsado del ring por un puñetazo y no pudo continuar, en diciembre último.

Previo a los dos triunfos, Barrera sucumbió unánime ante el estadounidense Andre “El Hijo de Dios” Ward, el 26 de marzo de 2016, en la Oracle Arena, de Oakland, California. La superioridad de Ward resultó evidente a lo largo de los 12 asaltos, e incluso derribó al cubano en el tercero, aunque el norteño fue penalizado con un punto en el octavo por un golpe bajo.

“La derrota contra Ward me enseñó mucho y me ha permitido crecer como boxeador”, dijo Barrera al diario El Nuevo Herald, al recordar el único revés de su carrera. “Aprendí que el boxeo puede ser terrible, pero también es diversión. No me divertí en aquella oportunidad. Salí a noquear y me bloqueé mentalmente. Ahora sin presión, todo sería distinto”.

Sobre la presencia de su padre en el combate versus Smith Jr., Barrera expresó que “lo tomo como una señal de que nada es imposible. Y, sobre todo, que lo mejor para mí está por venir”.

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