¿Puede Wilder escapar de la sombra de Joshua con una actuación sólida ante Stiverne?Deontay Wilder defenderá su título peso pesado del CMB este fin de semana en el Barclays Center de Brooklyn, un lugar que está empezando a atraer a algunos de los boxeadores de más alto perfil y peleas de campeonato. Wilder, 38-0 (37 KO’s) ganó el título en enero del 2015 y lo ha defendido exitosamente en cinco ocasiones, ganando cada combate nocaut.

Su oponente es el hombre al que le quitó el título, Bermane Stiverne, 28-2- (21 KO), quién casualmente es también el único peleador que ha llevado a Wilder a la distancia durante los nueve años de carrera de Wilder. La primera vez que se encontraron, Wilder probó que podía llegar a la distancia y se llevó la pelea ganando por un margen amplio en las tres tarjetas (118-109, 119-108, 120-107). Deontay tuvo algunos rounds fuertes ante Stiverne, pero no pudo acabar con él.  Desde entonces, Stiverne solo ha peleado una vez, ganando por decisión unánime ante Derric Rossi, en noviembre del 2015. Su actuación ante Rossi fue decepcionante y cayó en el primer asalto producto de un solo golpe de derecha.

En entrevistas y conferencias de prensa recientes, Wilder ha dado la impresión de estar un tanto amargado, e incluso perdió el control durante una discusión. Y sin duda esto es producto de las críticas a las que ha estado sujeto desde que la pelea propuesta ante Luis Ortíz se canceló. Encima de eso, está claramente molesto por la atención y adulación que ha estado recibiendo el poseedor de los títulos FIB/AMB ,  Anthony Joshua. Desafortunadamente, esto no es culpa de Joshua, y la responsabilidad de esto recae más en Wilder y en sus manejadores y la forma en que han llevado su carrera.

No es culpa de Joshua que Wilder haya peleado con solo un oponente destacado en 38 peleas y que fuera este precisamente el único al que no pudo detener. No es culpa de Joshua que Wilder fuese acribillado por el jab de Gerald Washington, conocido tanto por sus días como jugador de futbol que como boxeador, antes de que Wilder noqueara a Washington , Gerald lo golpeaba con menos urgencia. Y Wilder se vio tan imprudente y salvaje terminando con Washington que daba la impresión de ser un novato campeón de los Guantes de Oro en vez del campeón mundial del CMB.

En 38 peleas profesionales ante dudosos y limitados oponentes, Wilder ha demostrado terrible defensa y balance pobre. Algunas veces parece que está a no más de un golpe o dos de estar en problemas, para luego salvar la pelea con su gran derecha. Si las peleas de Wilder ante  Alexander Povetkin o Luis Ortiz se hubiesen podido llevar a cabo sabríamos más sobre su verdadera habilidad, porque ambos están muy por encima de cualquiera de los oponentes que ha enfrentado. Por supuesto, no es su culpa que Povetkin y Ortiz hayan dado un resultado positivo en sus pruebas de dopaje, provocando la cancelación de las peleas. Respeto a Deontay por mantenerse libre de drogas y creer que no le teme a nadie, pero su currículo es delgado.

Desde su debut, Wilder ha demostrado gran poder en su derecha y ha derrotado a todos los que debía derrotar. Pero cuando no puedes medir a un peleador por su oposición porque es dudosa, lo siguiente que se puede hacer para evaluarlo es analizar cómo se ve ante peleadores de segundo o tercer nivel, y ahí es donde Wilder falla la prueba visual.

La carrera entera de Deontay, con la excepción de Stiverne, está contaminada con el mismo calibre de oponentes que Mike Tyson enfrentó durante sus primeras 18-20 peleas. En otras palabras, eran peleadores sin esperanza, de barbilla débil o que fueron alguna vez oponentes pero que ahora solo estaban ahí para cumplir su función de ser un cuerpo para golpear. Ganar nunca fue una preocupación en la mayoría de sus peleas. La intención era demostrar su poder y verse espectacular. Las primeras peleas de Tyson daban evidencia de que él tenía habilidades únicas y ameritaban un segundo o tercer vistazo. Lo mismo no se puede decir de Wilder. Ha tenido dificultades llevando la delantera ante muchos  de los oponentes de baja calidad que ha enfrentado, y la ha librado solo gracias al poder de su mano derecha. En contraste, cuando Anthony Joshua tuvo un oponente limitado frente a él, lo despachó sin dificultad, demostrando al mismo tiempo progreso evidente. Contra Wladimir Klitschko a inicios de este año, Joshua demostró que puede boxear, golpear, tener rounds difíciles y levantarse del canvas para llegar a una victoria luego de haber estado agotado y a punto de perder.

Hágase usted la pregunta, ¿cómo se hubiera visto Joshua enfrentando a todos los oponentes que Wilder ha enfrentado a este punto? Llámalo intuición, pero yo diría que estaría 38-0, ganando cada pelea por nocaut.

La pelea del  sábado con Stiverne está diseñada para que Wilder gane por nocaut, y eso es lo que espero. Stiverne tiene 39 años, ha estado inactivo, y tengo la impresión de que su corazón no está en el boxeo como alguna vez lo estuvo, aunque debería estar motivado porque esta bien podría ser  la última vez que pelee por un título. Súmele a esto que todos  los que estén viendo la pelea, estarán comparando a Wilder a la manera en que se vio Joshua la semana pasada, y Wilder lo sabe. Hay que decir que la pelea de la semana anterior no fue la mejor actuación de Joshua, pero el mejor golpe que le dieron fue un cabezazo accidental. Carlos Takam nunca tuvo mucho éxito golpeando a AJ claramente, y nunca lo lastimó ni lo sorprendió.

Este es la pelea para que Wilder brille. Esperemos verlo boxeando aprovechando su largo alcance y usando su jab como una herramienta para preparar su mano derecha, en vez de moverla a lo loco producto de su desesperación, veámoslo no siendo castigado por jabs rudimentarios. Con la demostración poco inspirada de Anthony Joshua la semana anterior, Wilder puede llevar algo más a la mesa de negociación si se ve bien (ante Stiverne).

Eddie Hearn, promotor de Joshua, se tomó un momento para decir, luego de la pelea con Takam, sin mencionar a Wilder, que algunos peleadores no tienen una idea realista de lo que valen. Hearn sabe que Joshua es aún el favorito y va a dictar los términos financieros cuando pelee con Wilder. En los últimos días Hearn ha estado evaluando la idea de que Joshua enfrente al campeón de la OMB, Joseph Parker para su próxima pelea. Si Joshua derrota a Parker – y no veo por qué no – tendría tres de los cuatro títulos más importantes  (AMB/FIB/OMB) y eso solo le daría más fuerza a su posición en lo que se refiere a la negociación de la bolsa con Wilder.

No hay posibilidad de que Wilder alcance a Joshua este sábado en cuanto a ser considerado el mejor hombre en la división de pesos pesados, pero si despliega un alto nivel profesional, exhibe habilidades de defensa fundamentales y básicas del boxeo y detiene a Stiverne, será tomado más en serio y podría escapar la sombra de Joshua, al menos por un momento. En este momento Hearn está dejando que la pelea entre Joshua y Wilder se marine, y no le podría importar menos que algunos fanáticos puedan inferir que la razón es que él (Hearn) piensa que Joshua no está listo para Wilder. Hearn sabe que esa no es la realidad.

Lo único que Wilder puede hacer es deshacerse de Stiverne de una manera impresionante. Si puede verse mejor de lo que se vio Joshua el fin de semana anterior, hay posibilidades de que pueda robar un poco del momentum que Joshua ha claramente acaparado.

También en Canal de Boxeo: “Chino” Maidana afirma que su motivación de hoy es su familia

SI DESEA COMENTAR SOBRE ESTA PIEZA EN NUESTRO FORO CLIQ AQUI.