Lomachenko brilla y Rigondeaux se lesiona en Nueva York -El histórico combate entre el ucraniano Vasil Lomachenko y el cubano Guillermo Rigondeaux, efectuado el 9 de diciembe, en Nueva York, no cumplió con las grandes expectativas que tuvo durante semanas, debido a que se enfrentaban por primera vez en la historia dos monarcas olímpicos, con coronas en las filas rentadas.

Mostrando confianza absoluta desde el inicio, “Hi-Tech” Lomachenko (10-1-0, 8 KOs) brilló sobre el encordado al llevarse la victoria por nocaut técnico en seis asaltos, después que “El Chacal” Rigondeaux (17-1-0, 11 KOs) le dijo a su entrenador Pedro Díaz que no podía continuar debido a una lesión en su puño izquierdo. Fue un balde de agua helada para los más de cinco mil espectadores que congestionaron el mítico Madison Square Garden, de la Gran Manzana.

“Desde el segundo asalto no podía soltar las manos”, dijo Rigondeaux todavía sobre el encordado de la instalación, mientras parte del público ofrecía con gritos el respaldo al ganador y otra abucheaba la decisión del cubano de no continuar en la reyerta. “Lomachenko es un excelente boxeador, técnico, rápido y explosivo”, añadió el nacido en la isla caribeña.

Fue la cuarta defensa exitosa de Lomachenko del título súperpluma de la Organización Mundial (OMB), en tanto Rigondeaux (17-1-0, 11 KOs) sufrió el primer fracaso en el profesionalismo.

Mientras Lomachenko, de 29 años, brilló durante los seis asaltos, combinando con precisión, golpeando y saliendo del área de impactos, Rigondeaux, de 37 años, dejó mucho que desear, al margen del presunto trauma que le hizo retirarse del enfrentamiento.

Según lo que exhibió sobre el cuadrilátero, el ascenso de dos divisiones (de 122 a 130) le restó a Rigondeaux rapidez y movilidad, amén que casi no soltó sus puños con un pobre acumulado de 15 golpes, en tanto Lomachenko (55) lo aventajó ampliamente, de acuerdo con la empresa CompuBox, que contabiliza los impactos de los boxeadores.

Carente de rapidez y hasta con muestras de agotamiento desde los primeros compases, Rigondeaux fue penalizado con un punto por agarrar en el sexto episodio, después que el árbitro Steve Willis lo amonestó en varias ocasiones por la misma falta.

“Este no es su peso, por lo que no la considero una gran victoria para mí”, expresó en inglés un sonriente Lomachenko, quien también fue monarca de la división pluma. “Pero él es un buen boxeador, tiene grandes habilidades y yo me ajusté a su estilo, a sus golpes bajos y a todo”.

Tras este triunfo, Lomachenko se ratifica como uno de los mejores libra por libra del mundo, en tanto Rigondeaux con su pobre desempeño, seguramente quedará fuera del llamado P4P (pound for pound) en la mayoría de los medios de prensa que efectúan la evaluación.

De acuerdo con varias fuentes, el zurdo cubano dispone de cinco días para definir si continúa en la categoría súperpluma o regresa a súpergallo, donde ostenta el título de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB). Otras versiones señalan que esa organización había expresado que le retiraría el cetro si perdía con Lomachenko.

Mientras Lomachenko, de 29 años, hizo gala de su talento durante los seis asaltos, combinando con precisión, golpeando y saliendo del área de impactos, Rigondeaux, de 37 años, pagó la osadía de escalar par de divisiones, al margen del presunto trauma que le hizo retirarse del enfrentamiento.

Según lo que exhibió sobre el cuadrilátero, el ascenso de dos divisiones (de 122 a 130) le restó a Rigondeaux rapidez y movilidad, amén que casi no soltó sus puños con un pobre acumulado de 15 golpes, en tanto Lomachenko (55) lo aventajó ampliamente, de acuerdo con la empresa CompuBox, que contabiliza los impactos de los boxeadores.

Carente de rapidez, con una pobre defensa en la que solo atinaba a agacharse para contrarrestar la ofensiva de Lomachenko y hasta con muestras de agotamiento desde los primeros compases, Rigondeaux fue penalizado con un punto por agarrar en el sexto episodio, después que el árbitro Steve Willis lo amonestó en varias ocasiones por la misma falta.

Tras este triunfo, Lomachenko se ratifica como uno de los mejores libra por libra del mundo, en tanto Rigondeaux con su pobre desempeño, seguramente quedará fuera del llamado P4P (pound for pound) en la mayoría de los medios de prensa y sitios en Internet que efectúan la evaluación. También el zurdo cubano dispone de cinco días para definir si continúa en la categoría súperpluma o regresa a súpergallo, donde ostenta el título de súper campeón de la Asociación Mundial (AMB). Si retorna, mantendrá la corona, de lo contrario el cetro se declarará vacante.

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