En esta sección semanal de Zona de Boxeo le echamos una mirada crítica a las peleas y eventos del pugilismo de la semana que termina, y las conjugamos con preguntas y opiniones de lectores (junto a las de selectos invitados) para crear un análisis final de otra semana de boxeo mundial. Sígannos todos los lunes en #EDLenZDB , @Zonadeboxeo y en todas nuestras plataformas

Spence invade el top ten más prestigioso del mundo

Es difícil reunir el voto unánime del mundillo boxístico, pero el campeón welter de la FIB Errol Spence Jr. hizo exactamente eso con su extraordinaria actuación de este sábado pasado, donde derrotó al todavía valioso pero ya decaído Lamont Peterson para retener su corona y ganarse una oportunidad de obtener otra más valiosa: el título de mejor boxeador del mundo libra por libra.

El domingo por la mañana, cuando las actualizaciones semanales de los rankings se discuten vigorosamente entre los periodistas especializados del mundo, el nombre de Spence se transformó en el tema excluyente de conversación, y no solamente por su gran victoria en la pelea más relevante del fin de semana. Luego de su temprana y definitoria victoria consagratoria ante Kell Brook en Inglaterra el año pasado, Spence ya estaba siendo considerado como uno de los principales candidatos para heredar el trono de Floyd Mayweather, actualmente ocupado por el también peso welter Terence Crawford, quien se prepara para tener su primera chance de ganar un título de las 147 libras tras dominar a la división de peso ligero. El hecho de que otro welter prominente como Keith Thurman está en esa mítica lista es otro ingrediente en esta extraordinaria receta para grandes peleas en 2018. Y eso para no contar al resto de lo mejor de la división, con nombres como Lucas Matthysse, Danny García, el todavía activo Manny Pacquiao, y más.

El triunfo de Spence en tierras enemigas ante un campeón sólido fue un logro consagratorio que muchos otros campeones ya establecidos no tienen, pero eso fue aparentemente solo el comienzo. Y 2018 bien podría ser el año en el que subirá paso a paso en el top 10 para llegar a la cima del mundo del boxeo. Si los cruces lo ayudan (y sus competidores no logran alcanzar sus estándares), bien podría estar cerca de lograr esa tremenda hazaña. – Diego M. Morilla

Barrionuevo repite ante Verón

El primer combate fue anunciado como el mejor cruce posible en todo el boxeo argentino entre dos welters promisorios en su mejor momento. Y durante cinco asaltos fue eso y mucho más, con Adrián Verón tratando de defender su terreno ante las acometidas imparables de César Barrionuevo. Verón boxeó, Barrionuevo trató de pelear en corto y recibió un corte, pero luego todo implosionó. Una combinación explosiva y demoledora atrapó a Verón en frío y lo mandó a las lonas en el sexto asalto para ponerle fin al pleito. Un nuevo heredero al trono del fajador argentino por naturaleza en el molde de Marcos Maidana nacía ante los ojos de todos.

Pero al ser dos peleadores de primer nivel con dos promotores diferentes y demasiado en juego como para jugárselo todo en un solo combate, ambos acordaron una revancha de antemano, con la rivalidad siendo planteada como una serie de dos combates sin importar los resultados, peleando cada uno como anfitrión una de esas ocasiones y con una promoción compartida.

La revancha pactada tuvo lugar el sábado, y el resultado fue sorprendentemente similar. Barrionuevo (34-3-2, 24 KOs) envió a Verón (21-3, 13 KOs) a las lonas de espaldas cuando el campanazo inicial todavía estaba resonando en el aire, y luego de perseguirlo durante lo que parecieron ser los dos minutos más largos en la carrera de Verón, Barrionuevo encontró a “Chucky” virtualmente en el mismo punto del ring en el que lo encontró en el primer combate, y le conectó los mismos dos golpes en su quijada totalmente desguarnecida. Verón cayó de bruces, al igual que la primera vez pero seis asaltos antes, y la pelea fue detenida antes de alcanzar el conteo final. – Diego M. Morilla

Fortuna, calladito te ves más bonito

El incumplimiento con la báscula sucede más frecuente de lo debido, sin que las excusas que ofrecen los púgiles convenzan en modo alguno, porque en última instancia -que es la primera-, debe existir un trabajo coordinado de preparación y planificación entre los entrenadores y el grupo que controla la ingesta de alimentos, para que no ocurran esas lamentables situaciones que echan por tierra la labor en los entrenamientos y hasta sueños largamente concebidos.

Y, lamentablemente, ahora le tocó al zurdo dominicano Javier “El Abejón” Fortuna, impedido de conquistar la faja de la división ligera ante el estadounidense Robert Easter Jr., por sobrepasar el peso exigido de 135 libras. El quisqueyano se subió a la plataforma con 136,4 libras, pero lo más sorprendente que achacó al clima de Nueva York el sobrepeso. No, Fortuna, calladito te ves más bonito. La responsabilidad te toca de forma directa, así como a los que te asesoran. Nada del frío. Tú NO eres un debutante y resides parte del año en Massachussetts, donde la temperatura es tan gélida como en la cercana Ciudad de los Rascacielos.

Resultó insuficiente que después Fortuna se fuera directo e introdujera su anatomía en una cámara de vapor para eliminar las 20 onzas de más, porque en el segundo intento tampoco marcó las 135 libras de la división pluma.

Vale mencionar que Fortuna -y sus grupo- llegó el 20 de diciembre a territorio estadounidense, donde ya el frío comenzaba a penetrar hasta las mismísimas entrañas. Y tuvieron tiempo suficiente para percatarse de cuántas calorías perdía en las friolentas jornadas de trabajo y cómo andaba su peso. Ciertamente, fue lamentable y más que eso injustificado desviar la culpa hacia la temperatura existente.

Más doloroso, porque sobre el cuadrilátero del Barclays Center, de Brooklyn, Fortuna ofreció una guerra de continuos intercambios, en los que el doble ex campeón mundial dominicano llevó la mejor parte y debió ganar el combate, aunque tuvo una incidencia decisiva el punto que le quitó el árbitro Ricky González en el segundo asalto por agarrar y pegar. La prueba de su excelente actuación corrió a cargo del público que abucheó la votación de los dos jueces que se inclinaron por Easter Jr. con puntajes de 115-112 y 114-113, en tanto el otro respaldó a Fortuna 114-113. – J.J. Alvarez

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