Lomachenko noquea a Linares y entra en la historia del boxeo -Un potente gancho al hígado del venezolano Jorge Linares en el décimo episodio, convirtió al ucraniano Vasyl Lomachenko, en el púgil que con mayor rapidez conquista en la historia del boxeo, tres títulos mundiales en divisiones diferentes. El hecho ocurrió el 12 de mayo, en el legendario Madison Square Garden, de Nueva York, donde ambos ofrecieron un gran espectáculo desde que sonó el campanazo de apertura.

Desplegando una endemoniada velocidad de manos y piernas, “Hi-Tech” Lomachenko (11-1-9 KOs) arrebató al “Niño de Oro” Linares (44-4-0, 27 KOs) la faja de la división ligera (135 libras), que defendía el sudamericano por cuarta ocasión, desde que la obtuvo en septiembre de 2016 frente al inglés Anthony Crolla, en la ciudad británica de Manchester.

El pleito, movido de principio a fin, resultó como los fanáticos esperaban, con dos guerreros luchando por imponer el plan táctico, pero sin ceder frente a su adversario. En el primer asalto, Linares, de 32 años, combinó mejor, utilizando el jab de zurda y combinando con el recto de derecha, tanto a la cabeza como a las zonas blandas del zurdo europeo, radicado en Oxnard, California, quien no fue un convidado de piedra, pero impactó menos que el venezolano.

Ya en el segundo y hasta el quinto episodio, Lomachenko desplegó las armas que lo han llevado hasta la cima del pugilismo: rapidez al soltar los puños, desplazamientos laterales y gran precisión.

Pero en el sexto tras un intercambio, Linares conectó un recto de derecha que sentó a Lomachenko en la lona, aunque sin mayores consecuencias. La cuenta de Ricky González no se hizo esperar y la historia instalación se convirtió en un manicomio. Parecía que se iban a tierra los pronósticos que señalaban favorito al kazajo.

Ya en el séptimo, Linares logró emparejar la votación con un buen asalto, aunque “NO Mas Chenko” también pegó con fortaleza en repetidas ocasiones. En el octavo apareció un corte sobre el ojo izquierdo de Linares, producto de los golpes de Lomachenko, mucho más incisivo con sus dos manos. El noveno resultó claramente para Linares. Golpeó con efectividad el rostro y el cuerpo de Lomachenko, quien conectó una buena izquierda que llevó hacia atrás la cabeza del sudamericano.

En el décimo tras un violento intercambio, Lomachenko conectó a la zona hepática de Linares y éste fue a la lona. El tercer hombre sobre el cuadrilátero hizo la protección, pero al ver al venezolano en malas condiciones, decidió finalizar la reyerta. Habían transcurrido 2:08 minutos de esa fracción.

Con el triunfo, Lomachenko sumó la tercera faja mundial en diferentes categorías. Ahora exhibe en su palmarés la pluma y súperpluma de la Organización Mundial (OMB) y la ligera de la Asociación Mundial (AMB), que arrebató a Linares.

Y logró esos tres cinturones del orbe, en solo 12 peleas profesionales, que derriba el récord anterior establecido por el australiano Jeff Fenech, campeón mundial en las divisiones gallo, súpergallo y pluma en su vigésimo combate, el último en 1988.

Después de una racha de 13 victorias sucesivas, Linares vuelve a sucumbir también por la vía rápida como le ocurrió ante Antonio DeMarco en 2011 (TKO-11) y ante Sergio “Yeyo” Thompson (TKO-“), al año siguiente.

Reconocido por su indiscutible talento, que lo encumbró también en las filas amateurs con par de títulos olímpicos y otros dos en mundiales aficionados, Lomachenko se consolida aún más entre los mejores libra por libra del mundo.